Anorexia, ¿cuándo pedir ayuda?

Seguramente has oído hablar de la anorexia (anorexia nervosa), que es un desorden de conducta alimentaria que se caracteriza por una pérdida excesiva de peso, un intenso miedo de subir de peso y con una percepción distorsionada de la imagen corporal pues se sienten gordas a pesar de estar con bajo peso.

Generalmente tiene que ver con problemas emocionales que requieren ayuda psiquiátrica y de un equipo médico multidisciplinario para un tratamiento oportuno y evitar serias complicaciones.

La anorexia tiene numerosas complicaciones para la salud e incluso podría ocasionar la muerte, en caso de no tratarse. | Foto: GETTY IMAGES

¿Cómo se puede detectar los síntomas?

El principal síntoma es el bajo peso, aunado a ese temor de ganar peso y distorsión de su imagen corporal. Algunas pacientes podrían provocarse o no el vómito, usar laxantes, recurrir a diuréticos o usar enemas. O incluso hacer ejercicio en forma extenuante.

Y a pesar de su bajo peso, la persona continúa con esas conductas que le causan cada vez mayor debilidad. 

Podría ser difícil notar los síntomas y signos, ya que la cultura en la actualidad induce a ser delgado, además la constitución ósea de cada persona es diferente, de tal forma que algunas personas podrían tener anorexia y verse no tan delgadas, además de que tienden a ocultar sus hábitos alimentarios o sus problemas físicos y emocionales.

Entre los síntomas físicos de la anorexia están: Una pérdida excesiva de peso, apariencia delgada, fatiga, insomnio, mareos, falta de menstruación (amenorrea), constipación y dolor abdominal, piel y cabello seco, presión arterial baja, sudoración, entre otros.

Algunos comportamientos suelen incluir conductas para perder peso: hacer dietas estrictas o ayunos, hacer ejercicio excesivo, provocarse vómitos, usar laxantes, enemas. Excesiva preocupación por la comida, saltarse comidas, rehusarse a comer, comer sólo alimentos bajos en calorías, entre otros. Además de mostrarse irritables, tener insomnio, poco interés en el sexo.

Desafortunadamente poca gente con anorexia quiere un tratamiento y se rehúsan a pedir ayuda profesional. Si conoces a alguien con estos síntomas y te preocupa su salud, es importante que acuda a consulta médica con un especialista en desórdenes alimentarios de su localidad. 

O si tú experimentas estos síntomas, acude de inmediato para tener ayuda de una persona que confíes.

La causa de la anorexia no se conoce, sin embargo podría haber un componente genético, además de rasgos de personalidad asociados al perfeccionismo, sensibilidad y perseverancia. 

Las personas con anorexia tienden a tener personalidades obsesivo-compulsivas. Además el medio ambiente de ciertas culturas en la actualidad enfatiza el estar delgado y lo asocian a éxito.

¿Quiénes son más propensos a tener anorexia?

La anorexia es más común en niñas y mujeres adolescentes. Sin embargo los niños y hombres en especial jóvenes también han desarrollado en los últimos años anorexia, posiblemente las causas relacionadas con la presión social.

 Las personas con cambios en su medio ambiente o haber sufrido un duelo de muerte de un familiar, o separación o estrés emocional podrían ser propensas a desarrollar anorexia.

Así mismo una persona que suela someterse a dietas restringidas y de privación de alimentos estarían en riesgo, ya que hay evidencia que algunos síntomas de anorexia son síntomas relacionados con inanición. 

El hambre podría afectar al cerebro e influenciar cambios de estado de humor, rigidez en el pensamiento, ansiedad y reducción de apetito. 

Por lo que la inanición y la pérdida de peso podrían cambiar la forma en la que el cerebro trabaja en ciertas personas vulnerables y perpetuar cambios de conducta alimentaria y hacer muy difícil que la persona regrese a sus hábitos alimentarios originales.

Complicaciones

La anorexia tiene numerosas complicaciones para la salud e incluso podría ocasionar la muerte. Alguna van desde anemia, problemas coronarios, pérdida de hueso (osteoporosis), pérdida de masa muscular, falta de menstruación, en hombres (reducción de testosterona), problemas gastrointestinales como constipación, náuseas, anormalidades en el balance de electrolitos (potasio, sodio y cloruro), problemas en los riñones, entre otros.

Si el grado de desnutrición es severo se pueden dañar órganos como cerebro, corazón y riñones que no se recuperan después del tratamiento. 

Otros desórdenes de salud mental también pueden presentarse como depresión, ansiedad, desórdenes de personalidad, lastimarse a sí mismo(a), abuso de bebidas alcohólicas, pensamientos e intentos suicidas, entre otros.

Si conoces a alguien cercano que tenga falta de autoestima que haga dietas severas, que esté sumamente delgado y tenga insatisfacción con su apariencia y peso, acércate a él y a sus familiares para buscar juntos opciones de tratamiento médico profesional antes de que se agrave su condición.