Vitaminas: ¿sí o no?

Conoce los pros y contras

Conoce los pros y contras

El hecho de que necesitamos vitaminas no está en disputa. Las vitaminas son sustancias imprescindibles para mantenernos sanos. Sin embargo, la evidencia científica sobre los beneficios que aporta consumir o no un suplemento vitamínico es motivo de gran polémica. Aquí te brindamos un breve resumen elaborado por Consumer Reports de 7 más vendidos en EE.UU., para qué se usan y sus riesgos.

¿Qué son las vitaminas?

¿Qué son las vitaminas?

La palabra vitamina etimológicamente procede de vita (vida) y amina (sustancia química) y significa sustancia necesaria para la vida. Existen 13 vitaminas esenciales, lo cual significa que son imprescindibles para que el cuerpo funcione y son: vitamina A, C, D, E, K y las vitaminas B (tiamina, riboflavina, niacina, ácido pantoténico, biotina, vitamina B-6, vitamina B-12 y folato o ácido fólico).

1. Los multivitamínicos

1. Los multivitamínicos

Son pastillas o cápsulas que contienen todas o casi todas las vitaminas y minerales esenciales para el cuerpo. Se usan para ayudar a mejorar la salud en general y proteger contra enfermedades del corazón, incluso del cáncer. Las pruebas indican que prevendrían deficiencias vitamínicas en grupos específicos, como las mujeres embarazadas. Sin embargo, no han podido demostrar sus beneficios para personas saludables.

Evita una sobredosis

Evita una sobredosis

Tan peligrosa es para la salud una deficiencia de vitaminas como el exceso de las mismas. Muchos de los efectos secundarios de tomar multivitaminícos se deben a una sobredosis de vitaminas, es decir, más de la ración de dieta recomendada (RDR), en especial cuando alguien utiliza más de un producto diario. Por ello, es conviene llevar la cuenta del total ingerido en la dieta, incluyendo bebidas y alimentos fortificados como los cereales.

Adictos a las vitaminas

Adictos a las vitaminas

En Estados Unidos el 53% de los adultos, uno de cada dos, toman vitaminas u otros suplementos en forma regular, según cifras de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés). En tanto, uno de cada cuatro niños de corta edad toma un suplemento y su uso aumenta con la edad, durante la adultez más del 40% de quienes tienes 71 años los consumen, de acuerdo con los Institutos Nacionales de la Salud (NIH, por sus siglas en inglés).

2. Vitaminas B

2. Vitaminas B

Este grupo de vitaminas es muy importante para la actividad metabólica, toda vez que ayudan a producir energía y a liberarla cuando el cuerpo la necesita. Las pruebas indican que, para la mayoría de la gente, los alimentos ofrecen las cantidades necesarias de estas vitaminas. La excepciones serían los vegetarianos, personas con problemas para absorberla y mujeres que están o pueden quedar embarazadas y que necesitan una dosis extra de ácido fólico.

Posibles riesgos

Posibles riesgos

El ácido fólico, particularmente en dosis altas, puede encubrir la deficiencia de vitamina B12 y con ello causar anemia, pérdida del equilibrio, debilidad y entumecimiento u hormigueo en brazos y piernas. Asegúrese de que su proveedor de salud controle su nivel de vitamina B12 antes de empezar a tomar ácido fólico y averigüe si debe tomar un suplemento y, en ese caso, cuál es el más adecuado.

Consumo sin control

Consumo sin control

Un 70% de los hispanos en EE.UU. no consultan a un médico antes de tomar vitaminas u otros suplementos vitamínicos, de acuerdo con un estudio publicado en la revista Annals of Pharmacotherapy. “Los consumidores hispanos utilizan una amplia gama de medicamentos y suplementos complementarios y alternativos, pero a menudo no informan a su proveedor de atención médica sobre ello”, alerta la Dra. Jane L. Delgado, Presidenta de la Alianza Nacional para la Salud de los Hispanos.

3. Vitamina K

3. Vitamina K

Se conoce como la vitamina antihemorrágica, su nombre proveniente de la palabra danesa Koagulation (coagulación) y es esencial para el sistema de coagulación de la sangre y la síntesis proteica. Las pruebas indican que los vegetales de hojas verdes y otras verduras ofrecen a la mayoría de la gente toda la vitamina K que necesitan. No hay pruebas claras de que las dosis adicionales sirvan para prevenir el cáncer.

Posibles riesgos

Posibles riesgos

Las personas que toman anticoagulantes como warfarina (Coumadin y sus genéricos) deben evitar dosis altas de vitamina K, ya que puede contrarrestar los efectos de la medicación. La vitamina K es utilizada por el organismo para la coagulación de la sangre y este fármaco se utiliza para retardarla. Personas con presión arterial alta y enfermedades del corazón deberían consultar con su médico acerca de la cantidad de vitamina K que pueden tomar en su dieta.

De fácil acceso

De fácil acceso

Los suplementos vitamínicos están a la disposición del público en tiendas de abarrotes, supermercados y farmacias y para obtenerlos no es necesario portar una prescripción médica. La Administración de Drogas y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés) no regula los suplementos vitamínicos de la misma manera que los medicamentos. Esto significa que los fabricantes son responsables de la seguridad de los suplementos que comercializan y de su proceso de fabricación.

4. Aceite de pescado

4. Aceite de pescado

El aceite de pescado se utiliza para trastornos relacionados con el corazón y el sistema sanguíneo. Las pruebas indican que la ingesta de pescados grasos como el salmón y las sardinas, dos veces a la semana, se relaciona con un riesgo menor de infartos y accidentes cerebrovasculares. No obstante, según las evidencias más recientes, las píldoras o cápsulas de aceite de pescado no ofrecen la misma protección, incluso para las personas en riesgo de padecer enfermedades cardíacas.

Riesgos y contraindicaciones

Riesgos y contraindicaciones

Los suplementos de aceite de pescado son hechos a partir de la macarela, el arenque, el atún, el dorado, la grasa de ballena o la grasa de lobo marino. Su contenido en ácidos grasos es un diluyente de la sangre y puede retardar la coagulación sanguínea. Consulte con su médico antes de tomarlo, especialmente si lleva un tratamiento con anticoagulantes, como heparina o warfarina.

5. Calcio

5. Calcio

El calcio es el mineral que más abunda en el cuerpo humano, en especial en dientes y huesos. Se usa para prevenir la osteoporosis y las fracturas. De acuerdo con un estudio de la Fuerza de Tarea de Servicios Preventivos de EE.UU. (U.S. Preventive Services Task Force), no hay suficientes indicios de que tomar un suplemento de calcio de 1000 miligramos por día prevengan las fracturas, tanto en la premenopausia como en la postmenopausia.

Alerta por riesgo cardíaco

Alerta por riesgo cardíaco

No está claro si el calcio influye en el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Algunos estudios indican que un consumo adecuado tendría efecto protector. Sin embargo, otros estudios señalan que algunas personas que consumen grandes cantidades de calcio, en especial en forma de suplementos, podrían correr un mayor riesgo de tener enfermedades cardíacas, pero los hallazgos han sido inconsistentes.

6. Vitamina C

6. Vitamina C

La vitamina C, también llamada ácido ascórbico, se necesita para el crecimiento y reparación de tejidos en todas las partes del cuerpo. Se usa para prevenir o tratar resfríos, proteger contra el cáncer y las enfermedades cardíacas. Las pruebas muestran que la gente que ingiere alimentos ricos en vitamina C tendría una mejor salud cardíaca y menor riesgo de algunos cánceres. 200 miligramos al día mejorarían los síntomas del resfrío en los adultos mayores y fumadores.

Riesgos del consumo en exceso

Riesgos del consumo en exceso

Altas dosis de vitamina C podrían aumentar la absorción de hierro a nivel intestinal, con lo cual podrían empeorar los casos de los pacientes con hemocromatosis, una enfermedad que afecta al metabolismo del hierro, provocando su acumulación excesiva en diferentes órganos como el hígado, páncreas y corazón, entre otros, que conlleva a la mala función de estos órganos.

7. Sulfato de glucosamina

7. Sulfato de glucosamina

Se usa comúnmente para la artritis, sin embargo, algunas investigaciones sugieren que no ni disminuye ni alivia el dolor en todos aquellos que lo toman. Los estudios señalan que el sulfato de glucosamina podría no funcionar muy bien en las personas con osteoartritis severa o quienes la han tenido por mucho tiempo, personas de más edad, o de más peso. Tampoco hay evidencia de que impida la pérdida de cartílago en los pacientes con osteoartritis.

Puede producir síntomas de alergia

Puede producir síntomas de alergia

Ya que la glucosamina se puede preparar de la concha del camarón, cangrejo y otros mariscos, las personas con alergia a los mariscos o con hipersensibilidad pueden tener una reacción alérgica a los productos que contienen glucosamina. Se recomienda tener precaución, ya que podría presentarse una reacción seria que incluye inflamación de garganta por hipersensibilidad al sulfato de glucosamina.

¿Debo tomar un suplemento?

¿Debo tomar un suplemento?

Los suplementos NO deben reemplazar la variedad de alimentos que son importantes para una dieta saludable. Según las Guías alimentarias para los estadounidenses, las personas deben obtener la mayoría de los nutrientes de los alimentos, mismos que contienen vitaminas, minerales, fibras dietéticas y otras sustancias beneficiosas para la salud. Los suplementos podrían ser útiles en algunos casos para aumentar la ingesta de una vitamina o un mineral específico por ciertos problemas médicos.

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