Fármacos para alergia causarían demencia

De acuerdo con lo publicado en Archives of Internal Medicine, los fármacos anticolinérgicos (sirve para reducir o anular los efectos producidos por la acetilcolina en el sistema nervioso central), entre los que se encuentran los antihistamínicos de primera generación, como la clorfeniramina, los antidepresivos tricíclicos, como la doxepina y los antimuscarínicos para el control de la vejiga, tales como oxibutinina tienes efectos secundarios potencialmente riesgosos. 

La conclusión anterior es resultado de análisis de los registros médicos de 3,434 adultos de 65 años o más que no presentaban señales de demencia al comenzar la investigación. El seguimiento se hizo durante más de siete años y buscaba determinar qué tipo y que dosis de drogas anticolinérgicas habían recibido y durante cuánto tiempo. La enfermedad de Alzheimer se asocia con una reducción o déficit del neurotrasmisor acetilcolina en el cerebro.

Fármacos para alergia causarían demencia
| Foto: SHUTTERSTOCK

Los datos revelaron que durante el período de estudio, 797 participantes habían sido diagnosticados con demencia y que los medicamentos anticolinérgicos más comúnmente empleados fueron aquellos utilizados para tratar la depresión, somníferos, antihistamínicos y fármacos para aliviar la incontinencia urinaria.

Los resultados mostraron que quienes tomaban las dosis más altas de los fármacos anticolinérgicos durante el período de estudio, el riesgo relativo de demencia se incrementó estadísticamente en 54% en comparación con el no uso. Además, según las estimaciones de los científicos, las personas que consumen diariamente al menos 10mg de doxepina (antidepresivo), 4mg de difenhidramina (un inductor del sueño), o 5 mg de oxibutinina (medicamento para la incontinencia urinaria), durante más de tres años, corren un mayor riesgo de padecer demencia.

Las conclusiones del trabajo sugiere además que este riesgo puede persistir y no ser reversible incluso años después de que se hayan dejado de tomar los fármacos.

“Las personas mayores deben ser conscientes de que muchos de los medicamentos que se adquieren sin receta médica, poseen importantes efectos anticolinérgicos. Pero nadie debería dejar de tomar cualquier tratamiento sin consultar a su médico”, destacó Shelly Gray, líder del estudio.

Demencia, de acuerdo con el Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares (NINDS, por sus siglas en inglés), es el nombre que designa a un grupo de síntomas causados por trastornos que afectan el cerebro. No es una enfermedad específica. Las personas con demencia pueden dejar de ser capaces de pensar lo suficientemente bien para llevar a cabo las actividades normales, tales como vestirse o comer. Pueden perder su capacidad para resolver problemas o controlar sus emociones. Puede haber cambios de personalidad, estar agitados o ver cosas que no existen.

La pérdida de la memoria es un síntoma común de demencia. Sin embargo, la pérdida de la memoria en sí no quiere decir que una persona tenga demencia. Y aunque es común en personas mayores, no es parte normal del envejecimiento. Una lesión en la cabeza, un accidente cerebrovascular, un tumor o una enfermedad en el cerebro (como la enfermedad de Alzheimer) pueden dañar las neuronas y provocar demencia.

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