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Cuándo no dar antibióticos a los niños

Por Consumer Reports -

La tos, la secreción nasal, el dolor de garganta y de oído son parte inevitable de la vida con los niños pequeños. Pero una nueva encuesta sugiere que algunos padres no tienen claro  cuánto realmente ayuda recetar antibióticos a los niños.

Le preguntaron a 400 padres con hijos de 12 años o menos cuándo era apropiado dar antibióticos para enfermedades comunes de las vías respiratorias superiores. Los resultados de la investigación realizada en Australia revelaron que la mayoría de los padres piensan que los antibióticos ayudan a curar la tos (55%), el dolor de garganta (70%) y una infección del oído (92%)

 Estos conceptos erróneos acerca de qué es lo que curan los antibióticos son comunes también entre los padres en Estados Unidos. En un sondeo reciente realizado por Harris a adultos estadounidenses, más de la mitad de los encuestados dijeron que los antibióticos son eficaces contra las infecciones virales. El 40% pensaba que los medicamentos ayudaban a curar un resfriado.

"Los antibióticos no funcionan contra los virus"

Estas creencias acerca de qué pueden curar los antibióticos no son ciertas, dice Marvin Lipman, M.D., jefe de asesores médicos de Consumer Reports. "La mayoría de las infecciones respiratorias como la bronquitis, los resfriados, las infecciones de oído y la sinusitis infecciosa, tanto en niños como adultos, son causadas por virus y no por bacterias", dice Lipman. "Y los antibióticos no funcionan contra los virus".

Muchos de los encuestados en el sondeo de Australia, también pensaban que era cierto que los antibióticos pueden ayudar a los niños a recuperarse más rápido o a reducir el riesgo de sufrir complicaciones.

Esto también es un mito, dice Lipman. "Los medicamentos no acortan la duración de una enfermedad viral ni reducen el riesgo de que evolucione a algo peor", dice.

 Por qué recetan antibióticos innecesarios

Casi el 30% del tiempo, cuando los médicos recetan antibióticos a los niños, estos no son necesarios, según los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades (CDC).

Los investigadores de Bond University indican que los médicos de atención primaria podrían recurrir a los antibióticos por varias razones. Por ejemplo, pueden no estar seguros de si una infección es causada por un virus o una bacteria y recetan el antibiótico "por si acaso". O podrían querer terminar con la consulta rápidamente y tranquilizar a las mamás y los papás preocupados.

De hecho, una  encuesta publicada en 2014 de 155 médicos de atención primaria y de las salas de emergencias descubrió que los médicos se preocupaban acerca de los índices de satisfacción de sus pacientes y esto afectaba su práctica. Casi la mitad de los médicos consideran que la presión de obtener mejor puntaje daba lugar a recetar medicamentos de forma inapropiada, incluyendo las recetas de antibióticos innecesarios. 

Efectos secundarios serios

Lipman señala que nunca es una buena idea recetar un antibiótico a los niños cuando no es necesario porque los medicamentos por lo general causan efectos secundarios no deseados como diarrea, náusea, vómitos y sarpullido. Y con más frecuencia, causan daños más graves.

Un estudio reciente de los CDC reveló que los efectos secundarios ocasionados por los antibióticos como, por lo general, reacciones alérgicas intensas, son responsables de las visitas a la sala de emergencias de más de 65,000 niños cada año. Para los niños menores de 5 años, los efectos secundarios de los antibióticos como la amoxicilina (Amoxil, Moxatag, y genéricos) y la azitromicina (Zithromax, Z-Pak, y genéricos) son la causa principal de las visitas a la sala de emergencias debido a los efectos secundarios no deseados.

Lo que es más, el abuso de estos medicamentos contribuye a la proliferación de las superbacterias peligrosas, cepas de bacterias que son resistentes a varios antibióticos. El resultado es un aumento en la cantidad de infecciones que son más virulentas y mucho más difíciles de tratar.

Aquí puedes  encontrar recomendaciones de 3 organizaciones de especialidades médicas respecto al uso de antibióticos para infecciones del oído e infecciones respiratorias.

Tos, dolor de garganta y secreción nasal    

Academia Estadounidense de Pediatría

Los resfriados, la tos, la bronquitis y la mayoría de las causas del dolor de garganta son ocasionadas por virus y no mejoran con antibióticos. 

Considera el uso de antibióticos si tu hijo tiene dolor de garganta y una prueba de estreptococo confirma que es causada por esta bacteria. Los resfriados y la tos por lo general mejoran en un par de semanas. Si tu hijo tiene tos o congestión nasal que persiste más de eso, consulta a un médico. La causa podría ser un tipo de bacteria subyacente de neumonía o una infección de los senos nasales que se puede tratar con antibióticos.

Infección de los senos nasales (sinusitis)

Academia Estadounidense de Alergia, Asma e Inmunología:   

La sinusitis casi siempre es ocasionada por un virus. Los síntomas incluyen sensación de taponamiento, congestión nasal, dolor facial y fiebre. Incluso cuando la causa de estos síntomas es una bacteria, estas infecciones mejoran por sí solas en una semana aproximadamente.

Considera el uso de antibióticos si: Tu hijo tiene síntomas que sugieren que la infección de los senos nasales puede ser ocasionada por una bacteria. Un indicador de esto es fiebre alta y secreción nasal no transparente y espesa por 3 o más días seguidos. El culpable podría ser también una bacteria si los síntomas son más leves, pero persisten durante más de 10 días. O, si la congestión aparenta mejorar y repentinamente regresa acompañada de fiebre o presión y dolor facial.

Infecciones del oído en los niños

Academia Estadounidense de Médicos de Familia:

La mayoría de las infecciones de oído mejoran solas en un periodo de 2 o 3 días, en especial en los niños mayores de 2 años de edad. Dale a tu hijo medicamentos de venta libre para el dolor por unos días y evita los antibióticos. Lleva a tu hijo con el médico si los síntomas no mejoran en 2 a 3 días o si empeoran en cualquier momento.

Considera el uso de antibióticos si: El niño tiene menos de 6 meses. Los bebés no pueden decir qué tan fuerte es el dolor que sienten y a su edad las infecciones graves conllevan riesgos como la pérdida auditiva. Para los niños entre los 2 meses y los 2 años de edad, generalmente se reserva el uso de antibióticos para infecciones más graves, por ejemplo, el niño tiene una fiebre de 102 °F o más alta, o el dolor no mejora con medicamentos de venta libre. Para los niños de 2 años de edad o mayores, se recomienda a los médicos tomar un enfoque de observación atenta, a menos que tengan fiebre alta y dolor fuerte.

Estas recomendaciones son parte de la campaña Choosing Wisely o Cómo elegir sabiamente, la que da detalles de las pruebas que han sido usadas con exceso y tratamientos de más de 70 organizaciones de especialidades médicas. Puedes leer más acerca del uso seguro y eficaz de los antibióticos en las recomendaciones de Cómo elegir sabiamente, la cual se produce en sociedad con Consumer Reports. 

 

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