Más de 7 millones de adultos mayores de EE. UU. sufren un deterioro mental que amenaza a sus finanzas

LUNES, 19 de septiembre de 2022 (HealthDay News) -- A medida que los estadounidenses envejecen, millones acaban enfrentándose a la demencia o a algún nivel de deterioro de la memoria y una reducción en la capacidad de pensar con claridad y tomar decisiones.

Pero un nuevo estudio señala que, a pesar de estos graves problemas, muchos adultos mayores continúan gestionando sus propias finanzas, con frecuencia solos, y a pesar de reconocer las dificultades para hacerlo.

Más de 7 millones de adultos mayores de EE. UU. sufren un deterioro mental que amenaza a sus finanzas

"Hace mucho que se presta atención a la dificultad tomar decisiones financieras a las que se enfrentan los adultos mayores con un deterioro cognitivo", anotó la autora principal del estudio, Jing Li, profesora asistente de economía de la salud de la Universidad de Washington, en Seattle. Pero a su equipo le sorprendió el alto porcentaje (de un 75 por ciento o más) que parecen estar gestionando su propia economía de cualquier forma.

"Muchos de ellos reportan dificultades para gestionar sus finanzas y viven solos, pero sin embargo son propietarios de una gran cantidad de bienes de riesgo", apuntó Li.

Para explorar el tema, su grupo observó los datos de una encuesta representativa de adultos de EE. UU., que se llevó a cabo en 2018. Se enfocaron en casi 8,800 hombres y mujeres de a partir de 65 años, cuyo estatus de salud cognitiva (la memoria y el pensamiento) se pudo establecer. Estadísticamente, este grupo es representativo de casi 51 millones de estadounidenses mayores.

Poco más de la mitad (un 55 por ciento) eran mujeres, y tenían una edad promedio de 74 años.

En total, más o menos ocho de cada 10 individuos todavía no había experimentado ningún deterioro cognitivo.

Pero casi un 6 por ciento tenían demencia, y alrededor de un 14 por ciento habían experimentado una reducción de algún nivel en la capacidad de pensamiento, lo que también se conoce como "deterioro cognitivo sin demencia" (DCSD). En conjunto, este grupo de uno de cada cinco participantes representaba a unos 7.4 millones de estadounidenses, señaló el equipo, y era más probable que incluyera a adultos mayores relativamente más ancianos, a hombres y mujeres negros o hispanos, y a individuos con un nivel educativo más bajo.

Aun así, la mayoría de los participantes en general afirmaron que seguían gestionando su economía familiar. Y entre los que la gestionaban, casi un 57 por ciento de los que tenían demencia y un 15 por ciento de los que tenían DCSD aseguraron que el proceso era difícil, anotaron los autores del estudio.

Más de un 40 por ciento de los adultos mayores que dijeron que gestionaban sus propias finanzas vivían solos, lo que complica el asunto.

Y los investigadores advirtieron que hay mucho en juego.

Alrededor de un tercio de los que tenían demencia o DCSD afirmaron que tenían una cantidad sustancial de "bienes de riesgo", como acciones y préstamos.

Por ejemplo, las carteras de acciones tenían un valor mediano de 215,000 dólares entre los que tenían demencia, lo que significa que la mitad valían más, y de unos 125,000 dólares entre los que tenían DCSD, encontró el estudio.

Esto significa que una planificación proactiva es esencial, enfatizó Li.

"Esto incluye tanto una detección temprana del deterioro cognitivo como una planificación financiera tempana, es decir, designar a un representante financiero o a un representante que tome las decisiones, para prepararse en caso de que uno pierda capacidad cognitiva", planteó.

La situación podría ser particularmente difícil para los que experimentan algún tipo de deterioro pero que todavía no tienen demencia, señaló Li, porque quizá no sean conscientes de sus problemas en la gestión de la economía.

Y Li comentó que se necesita más investigación en los que tienen demencia para encontrar las mejores intervenciones con el fin de resolver la gestión del dinero. Entre las posibles intervenciones se podrían encontrar implicar a la familia extendida, buscar consejería financiera, y cambiar a unos productos financieros más sencillos, apuntó.

El Dr. Jason Karlawish es autor de un editorial que se publicó junto con el nuevo estudio, en la edición en línea del 13 de septiembre de la revista JAMA Network Open.

"EE. UU. debe escuchar esta llamada de auxilio", dijo Karlawish, profesor de medicina del Centro de la Memoria Penn del Sistema de Salud de la Universidad de Pensilvania, en Filadelfia. "Las grandes proporciones de personas que presentan un deterioro cognitivo, que gestionan su economía y que reportan dificultades para hacerlo es un hallazgo frustrante, incluso aterrador".

En su editorial, apuntó que es importante que los que trabajen con los adultos mayores les hagan una sola pregunta: "¿Está teniendo dificultades para gestionar sus finanzas?".

Con frecuencia, escribió, esta pregunta se dirige a otra persona, como el cónyuge o un hijo, que se espera que reporte sobre el funcionamiento del paciente.

Una persona que tenga problemas para administrar su economía quizá necesite una evaluación del deterioro mental, anotó Karlawish.

Y su editorial sugirió que los banqueros y emisores de préstamos les pregunten a sus clientes si necesitan ayuda, y que deberían ofrecer servicios para ayudarlos.

"EE. UU. debe crear un sistema confiado de 'atención de la riqueza', un sistema que integre la monitorización y el mantenimiento de la salud y la riqueza, y que fomente así la seguridad y el bienestar financieros de los adultos mayores", añadió Karlawish.

La seguridad financiera tiene una importancia particular para los estadounidenses mayores que viven con un deterioro cognitivo, apuntó el editorial, porque es posible que requieran años de atención a largo plazo y un respaldo costosos.

Más información

La Universidad de Alabama en Birmingham ofrece más información sobre los adultos mayores, la salud mental y las finanzas.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Jing Li, PhD, MA, assistant professor, health economics, Comparative Health Outcomes, Policy and Economics Institute, University of Washington, Seattle; Jason Karlawish, MD, professor, medicine, and co-director, Penn Memory Center, University of Pennsylvania Health System, Philadelphia; JAMA Network Open, Sept. 13, 2022, online

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