Incluso sin lunares, se puede desarrollar cáncer de piel

Existe la creencia, sustentada por la Academia Americana de Médicos de Familia, que las personas con varios lunares en la piel tienen mayores probabilidades de presentar melanoma, un tipo de cáncer en la piel provocado por la exposición a la luz ultravioleta.

Sin embargo, un nuevo estudio publicado en the Journal of the American Medical Association Dermatology (JAMA) reveló que incluso se puede tener esta enfermedad con muy pocos o sin la presencia de lunares.

En el trabajo, se analizaron a 566 pacientes con melanoma, con la finalidad de estudiar la relación de la afección con la edad, el número de lunares comunes y atípicos, y otros indicadores del cáncer de piel.

Luego de hacer varias clasificaciones, se encontró que dos tercios de los pacientes (66%) tenían de cero a 20 lunares, mientras que el 77% del total no tenían lunares atípicos en absoluto. Además, quienes tenían 5 o más lunares atípicos eran más propensos a tener melanoma con peor pronóstico.

Estos datos salen a la luz ante el aumento en la incidencia de melanoma en el país en los últimos 30 años. Según la Sociedad Americana del Cáncer, 76,380 personas serán diagnosticadas con este u otro tipo de cáncer de piel a lo largo del 2016, mientras que 10,130 personas morirán.

De acuerdo con Alan C. Geller, autor del estudio y miembro de la Escuela de Salud Pública de Harvard este hallazgo no significa que se tenga que hacer a un lado la práctica médica del conteo de lunares ya que ayuda a tener un registro de los cambios que éstos pudieran presentar.

Por el contrario Geller sugiere tomar medidas. “La conclusión es que todo el mundo debe acudir con un médico para realizarse un examen de la piel y reconocer los principales síntomas”, comentó.

Entre los factores de riesgo de esta enfermedad se encuentra tener piel clara, antecedentes familiares de cáncer de piel, exposición constante al sol, antecedentes de quemaduras, tener ojos azules o verdes, cabello rubio o pelirrojo y cierto tipo de lunares.

Algunas recomendaciones de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) son protegerse del sol y evitar broncearse, estar en un lugar sombreado, usar ropa que proteja brazos y piernas, así como sombrero y gafas de sol con bloqueador UV.

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