Insomnio ¿qué conexión hay con lo que comemos?

¿Permaneces despierto mucho tiempo antes de poder dormirte o solo descansas por breves períodos de tiempo? Si es así probablemente padezcas de insomnio, un trastorno del sueño muy común. Entre sus múltiples causas, este problema puede deberse a una alimentación inadecuada.
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Es importante saber que el insomnio puede ser agudo o de corta duración, causado normalmente por algún problema personal, o crónico o de larga duración, cuando se trata de un síntoma o efecto secundario de algún otro problema.

Distintos alimentos, incluso aquellos considerados saludables o que pueden formar parte de nuestra dieta cotidiana, tienen la capacidad de alterar nuestro sistema nervioso con la misma fuerza que un evento estresante. Esto puede tener severas consecuencias, entre ellas la posibilidad de no dormir bien. Entre los principales responsables de un mal sueño se encuentran:

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Cafeína

La cafeína es tal vez la enemiga más conocida del sueño. Uno de los motivos por el que nos mantiene despiertos es porque bloquea moléculas, llamadas adenosinas, que promueven el sueño. Diferentes investigaciones probaron que se necesita de 16 a 24 horas para que la cafeína abandone nuestro organismo. Si tienes problemas para dormir, los expertos recomiendan comenzar por reducir el consumo de cafeína gradualmente.

Los alimentos refinados

Tortas, postres, galletas, yogures dulces y la gran mayoría de los cereales comerciales. Estos alimentos pueden aumentar nuestros niveles de azúcar en sangre, desnivelándolos con los de energía. De esta manera se produce un desequilibrio en ciertas hormonas, como la del estrés (cortisol) o la adrenalina, lo que produce una serie de problemas, entre ellos, patrones de sueño irregulares.
Alimentos para regular el azúcar

Alcohol

Las bebidas alcohólicas no son solamente un riesgo para nuestro hígado. Aunque pueden ser efectivas para relajarnos y ayudarnos a dormir, a medida que comienza a desaparecer el alcohol de nuestro cuerpo la calidad del sueño se ve afectada. Existen diferentes factores, como edad, sexo, antecedentes genéticos o cantidad de alcohol consumido, que determinarán el efecto en nuestro sueño.

Comidas picantes

Aunque son muy sabrosas y sus diferentes especias tienen distintos beneficios para el cuerpo, no se recomienda consumir comida picante por la noche. Estas pueden provocar problemas estomacales, como reflujos gástricos, y sus químicos pueden alterar nuestros sentidos, manteniéndonos despiertos toda la noche.
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Carnes rojas

Los especialistas no recomiendan consumir carnes rojas durante la noche, debido a su alto contenido de proteínas. Estas son difíciles de digerir, por lo que se sentarán en el estómago durante la noche, provocando incomodidades a la hora de descansar, e incluso produciéndote insomnio.

Alimentos grasos

Esto incluye todo tipo de frituras, que harán que el estómago trabaje horas extra si se consumen directamente antes de acostarse. Por ejemplo, la pizza posee una combinación que te mantendrá despierto a causa de sus altos niveles de acidez, debido al tomate, y de tiramina, una sustancia estimulante que se encuentran en el queso.

Chocolate negro

Una taza de chocolate caliente para cerrar el día es una opción tentadora. Pero debes tener cuidado al consumirla, ya que el chocolate posee pequeñas cantidades de cafeína y de compuestos estimulantes como teobromina, feniletilamina o anandamida que podría dificultar el sueño durante la noche.

Alimentos beneficiosos

Al igual que ciertos alimentos pueden promover el insomnio, otros pueden combatirlo. Por ejemplo, un vaso de leche caliente es una buena opción, ya que contiene triptófano, un aminoácido que estimula la producción de la hormona melatonina, relacionada al sueño. También se muestran beneficiosas hierbas como la valeriana, pasiflora, tila, flores de azahar, lavanda e incluso lechuga.
Remedios para combatir el insomnio

Otras opciones

Otra manera sencilla de conciliar el sueño y mantenerte descansado es con cambios en el estilo de vida. Mantén una distancia prudente (al menos un par de horas) entre la cena y el momento en que vayas a tu cama, evita los atracones cuando comas y realiza ejercicio o actividades físicas a diario. Recuerda, si los problemas de sueño son persistentes deberás consultar a un profesional.
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Fuentes consultadas:

Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU., Centros para el Control y la Prevención de enfermedades, Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre.