Cómo prevenir y tratar una infección por hongos

La candidiasis es una infección fúngica causada por cualquier hongo perteneciente al género Cándida. La más frecuente es la especie Candida Albicans. Si bien existen distintos tipos de candidiasis, aquí nos centraremos en la vaginal, sus causas, síntomas, modo de transmisión, tratamientos y consejos para prevenirla.

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Candidiasis vaginal o Vaginitis candidósica, es una infección vaginal, generalmente provocada por C. albicans. Este es un hongo que normalmente se encuentra en la flora intestinal y vaginal de la mujer. Cuando se reproduce de forma acelerada, provoca esta infección.

El crecimiento acelerado de algún miembro del género Cándida también puede provocar infecciones en otras zonas del cuerpo. Por ejemplo, en la boca, causando lesiones en la lengua, dolor al tragar y sangrado al cepillar, o en la piel, generando erupciones en las mamas, genitales, glúteos o pliegues de la piel, e irritación.

Qué peligros esconden las encías

Entre las principales causas del crecimiento acelerado de C. albicans que genera candidiasis vaginal, se encuentran los cambios hormonales, normalmente ocurridos durante el embarazo, menopausia o tras el uso de anticonceptivos, las alteraciones en el pH vaginal, cambios en la flora bacteriana o un sistema inmunitario deteriorado (común entre personas con obesidad, diabetes, cáncer o VIH).

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Las principales señales que dan cuenta de una candidiasis vaginal son: un flujo vaginal anormal, que puede fluctuar entre la secreción blanquecina y acuosa al blanco espeso, ardor en la vagina y sus labios, dolor al orinar o tener relaciones sexuales, e irritación, inflamación y enrojecimiento de la piel en torno a la vulva.

Transmisión

La candidiasis no se considera una enfermedad de transmisión sexual, ya que puede padecerse por las causas antes señaladas, sin haber tenido relaciones sexuales. Sin embargo, cuando una mujer tiene infección por Cándida puede transmitirla al hombre a través del sexo oral y/o vaginal, y este, a su vez, podrá retrasmitirla por vía sexual.

Las autoridades de salud estiman que la infección por Cándida afecta aproximadamente a 3 de cada 4 mujeres en algún momento de su vida, e incluso pueden darse varios episodios. La candidiasis se presenta con mayor frecuencia entre mujeres que se encuentran en edad reproductiva.

Tratamiento

El tratamiento para la candidiasis generalmente es tópico, mediante el uso de supositorios, óvulos vaginales o cremas antifúngicas, como butoconazol (Gynazole), clotrimazol (Lotrimin), miconazol (Monistat), o terconazol (Terazol), entre otros. Es posible realizar tratamiento oral, aunque está centrado para las infecciones recurrentes que necesitan tratamiento de forma prolongada.
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Prevención

Para prevenir esta infección, los expertos recomiendan incorporar una dieta saludable (no olvides los probióticos, como los yogures), y evitar la ropa interior que no sea de algodón, como la de nailon o seda, así como la muy apretada o mojada (traje de baño), ya que favorecen la sudoración y humedad excesiva en la zona.

Higiene

Tras ir al baño, tener relaciones o bañarte, recuerda limpiarte siempre desde delante hacia atrás, además, evita las fragancias o jabones íntimos. Tampoco se recomiendan las duchas vaginales, ya que pueden alterar la flora vaginal, eliminando microorganismo beneficiosos y favoreciendo la proliferación de la Cándida.

Remedios caseros

Desde la medicina popular se ofrece como alternativa al tratamiento de este problema, beber vinagre de manzana (2 cucharada por taza de agua), con el objetivo de equilibrar el pH vaginal. También se promueve incorporar ajo en la dieta, por sus propiedades antibacterianas. Sin embargo, estas prácticas carecen de sustento científico. Si decides emplearla, consúltalo con un profesional.
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Cuando llamar al médico

Si los síntomas de candidiasis vaginal se experimentan por primera vez, no desaparecen tras utilizar medicamentos de venta libre, emporan con el tiempo, o existen la posibilidad de haber estado expuesta a una infecciones de transmisión sexual, deberás consultar a un médico cuanto antes. Se realizarán los análisis correspondientes y determinará el mejor tratamiento para tu situación.

Fuentes consultadas

Base Exhaustiva de Datos de Medicamentos Naturales, Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU., Clínica Mayo, Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas.