Lo que se debe hacer en una emergencia médica

Lo que se debe hacer en una emergencia médica
| Foto: GETTY IMAGES

Cuando te toca ver una emergencia médica en tu propio hogar o en un sitio público, ¿qué puedes hacer para ayudar? Llamar al 911 es un excelente punto de partida, pero en muchos casos incluso alguien inexperto puede prestar servicios que podrían ayudar a salvar una vida.

"Es importante saber que puedes hacer algo aunque no estés capacitado para manejar la emergencia", dice Jeffrey L. Pellegrino, PhD., profesor de ciencias de la salud en Aultman College en Canton, Ohio. Igual de importante es saber que las leyes del Buen Samaritano en todos los estados te protegen de ser demandado si actúas de buena fe para ayudar a alguien.

Para auxiliarte a hacer lo correcto (y evitar hacer algo que pueda causar más daño) en diferentes situaciones de emergencia, la siguiente lista de referencia te ayudará con algunos consejos básicos de expertos en medicina de emergencia.

Desmayos

Si estás con alguien que de repente se siente mareado y podría desmayarse (o tú eres quien se siente así), hay dos cosas que puedes hacer.

"Primero, hazlos que se acuesten boca arriba, que no solo esté sentado, sino que quede totalmente horizontal", dice Eunice Singletary, M.D., miembro del Consejo consultivo de la Cruz Roja de Estados Unidos. "De lo contrario, está en riesgo de caerse lo que podría llevar a una lesión en la cabeza o romperse un brazo".

Otra cosa que debes intentar es una técnica llamada "maniobra física de contrapresión". Si alguien siente que se va a desmayar o ya se desmayó, aprieta su mano con fuerza; o haz que apriete sus manos muy apretadas o dile que cruce las piernas y contraiga los muslos con fuerza.

"Esto ayuda a que la sangre vuelva a fluir hacia la cabeza, elevando la presión arterial y resuelve el síntoma de sentirse mareado", dice Singletary. 

Convulsiones

No puedes impedir que alguien sufra convulsiones, y si lo intentas, es posible que salgas lastimado. Lo que sí puedes hacer es ayudar a la persona a mantenerse a salvo haciendo que se acueste en el piso y rodeándola con almohadas u otro material acolchado.

"La fuerza de una convulsión puede ser tremenda", dice Latha Ganti, M.D., profesora de medicina de emergencia y neurología en la Facultad de Medicina de University of Central Florida, "por lo que es importante protegerles la cabeza".

Una vez que cese la convulsión, voltea a la persona de costado. "A esto se le conoce como la posición de recuperación", dice Singletary.

Después de una convulsión, la lengua de una persona puede debilitarse y retraerse hacia las vías respiratorias si la persona está acostada boca arriba. Ponerla de lado la ayuda a respirar mejor.  

Sangrado

Si alguien tiene heridas profundas, lo primero que debes hacer es averiguar exactamente de dónde viene la sangre y evaluar qué tanto sangra la cortada.

"Es posible que tengas que quitarle la ropa si hay mucha sangre para ver el origen de la hemorragia", dice Ganti.

Ya no se recomienda elevar una extremidad en la que hay sangrado. Es más importante aplicar presión directa y uniforme sobre la herida (lo que es difícil de hacer si está elevada). De ser posible, coloca el área que está sangrando sobre una superficie rígida y usa la palma de la mano para aplicar presión intensa y directa sobre la herida.

Si te preocupas por contraer una infección (y no tienes guantes a la mano), Singletary recomienda colocar una bolsa de plástico o una capa de plástico entre tu mano y la herida.

Si la presión directa no ayuda a detener el flujo de sangre, es posible que la herida requiera un torniquete. Debes colocar el torniquete 2 pulgadas arriba de la parte que sangra y apretarla hasta que comprima la arteria y detenga el sangrado.

"Si no tienes un botiquín de primeros auxilios con un torniquete, puedes improvisar", dice Ganti. "Un cinturón de cuero, una bufanda, un cordón elástico, cualquier cosa con la que puedas envolver la extremidad y apretar".  

Apoplejía

La regla general para un derrame cerebral es que "el tiempo perdido es tejido cerebral perdido", lo que significa que lo más importante que puedes hacer como espectador es reconocer que alguien está sufriendo un ataque cerebral y buscar ayuda médica de emergencia lo más rápido posible.

Usa el acrónimo FAST (en inglés) para evaluar a alguien por una posible apoplejía. "F" es para caída facial, "A" para debilidad de los brazos, "S" para dificultad para hablar o arrastrar las palabras; cualquiera de ellos significa "T": Es hora de llamar al 911.

También puedes ayudar a acelerar el tiempo mientras llega el personal de primera intervención para tomar las medidas adecuadas si le dices al operador del 911 que aplicaste el método FAST y sospechas de una apoplejía.

"Además, si la persona lleva algún medicamento, o si está en su casa, júntalos y entrégalos a los técnicos médicos de emergencia (EMT) cuando lleguen", dice Ganti. "Saber qué medicinas toma esa persona puede ayudar al personal de primera intervención a determinar más rápidamente si el paciente es elegible para ciertas terapias".  

Ataque cardíaco

Si alguien sufre de dolor en el pecho u otros síntomas de un ataque cardíaco (por ejemplo, dolor en la mandíbula, dificultad para respirar, náuseas), lo primero es pedirle que se siente. "No dejes que se muevan de un lado a otro, porque el menor esfuerzo podría empeorar las cosas", dice Singletary.

Luego, si tienes aspirina a mano, dale una dosis completa de 325 mg (o 4 tabletas de aspirina de dosis baja) y pídele que las mastique. "Si ingieres píldoras enteras, toma 12 minutos antes de que se absorban y comiencen a ayudar, pero si las masticas, solo toma 4 minutos", comenta.  

Paro cardíaco

Si el corazón de una persona deja de latir, debes comenzar CPR (resucitación cardiopulmonar) inmediatamente. Nuestros expertos sugieren comenzar a dar CPR cuando la persona está inconsciente y no responde, porque las personas no entrenadas no siempre toman el pulso de forma correcta y buscar uno puede desperdiciar tiempo valiosísimo.

"No te preocupes por la respiración, solo comienza a hacer compresiones torácicas adecuadas con una profundidad de 2 pulgadas, 100 por minuto", dice Ganti. En la mayoría de los casos, este enfoque, llamado CPR solo con las manos, ha demostrado ser tan eficaz como la CPR tradicional con respiraciones de reanimación, y es mucho más fácil. (Si deseas obtener una guía completa sobre este tipo de CPR, consulta  nuestra cobertura anterior aquí).

Si en el lugar hay un desfibrilador externo automático (AED), pídele a otra persona que te lo lleve, lee las instrucciones y aplica las almohadillas mientras continúas con las compresiones.

"No temas utilizar el AED", dice Pellegrino. "Las máquinas son inteligentes y las instrucciones son sencillas y fáciles de entender". Una vez colocadas las almohadillas, la máquina te permitirá saber qué hacer, y te indicará: "Aléjate, detén la CPR" o "No se recomienda ninguna descarga, continúa dando CPR".

Cómo asegurarte que estás preparado

Estar bien entrenado y bien equipado puede ayudarte a hacerte cargo de una emergencia mientras esperas que llegue una ambulancia.

Algunas cosas que puedes hacer:

  • Siempre ten tu teléfono celular a mano. Pon tu teléfono en modo altavoz y llama al 911 inmediatamente. Luego, coloca el teléfono cerca para que puedas continuar comunicándote con el operador hasta que llegue la ayuda. "Los operadores están bien capacitados y pueden dirigirte con éxito sobre qué hacer en muchas situaciones de emergencia", dice Pellegrino.

  • Que tu botiquín de primeros auxilios siempre esté bien surtido. Ten uno en casa, tu auto, la bolsa que llevas a las prácticas deportivas de los niños, etc. Cuantos más suministros tengas a mano, con más facilidad podrás prestar ayuda.

  • Descarga una aplicación de primeros auxilios. La aplicación de primeros auxilios de la Cruz Roja está disponible de forma gratuita en las tiendas de aplicaciones. Incluye instrucciones detalladas y videos sobre cómo manejar una variedad de emergencias médicas.

  • Toma una clase. Puedes  aprender CPR  y técnicas básicas de primeros auxilios si tomas un curso en línea o presencial ofrecido por la Cruz Roja u otra organización.  

Si quieres leer más, visita Consumer Reports

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