Este contenido ha sido archivado y puede no estar actualizado

Desayuno rico en proteínas da más saciedad

La investigación financiada por Hillshire Brands y presentada en la conferencia de la Sociedad Americana de Biología Experimental de la Nutrición, encontró que una mayor saciedad en la mañana tiene un impacto positivo en la ingesta de menos calorías durante el almuerzo y niveles de glucosa en sangre más estables.

Durante el estudio, los participantes completaron cuestionarios para evaluar los diferentes estados de su apetito, es decir, hambre, saciedad y el deseo de comer, antes del desayuno y en intervalos de 30 minutos entre el desayuno y el almuerzo. Se comparó la ingesta de un desayuno alto en proteínas que incluía salchichas de pavo preparadas y huevo, con uno de baja calorías de cereal y leche, y panqueques con jarabe.

Desayuno rico en proteínas da más saciedad
| Foto: SHUTTERSTOCK

Los resultados revelaron que las personas que tomaron el desayuno alto en proteínas disminuyeron el nivel de hambre, se sentía más satisfecho y con menos deseo de comer o picotear entre horas, además de haber consumido menos calorías durante el almuerzo en comparación con el grupo bajo en calorías

"Comer un desayuno rico en proteínas mejora significativamente el control del apetito y puede ayudar a evitar comer en exceso durante el día" aseguraron los autores del estudio y destacaron que la glucosa sanguínea es el único combustible utilizable por el cerebro. Es por eso que, gracias a las proteínas que se consumen durante el desayuno, se pueden mantener los niveles de glucosa estables.

Para el Dr. Kristin Harris, jefe de investigación en nutrición de Hillshire Brands "los consumidores deberían estar más informados acerca de la cantidad de proteína que necesitan en cada comida para que puedan maximizar los beneficios, como el control del hambre".

¿Por qué es tan importante el desayuno?

Desayuno significa literalmente “romper el ayuno”, toda vez que en las horas en las que se pasa sin comer entre la cena y el desayuno se sigue produciendo un gasto calórico, aunque estemos durmiendo. Por eso, la primera comida del día es la más importante, ya que suministra al cerebro y al organismo los nutrientes necesarios para comenzar el día.

Después de un buen descanso nocturno, los niveles de azúcar (glucosa) en la sangre, son muy bajos. Toda vez que ha estado sin comer entre 6-10 horas. Al tomar el desayuno se rompe el ayuno y se repone los niveles de glucosa. La glucosa es la fuente de energía del cerebro y el cuerpo.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda realizar un desayuno variado y equilibrado que contenga un alimento del grupo de lácteos (leche o yogur), un alimento del grupo de cereales (pan, galletitas, cereales desayuno) y un alimento del grupo de frutas (fruta fresca entera o algún jugo natural).

Más para leer:

Comparte tu opinión