Cuándo un analgésico puede ser mortal

Los riesgos de calmar el dolor

Los riesgos de calmar el dolor

Ir a la farmacia y comprar un analgésico de venta libre o alguno con receta médica para aliviar el dolor parece fácil, sin embargo, cada uno tiene ventajas, riesgos y efectos secundarios, algunas veces desconocidos. Aquí un informe de Consumer Reports que examina algunas creencias que se esconden detrás del uso de los analgésicos.

EE.UU. tiene dolor

EE.UU. tiene dolor

Un promedio de 46 personas mueren al día (17,000 al año) por tomar analgésicos legales y por cada muerte, se admiten más de 30 personas a la sala de emergencias por complicaciones causadas por opioides (Consumer Reports). Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), el 70% de los adultos en EE.UU. los consumen de manera constante o esporádica.

¿Qué son los analgésicos?

¿Qué son los analgésicos?

Los analgésicos son medicinas que reducen o alivian los dolores de cabeza, musculares, artríticos o muchos otros achaques y dolores. Algunos tipos de dolor responden mejor a determinadas medicinas que a otras y cada persona puede tener una respuesta ligeramente distinta a un analgésico (Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos).

Analgésicos sin receta

Analgésicos sin receta

Los medicamentos de venta sin receta (OTC, por sus siglas en inglés) son buenos para combatir muchos tipos de dolor. Existen dos tipos: acetaminofeno (Tylenol) y antiinflamatorios no esteroideos (INSAID, en inglés). La aspirina, el naproxeno (Aleve) y el ibuprofeno (Advil, Motrin) son ejemplos de INSAID sin receta. Si los medicamentos sin receta no te alivian el dolor, el médico puede recetarte algo más fuerte.

Analgésicos con receta

Analgésicos con receta

Muchos antiinflamatorios no esteroideos (INSAID, en inglés) se encuentran disponibles en mayor dosis con receta médica. Los analgésicos más potentes son los narcóticos. Estos son muy efectivos pero a veces pueden causar efectos secundarios graves. Los narcóticos pueden ser adictivos, por lo que el médico de familia los recetará en forma prudente y se deben tomar solamente bajo supervisión médica.

Tan adictivos como la heroína

Tan adictivos como la heroína

Vicodin y otros medicamentos que contienen hidrocodona narcótica actualmente son los medicamentos más comúnmente recetados en EE.UU., para hacer la vida más llevadera a los pacientes que se recuperan de una cirugía o que padecen dolores crónicos o cáncer, sin embargo, pueden ser tan adictivos como la heroína.

Usar en forma apropiada

Usar en forma apropiada

El uso de los opioides se ha disparado en los últimos años y las recetas subieron un 300% en la última década. Si se usan en forma apropiada, pueden aliviar fuertes dolores por cortos períodos de tiempo y manejar el dolor crónico. Sin embargo, Consumer Reports encontró que hay mecanismos más seguros, como usar otros medicamentos recetados para tratar condiciones como dolor neural, migrañas y otros, reservando los opioides para casos agudos, o bien comenzar con un opioide de corta duración.

¿Estás tomando demasiados?

¿Estás tomando demasiados?

Los opioides no son los únicos analgésicos que representan riesgos graves. Casi igual de peligroso es un medicamento reconocido por su seguridad: acetaminofeno (Tylenol y su genérico). Casi 80,000 personas al año reciben tratamiento en las salas de emergencia debido a que han consumido demasiado, y en la actualidad, el medicamento es la causa más común de la deficiencia hepática en EE.UU.

Confuso y contradictorio

Confuso y contradictorio

Consumer Reports cree que la información en el paquete de acetaminofeno de "tomar solo según las indicaciones" es confusa y contradictoria. Mientras que la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA) ha bajado la dosis máxima por píldora del acetaminofeno con receta, la agencia todavía no ha tomado la misma medida para los productos de venta libre.

¡No te equivoques con la dosis!

¡No te equivoques con la dosis!

Tomar demasiado acetaminofeno por accidente es demasiado fácil: es el fármaco más común en EE.UU. y es un ingrediente en más de 600 medicamentos recetados y de venta libre, incluyendo antialérgicos, remedios para la tos y los resfriados, para reducir la fiebre, analgésicos y píldoras para dormir. Algunas etiquetas dicen que no hay que tomar más de 1,000 miligramos por día mientras que otras fijan un límite casi cuatro veces más alto.

Produce daño hepático

Produce daño hepático

En enero de 2011 la FDA exigió a los fabricantes de productos con acetaminofeno agregar una advertencia destacando el riesgo potencial de daño grave al hígado, un efecto “adverso” que puede llevar a falla hepática, transplante de hígado y muerte. El acetaminofeno es un ingrediente activo que se encuentra en muchos medicamentos de venta con y sin receta médica para aliviar el dolor y reducir la fiebre.

¿Deberían evitarse?

¿Deberían evitarse?

"Todo esto no significa que todos deberían evitar completamente los opioides y el acetaminofeno", señala el Dr. Marvin M. Lipman, asesor médico principal de Consumer Reports. "Hay formas más seguras de tomar estos medicamentos y opciones alternativas. Pero sí significa que la FDA debería cumplir su papel de proteger a los consumidores adoptando medidas firmes para reducir los peligros".

Piensa en tu seguridad

Piensa en tu seguridad

Consumer Reports también aconseja a los consumidores que se informen de los riesgos, no solo de los opioides y el acetaminofeno sino también de fármacos como el ibuprofeno (Advil y el genérico), naproxeno (Aleve y el genérico) y Celebrex (que actualmente solo se receta bajo su nombre comercial pero que en el futuro estaría disponible como genérico).

Antinflamatorios no esteroides

Antinflamatorios no esteroides

Si tu médico te prescribe un antiinflamatorios no esteroideos (INSAID, en inglés), tómalo siempre con alimentos o con leche, toda vez que entre sus efectos secundarios más comunes están los relacionados con el estómago. También pueden provocar que se formen moretones con más facilidad o que haya un riesgo mayor de sangrado en el estómago. Si se consumen durante períodos prolongados, pueden generar daño en los riñones.

Tan malos como el dolor

Tan malos como el dolor

"Los analgésicos pueden ser tan malos como el propio dolor", señala Lipman. "Por eso usted necesita saber cuándo son realmente necesarios y cómo usarlos de forma segura". Lee las instrucciones en la etiqueta de datos del medicamento para saber cuánto medicamento debes tomar y con qué frecuencia. Si tienes alguna pregunta llama a tu médico de cabecera o farmacéutico.

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