Cuáles son los beneficios comprobados del chocolate negro

Cuáles son los beneficios comprobados del chocolate negro
| Foto: GETTY IMAGES

El chocolate negro, patrimonio de la cultura Maya de América Central, que lo descubrió y comenzó a consumir hace más de 2,000 años, ha sido objeto en la última década de estudios científicos que avalan algunas de sus propiedades preventivas.

Enfermedad cardíaca

El cacao es rico en sustancias químicas vegetales llamadas flavonoides que pueden ayudar a proteger el corazón

Un estudio realizado por la Universidad de Cambridge, en el Reino Unido, también vinculó el consumo de chocolate negro con la reducción en un tercio del riesgo de desarrollar enfermedades cardíacas.

Tras analizar los resultados de siete estudios que involucraron a más de 100,000 participantes con y sin enfermedad cardíaca en curso, encontraron que los niveles más altos de consumo de chocolate negro se asociaban con una reducción del 37% de riesgo de enfermedad cardiovascular y una reducción del 29% en el riesgo de accidentes cerebrovasculares, en comparación con los niveles más bajos de consumo.

Los expertos creen que la reducción del riesgo cardíaco se debe a los efectos antiinflamatorios y antioxidantes del chocolate. 

El chocolate puro (100% cacao), sin edulcorantes ni emulsionantes, contiene una gran cantidad de flavonoides, en particular, de uno denominado procianidina, que ha demostrado su poder protector frente a cardiopatías isquémica e ictus.

El chocolate negro contiene hasta 2-3 veces más sólidos de cacao ricos en flavanol que el chocolate con leche. Se ha demostrado que los flavonoides favorecen la producción de óxido nítrico en el endolitio (el revestimiento celular interno de los vasos sanguíneos) que ayuda a relajar los vasos sanguíneos y mejorar el flujo sanguíneo, lo que reduce la presión arterial. 

Diabetes

Los flavonoides en el chocolate pueden aumentar la sensibilidad a la insulina, según se comprobó en estudios a corto plazo; a largo plazo, esto podría reducir el riesgo de diabetes.

Aterosclerosis

Un estudio de 2014 publicado en la revista FASEB Journal reveló que el chocolate negro ayudaba a restaurar la flexibilidad de las arterias, además de evitar que los leucocitos se peguen a las paredes de los vasos sanguíneos.

Ambos son factores de riesgo de aterosclerosis, una enfermedad de las arterias en la cual el material graso se deposita en la pared de estos vasos sanguíneos y ocasiona un deterioro progresivo y una reducción del flujo sanguíneo.

Polifenoles

El chocolate negro es una de las fuentes más ricas de polifenoles. Una pequeña porción de chocolate amargo (40 gramos o aproximadamente 1 y 1/2 onzas) contiene 400-800 mg de polifenoles, mientras que 10 gramos de cacao en polvo contienen aproximadamente 600 mg. 

Los polifenoles son micronutrientes que obtenemos a través de ciertos alimentos de origen vegetal. Están repletos de antioxidantes y posibles beneficios para la salud

Se cree que los polifenoles pueden mejorar o ayudar a tratar problemas de digestión, dificultades para controlar el peso, diabetes, enfermedades neurodegenerativas y enfermedades cardiovasculares.

Estado de ánimo

En 2013 se publicaron en Journal of Psychopharmacology los resultados del primer estudio clínico que demostró que el chocolate amargo que contiene un alto contenido de cacao beneficiaba el estado de ánimo.

Los investigadores del Centro de Psicofarmacología Humana de la Universidad de Swinburne, en Melbourne, Australia observaron que los polifenoles del cacao impactaban positivamente en la ansiedad y mejoraban la depresión. 

El chocolate con leche tiene significativamente menos polifenoles, mientras que el chocolate blanco no tiene ninguno.

Flora intestinal

Un área de creciente interés en el campo de los polifenoles es su potencial interacción con la microbiota intestinal.

Aunque los mecanismos no se comprenden del todo, se plantea la hipótesis de que los metabolitos de los polifenoles pueden promover el aumento de las bacterias intestinales beneficiosas, al tiempo que inhiben las especies invasoras.

Fuentes: estudios científicos, Escuela de Salud Pública T.C. Chan de la Universidad de Harvard.

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