Cuando el feto no puede alcanzar su potencial genético

Cuando el feto no puede alcanzar su potencial genético
La Restricción del Crecimiento Intrauterino es una patología potencialmente tratable si se lleva acabo un control y vigilancia médica. | Foto: GETTY IMAGES

La Restricción del Crecimiento Intrauterino (RCIU) es una enfermedad que se produce durante el embarazo y se refiere a la incapacidad del feto para alcanzar su potencial genético de crecimiento.

Esto debido a que el crecimiento fetal depende de una serie de interacciones entre la madre y su placenta, el feto y el medio ambiente que les rodea y al existir un impedimento en esta circulación materno-fetal, el bebé empieza a tener una desnutrición intrauterina, hasta llegar a un estado más grave en el que ya no tenga un adecuado aporte nutricional ni de oxigeno, ya que el flujo sanguíneo se encuentra alterado. 

Feto con bajo peso para su edad gestacional

La primera alteración de este flujo sanguíneo que compromete el aporte de nutrientes y de oxígeno al bebé lo observamos cuando encontramos un Feto con peso bajo para su edad gestacional, que se encuentra por debajo del percentil 10 de acuerdo a tablas ya establecidas.

Esta es una patología de gran importancia debido a que incrementa la mortalidad en los recién nacidos, independientemente de la edad gestacional que tengan al nacimiento y se da en 15 de cada 100 embarazos, por lo que es más frecuente de lo que puede pensar.

Factores de Riesgo

La RCIU se asocia a dos causas principalmente en las cuales el feto no tiene un crecimiento adecuado y el resto de complicaciones que sobrevienen:

-Insuficiencia placentaria

Que impide un adecuado aporte e intercambio de nutrientes y oxígeno entre la madre y el feto, de los cuales el 50% se asocia a Preeclampsia.

-Causas no asociadas a la placenta

Este grupo incluye las infecciones fetales, síndromes genéticos, alteraciones cromosómicas, malformaciones congénitas y secuelas de exposiciones a sustancias tóxicas.

Los individuos que padecen RCIU llegan a tener desde pequeñas a grandes complicaciones durante el nacimiento, la infancia, e incluso secuelas durante la vida adulta. 

En general, puede causar asfixia, convulsiones, muerte, malformaciones digestivas, digestivas, crecimiento físico alterado, coeficiente intelectual menor para la edad, en la vida adulta problemas de colesterol, triglicéridos, diabetes, hipertensión arterial y enfermedad cardiovascular.

Diagnóstico oportuno

No existe manera de diagnosticar esta enfermedad si la madre no acude a consultas de control prenatal. 

De ahí la importancia de iniciar una estrecha vigilancia obstétrica incluso antes de iniciar el embarazo, durante él y llevar un seguimiento adecuado en el que el médico identificará los factores de riesgo asociados que tenga la madre y de sus probables embarazos previos.

Para diagnosticar el RCIU se deberá saber si ocurrió antes o después de las 34 semanas de gestación, pues las características de un tipo y de otro son diversas, así como la manera de abordar, los estudios a realizar y las semanas en las que se interrumpiría la gestación.

Parámetros que se estudian y requieren vigilancia médica 

-Cantidad de líquido amniótico.

-Ultrasonido Doppler de la Arteria Umbilical y de la Arteria Cerebral Media.

-Los flujos de diversas arterias y venas tanto de la placenta como del feto.

-Registro cardiotocográfico y un perfil biofísico.

Dependiendo de la situación se tomará la decisión de si es necesario interrumpir el embarazo o dar esquemas de maduración pulmonar y esquema de protección neurológica.

La Restricción del Crecimiento Intrauterino es una patología potencialmente tratable

En gran parte para un buen control incluye el que la mujer embarazada lleve un adecuado control prenatal, para así disminuir las complicaciones a corto, mediano y largo plazo.

Por lo que siempre es recomendable acudir con un Gineco-Obstetra para que cada caso sea totalmente individualizado y tenga el mejor pronóstico posible.

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