¿Funcionan estas dietas de moda?

Nuevas conclusiones

Nuevas conclusiones

La popular moda de tomar jugos ("juicing"); el aceite de coco, cargado de grasas saturadas; los productos sin gluten, y otras novedades podrían resultar perjudiciales para una buena dieta, según una nueva revisión de las últimas evidencias científicas sobre los alimentos y la nutrición.

Confusión

"Hay una confusión generalizada con respecto a la nutrición. Cada día alguien dice que algo es bueno, y al día siguiente dicen que es malo", señaló el Dr. Andrew Freeman, copresidente del Grupo de Trabajo sobre el Estilo de Vida y la Nutrición del Colegio Americano de Cardiología (American College of Cardiology).

¿Jugos sí o no?

¿Jugos sí o no?

Las dietas de jugos podrían mejorar la absorción de algunos nutrientes de plantas, pero también dejan fuera gran cantidad de fibra y nutrients. Exprimir las frutas o verduras frescas produce un líquido que contiene vitaminas, minerales y sustancias que hay en la fruta entera. Pero las frutas y las verduras enteras tienen una fibra valiosa que se elimina en la mayoría de los jugos.

Masticar mejor que beber

Masticar mejor que beber

Las personas que toman jugos tienden a beber calorías más concentradas sin sentirse tan llenas después. "Se están perdiendo la mayoría de los nutrientes, se están perdiendo la fibra, y las investigaciones han mostrado que beber calorías no sacia tanto como cuando se las mastica", dijo la Dra. Alice Lichtenstein, directora del Laboratorio de Nutrición Cardiovascular en la Universidad de Tufts, en Boston

Suplementos dietéticos, ¿sirven?

Los complementos dietéticos con altas dosis de antioxidantes no son más beneficiosos que comer alimentos ricos en antioxidantes. "Cada vez que extraemos cosas de las plantes, normalmente no obtenemos el mismo beneficio, o en ocasiones obtenemos algo no beneficioso, sino peligroso", advirtió Freeman. Una dieta equilibrada normalmente no necesita los complementos de vitaminas.

Aceite de coco, poco saludable

Aceite de coco, poco saludable

El coco naturalmente está lleno de grasas saturadas no saludables. Las personas deberían usar aceites de oliva y vegetales al cocinar, dado que contienen grasas no saturadas saludables. "Todo el mundo está comprando frascos y más frascos de aceite de coco, y simplemente no existen datos que lo respalden", dijo Freeman.

Sin gluten, solo para algunos

Sin gluten, solo para algunos

Una dieta sin gluten puede ayudar a las personas con sensibilidad al gluten o que sean celíacas, pero no beneficia a las personas con un buen estado de salud que pueden digerir granos sin ningún efecto secundario. Los granos integrales en realidad pueden ser más saludables que las alternativas sin gluten, que son más ricas en carbohidratos procesados, indicó Freeman.

Huevos, sí

Los huevos pueden aumentar los niveles de colesterol aunque no tanto como se pensaba. Uno o dos huevos al día probablemente tendrían un efecto pequeño para la mayoría de las personas que no estén en riesgo de problemas cardiacos o de colesterol alto. "Sólo la yema de huevo contiene colesterol y grasas saturadas. Puede comer tanta clara como desee”, dice el Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA).

¿Qué pasa con la carne?

Las grasas saturadas encontradas en la carne y en los productos lácteos suponen un peligro mayor para los niveles de colesterol. En general, las personas estarían mejor con una dieta que se base predominantemente en plantas y que enfatice la ingesta de alimentos enteros no procesados, es otra de las conclusiones de este nuevo estudio.

Verduras y frutas de colores
Foto: SHUTTERSTOCK

Verduras y frutas de colores

Por último, todas las verduras y frutas con colores brillantes son fuentes de nutrientes ricos en antioxidantes, es otra de las conclusiones del estudio que analizó las evidencias médicas relacionadas con patrones de alimentación saludables y con las modas dietéticas actuales.

Fuentes:

HealthDay; Andrew Freeman, M.D., co-chair, American College of Cardiology's Lifestyle and Nutrition Work Group; Alice Lichtenstein, M.D., D.Sc., professor, nutrition science and policy, and director, Cardiovascular Nutrition Laboratory, Tufts University, Boston; Journal of the American College of Cardiology; Departamento de Agricultura de EE.UU (USDA)

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