Diente de león o dandelion, antinflamatorio y algo más

Qué es el diente de león

El diente de león (Taraxacum officinale) o dandelion es una hierba perenne perteneciente a la familia de las Asteráceas, nativa del hemisferio norte que se encuentra en forma silvestre en las praderas, pasto y terrenos de desperdicios en zonas de clima templado. Se cultiva principalmente en Bulgaria, Hungría, Polonia, Rumania y Reino Unido.

Desde la antigüedad esta planta ha sido usada por diferentes pueblos alrededor del mundo, desde nativos americanos y grupos árabes, hasta en la medicina china. También se consume en ensaladas, junto con otras hojas. En algunos casos, la raíz horneada y sus extractos se usan como sustituto del café.

Es usado por la medicina alternativa para tratar problemas digestivos y hepáticos | Foto: GETTY IMAGES

La sorprendente cantidad de beneficios que supuestamente tendría esta pequeña planta de flores amarillas, que generalmente es tratada como una maleza, pone en duda sus verdaderas propiedades para la salud.

Para qué se usa

La tradición y la sabiduría popular le han otorgado a esta hierba beneficios que no se han probado completamente en humanos. La evidencia científica disponible proviene de pequeñas investigaciones o de resultados en estudios de animales o in vitro.

A continuación, presentamos una lista con los usos que se probaron en animales o humanos. Cabe resaltar que la seguridad y eficacia de estos no siempre se han demostrado. Algunas de estas afecciones son potencialmente serias, motivo por el que deben ser evaluadas por un proveedor médico calificado.

Antiinflamatorio

Investigaciones en laboratorios con animales indican que la raíz del diente de león puede tener propiedades antiinflamatorias. Se cree que esto sería posible gracias a la presencia de varios compuestos bioactivos, como los polifenoles. Sin embargo, son necesarios estudios en humanos de buen diseño para probar este beneficio.

Antioxidante

Varios estudios de laboratorio reportan las propiedades antioxidantes del extracto de la flor del diente de león. Los antioxidantes son moléculas que ayudan a neutralizar o prevenir los efectos de los radicales libres (compuestos inestables que afectan las estructuras celulares y favorecen la aparición de enfermedades).

Distintos estudios hallaron que el diente de león posee importantes niveles de betacaroteno, un protector contra el daño celular y el estrés oxidativo. También son ricos en otra categoría de antioxidantes llamados polifenoles, que se encuentran en concentraciones más alta en la flor, aunque también están presentes en las raíces, hojas y tallos. Sin embargo, la evidencia que respalda esta propiedad es preliminar y los efectos en humanos se desconocen.

Nutrición

Desde la medicina tradicional se recurre al consumo del diente de león, desde la raíz hasta su flor. Esto se debe a que sería una planta muy nutritiva, cargada de vitaminas (A, B, C, E y K), y minerales, como calcio, hierro, magnesio y potasio. También se destaca su contenido de fibra soluble, útil para mantener la salud de la flora intestinal.

Esta hierba se consume generalmente seca, en infusiones. Sin embargo, se recomiendan consultar a un profesional antes de hacerlo.

Cáncer

A partir de diferentes estudios en animales se sabe que el diente de león tendría un potencial para prevenir el crecimiento de células cancerosas en muchos sistemas de órganos diferentes (principalmente hígado, páncreas e intestinos).

La mayor parte de la evidencia disponible muestra una reducción en el crecimiento de células cancerosas que fueron tratadas con extracto de hoja de diente de león, aunque estos resultados no se apreciaron cuando se recurrió al extracto de flor o raíz. Aunque este beneficio se muestra prometedor, son necesarios estudios en humanos de buen diseño.

Defensas

Algunas investigaciones indican que el diente de león puede tener propiedades antimicrobianas y antivirales, útiles para respaldar la capacidad del cuerpo para combatir infecciones. Sin embargo, se necesitan más investigaciones sobre sus efectos en humanos.

Piel y huesos sanos

Distintas investigaciones en animales e in vitro hallaron que el diente de león puede proteger la piel contra el daño provocado por la luz solar, el envejecimiento o el acné. Los expertos creen que esto sería posible gracias a la producción de células sanas y nuevas, y a sus propiedades antiinflamatorias, que aumentarían la hidratación y producción de colágeno. Aún son necesarios más estudios para probar el mecanismo detrás de esta asociación.

La evidencia sobre los beneficios del diente de león sobre la salud ósea es escasa. Sin embargo, se cree que esta hierba podría ser útil para favorecer el desarrollo de los huesos gracias a su rico contenido de calcio, vitamina K, y fibra dietética, que favorece la digestión y la absorción de nutrientes esenciales.

Diarrea

Existen reportes con varios pacientes que indican que una combinación o preparación herbal que contengan diente de león aliviaría el dolor crónico asociado a la colitis. Debido a que se usaron varias hierbas y los estudios no se han diseñado o reportado de manera adecuada, los efectos del diente de león no son claros.

Diabetes

Estudios in vitro y en animales encontraron que dos compuestos bioactivos que se encuentran en el diente de león, ácido chicórico y clorogénico, podrían mejorar la secreción de insulina del páncreas al mismo tiempo que promueven la absorción de glucosa (azúcar) en el tejido muscular.

Si bien estos resultados son alentadores, se necesita más investigación para determinar si el diente de león funciona de la misma manera en humanos.

Diurético

Las hojas del diente de león se han usado tradicionalmente para incrementar la producción de orina y la excreción. Los estudios en animales reportan diferentes resultados y faltan investigaciones en humanos que sean confiables. Sin embargo, se recomienda precaución entre pacientes con insuficiencia renal.

Cardioprotector

Muchos estudios asocian al diente de león con una disminución del riesgo de enfermedades cardíacas, debido a que algunos de sus compuestos bioactivos podrían disminuir los niveles de colesterol y triglicéridos en sangre. La evidencia proviene de ensayos en animales, por lo que se requiere más investigación para determinar sus posibles efectos sobre humanos.

Las prácticas tradicionales de la medicina herbal usan el diente de león por su efecto diurético basado en la creencia de que este puede desintoxicar ciertos órganos, lo que, a su vez, puede conducir a una disminución de los niveles de presión arterial. Es importante tener en cuenta que este efecto no es exclusivo del diente de león, sino que se aplica a cualquier alimento rico en potasio consumido como parte de una dieta saludable.

Hepatitis B

Un estudio en humanos reporta mejoramiento de la función hepática en personas con hepatitis B después de tomar una preparación hecha con la combinación de hierbas, que contiene raíz de diente de león, llamada Jiedu Yanggan Gao. También incluye la Artemissia capillaries, Taraxacum mongolicum, semilla de Plantago, Cephalanoplos segetum, Hedyotis difussa, Flos chrysanthemi indici, Smilax glabra, Astragulus membranaceus, Salviae miltiorrizae, Fructus polygonii orientalis, Radix paeoniae alba y Polynogatum sibiricum).

Sin embargo, la Base Exhaustiva de Datos de Medicamentos Naturales advierte que debido al uso de múltiples hierbas y a que este estudio no fue adecuadamente diseñado o reportado, los efectos del diente de león no son claros.

Peso y digestión

Algunas investigaciones en animales señalan que el diente de león podría mejorar el metabolismo de los carbohidratos y reducir el almacenamiento de grasas, conduciendo así a la pérdida o mantenimiento del peso. Sin embargo, los datos que respaldan estas afirmaciones no son concluyentes. Al igual que en beneficios anteriormente desarrollados, se necesitan estudios en humanos para probar estos efectos.

La raíz de diente de león es una rica fuente de inulina de fibra prebiótica, sustancia con una importante capacidad para aumentar el movimiento intestinal y reducir diferentes síntomas de una mala digestión, como, por ejemplo, el estreñimiento. Hasta el momento, estas afirmaciones solo fueron respaldadas con pequeños estudios en animales.

Dosis y cómo se consume

Las hojas, tallos y flores de diente de león pueden consumirse cocidas o crudas, mientras que la raíz generalmente se seca, muele y aprovecha como sustituto del té o café. Esta hierba también se encuentra en forma de suplementos, como cápsulas, extractos y tinturas.

No existen pautas claras sobre la dosificación, ya que se ha realizado muy poca investigación en humanos sobre el diente de león como suplemento. La escasa evidencia disponible señala las siguientes dosis:

  • Hojas frescas: entre 4 y 10 gramos (g.) diariamente.
  • Hojas secas: entre 4 y 10 g. diariamente.
  • Tintura de hojas: entre 0.4 y 1 cucharadita, es decir, entre 2 y 5 mililitros (ml.), tres veces al día.
  • Jugo de hojas frescas: 1 cucharadita (5 ml.), dos veces al día.
  • Extracto fluido: entre 1 y 2 cucharaditas (5 y 10 ml.), diariamente.
  • Raíces frescas: entre 2 y 8 gramos, diariamente.
  • Polvo seco: entre 250 y 1 000 miligramos (mg.), cuatro veces al día.

Seguridad sobre su uso

Si bien hay poca información disponible sobre la seguridad de su uso, se sabe que la hierba debe evitarse en los siguientes casos:

Alergias

Se debe evitar en individuos con alergias conocidas a la miel, manzanilla, crisantemo, milenrama, matricaria o cualquiera de los miembros de las plantas de la familia Asteráceas/Compuestas (ambrosía, girasol, margarita).

El tipo de alergia más común es la dermatitis (inflamación de la piel) después de un contacto directo con el diente de león, que puede incluir picor, brote, áreas de la piel enrojecidas e inflamadas o con eczemas. También se han encontrado reacciones de la piel en perros.

Se han reportado rinoconjuntivitis y asma después de manipular productos como alimento para pájaros que contienen diente de león y otras hierbas.

Azúcar en sangre

Basados en estudios en animales, el diente de león puede reducir los niveles de azúcar en sangre, aunque otros estudios no han notado cambios. Aunque se desconocen los efectos en humanos, se recomienda precaución en pacientes con diabetes o bajos niveles de azúcar en sangre. También entre quiénes consumen drogas, hierbas o suplementos que afectan el azúcar en sangre.

Embarazo y lactancia

Debido a la ausencia de información científica, el diente de león no se recomienda durante el embarazo y la lactancia en cantidades mayores a las encontradas en los alimentos. Muchas tinturas contienen altos niveles de alcohol y se deben evitar durante el embarazo o cuando se toman con metronidazol (Flagyl®) o disulfiram (Antabuse®), ya que pueden provocar náusea o vómito.

Interacciones con drogas

El diente de león puede interactuar desfavorablemente con algunos medicamentos, especialmente ciertos diuréticos (como litio, digoxina (Lanoxin®) o corticosteroides como la prednisona) y antibióticos (como ciprofloxacina (Cipro®)). Si estas tomando medicamentos recetados, consulta siempre a tu proveedor de atención médica antes de consumir diente de león.

En teoría, las cumarinas, químicos que se encuentran en los extractos de las hojas del diente de león, pueden incrementar el riesgo de hemorragia cuando se usan con adelgazantes de la sangre, como warfarina (Coumadin®), heparina y clopidogrel (Plavix®). Algunos analgésicos también pueden incrementar el riesgo de hemorragia si se usan con el diente de león, como aspirina, ibuprofeno (Motrin®, Advil®) y naproxeno (Naprosyn®, Aleve®, Anaprox®). Es posible que el diente de león reduzca la efectividad de los antiácidos o de las drogas comúnmente usadas para tratar la enfermedad de la úlcera péptica, como famotidina (Pepcid®) y esomeprazole (Nexium®).

El diente de león puede interferir con la forma en que el hígado descompone ciertas drogas (con el uso del sistema enzimático P450 1A 2 y 2E). Como resultado, los niveles de estos productos se pueden elevar en la sangre e incrementar los efectos deseados o secundarios. Los pacientes que usan medicamentos deben revisar el folleto dentro del paquete y consultar con un proveedor médico o farmaceuta acerca de las posibles interacciones.

Otras interacciones potenciales con el diente de león que no tienen suficiente evidencia científica en humanos incluyen a los agentes anticancerígenos, supresores del apetito, agentes hormonales (como los estrógenos), agentes reductores de colesterol, laxantes, y agentes utilizados para tratar la gota.

Fuentes consultadas:

Natural Medicine, Base Exhaustiva de Datos de Medicamentos Naturales.

Healthline.

The international plant names index (IPNI).

The plant list.