SEAMOS AMIGOS

Editar mi perfil

Beta-carotene

Beta-carotene

Resumen:

El nombre caroteno lo acuñó por primera vez a principios del siglo XIX el científico Wachenroder después que cristalizó este compuesto de raíces de zanahoria. El betacaroteno es miembro de los carotenoides, los cuales son compuestos liposolubles fuertemente pigmentados (rojos, anaranjados, amarillos) que están presentes de forma natural en muchas frutas, granos, aceites y vegetales (plantas verdes, zanahorias, batatas, calabaza, espinaca, albaricoques y pimientos verdes). Los carotenos alfa, beta y gama se consideran pro-vitaminas porque se pueden convertir en vitamina A activas.

Los carotenos poseen propiedades antioxidantes. La vitamina A sirve para varias funciones biológicas, entre las que se incluye la participación en la síntesis de ciertas glico-proteínas. La deficiencia de vitamina A produce el desarrollo anormal de los huesos del sistema reproductivo, xeroftalmia (una afección de resequedad de la córnea del ojo) y en última instancia, la muerte.

El betacaroteno que está disponible en el comercio se produce sintéticamente o a partir del aceite de palma, algas u hongos. El betacaroteno se convierte en retinol, el cual es esencial para la vista y posteriormente, se convierte en ácido retinoico, el cual se usa en los procesos que involucran el crecimiento y la diferenciación celular.

Usos:

Los siguientes usos están basados en la tradición, teorías científicas o investigación limitada. A menudo no se han probado completamente en humanos y no siempre se han demostrado su seguridad y eficacia. Algunas de estas afecciones son potencialmente serias y las debe evaluar un proveedor médico calificado. Podría haber otros usos propuestos que no están señalados a continuación.

Infecciones respiratorias agudas, anemia, angina pectoris (dolor de pecho), asbestosis (enfermedad crónica de los pulmones), enfermedades benignas del seno, transplante de la médula espinal, asma bronquial (síntomas de bronco-constricción causados por ejercicios en atletas jóvenes), displasia broncopulmonar en niños prematuros, diabetes, gastritis (atrófica crónica), glioblastoma (supratentorial), enfermedad de Graves, colesterol alto, VIH, infecciones (sepsis), prevención de deficiencia de hierro, leucemia mieloide crónica, bajo peso al nacer (prevención), funcionamiento pulmonar (mejoramiento), poliposis nasal, suplementación nutricional (durante la rehabilitación de alcoholismo), infecciones por estreptococo (grupo A), pérdida de peso (VIH, posparto).

Evidencia:

Se han sometido a prueba los siguientes usos en humanos o animales. La seguridad y eficacia de los mismos no siempre se han demostrado. Algunas de estas afecciones son potencialmente serias y las debe evaluar un proveedor médico calificado.

  • Protoporfiria eritropoiética (A)

    La protoporfiria eritropoietica es un trastorno genético poco común del metabolismo porforina-heme, el cual tiene manifestaciones sistémicas y dérmicas, entre las que se incluyen la fotosensibilidad (sensibilidad dérmica dolorosa a la luz solar) como también cálculos biliares y disfunción hepática. A menudo, se reconoce durante la niñez. La Administración de Drogas y alimentos de Estados Unidos (FDA) ha aprobado el producto betacaroteno sintético Lumitene® de venta libre al público para la fotoprotección en esta enfermedad. Los antihistamínicos se pueden usar también para reducir los síntomas.

  • Deficiencia de carotenoides (C)

    Aunque el consumo de carotenoides pro-vitamina A (alfacaroteno, betacaroteno y betacriptoxantina) puede evitar la deficiencia de vitamina A, no se han identificado aparentes síntomas de deficiencia en personas que consumen dietas con bajo contenido de carotenoides si consumen suficiente vitamina A. Después de revisar la investigación científica que se ha publicado, la Comisión de Alimentos y Nutrición del Institute of Medicine (IOM) concluyó que las evidencias existentes en el año 2000 no eran suficientes para establecer una asignación dietética recomendada (RDA, en inglés) o una ingestión adecuada (AI, en inglés) para los carotenoides.

  • Prevención de cataratas (C)

    Los resultados de estudios de la suplementación de betacaroteno en la prevención de cataratas son contradictorios. Se necesitan pruebas clínicas bien diseñadas adicionales antes de llegar a una conclusión.

  • Toxicidad por quimioterapia (C)

    La investigación por observación indica que una mayor ingestión dietética de betacaroteno puede disminuir la incidencia de efectos adversos en niños que reciben quimioterapia para la leucemia linfoblástica. Sin embargo, en teoría, altas dosis de antioxidantes pueden interferir en la actividad de algunas drogas de quimioterapia o terapia de radiaciones. Por tanto, las personas que reciben tratamiento del cáncer deben consultar con el oncólogo si toman o si piensan usar altas dosis de antioxidantes. Se necesitan evidencias adicionales en esta área antes de llegar a una conclusión firme.

  • Enfermedad pulmonar obstructiva crónica (C)

    El predominio de bronquitis y dificultad para respirar en fumadores masculinos con trastorno pulmonar obstructivo crónico parece ser inferior en aquellos pacientes que consumen una dieta con altas cantidades de betacaroteno. Sin embargo, no se ha probado que los suplementos de betacaroteno beneficien la enfermedad y puedan aumentar realmente los índices de cáncer en las personas que fuman.

  • Desempeño cognitivo (C)

    Los antioxidantes como el betacaroteno pueden ayudar a aumentar la cognición y la memoria. La suplementación de betacaroteno a largo plazo, pero no a corto plazo, parece beneficiar la cognición.

  • Fibrosis quística (C)

    Las personas con fibrosis quística pueden tener deficiencias de betacaroteno y vitamina E y se ha sugerido que éstas personas pueden ser más sensibles al daño oxidativo. En teoría, estos pacientes se pueden beneficiar de la suplementación de betacaroteno. Se necesita de una mayor investigación antes de llegar a una conclusión.

  • Prevención del asma causada por ejercicios (C)

    Con base en las evidencias preliminares, tomar una mezcla de isómeros de betacaroteno vía oral puede evitar el asma causada por ejercicios. Sin embargo, debido a que no se ha probado bien el betacaroteno sintético para esta indicación, no se puede deducir la diferencia entre las actividades de los dos suplementos. Se necesita de una mayor investigación antes de hacer una recomendación.

  • Mejoramiento del sistema inmunológico (C)

    Las investigaciones preliminares del betacaroteno para el mantenimiento o estimulación del sistema inmunológico muestran resultados mixtos. Se necesita de una mayor investigación antes de llegar a una conclusión.

  • Leucoplaquia oral (C)

    Tomar betacaroteno por vía oral parece causar la remisión en pacientes con leucoplaquia oral. Se necesita de más investigación antes de confirmar estos resultados.

  • Osteoartritis (C)

    La suplementación de betacaroteno no parece evitar la osteoartritis, pero podría disminuir el avance de la enfermedad. Se necesitan de pruebas clínicas bien diseñadas antes de llegar a una conclusión.

  • Erupción polimorfa lumínica (C)

    Se han usado betacaroteno para la erupción polimorfa lumínica. Se requiere investigación adicional en esta área.

  • Complicaciones relacionadas con el embarazo (C)

    Si se administra all-trans betacaroteno (betacaroteno sintético) semanalmente antes, durante y después del embarazo, se puede reducir la mortalidad relacionada con el embarazo, ceguera nocturna, diarrea y fiebre posparto. Una ingestión habitual de suplemento de micronutrientes en una dosis nutritiva puede ser suficiente para mejorar el estado de micronutrientes en mujeres aparentemente sanas y podría disminuir el bajo peso al nacimiento. Sin embargo, se necesita de investigación adicional para consolidar las evidencias en esta área antes de hacer una recomendación firme.

  • Quemaduras solares/ prevención de eritemas causados por rayos ultravioleta (C)

    Una combinación de antioxidantes puede ayudar a proteger la piel de la irradiación. La suplementación a largo plazo con betacaroteno puede reducir el eritema causado por rayos ultravioleta y parece reducir modestamente el riesgo de quemaduras solares en personas que son sensibles a la exposición solar. Sin embargo, no es probable que el betacaroteno afecte mucho el riesgo de quemaduras solares en la mayoría de las personas.

  • Degeneración macular (D)

    Se ha propuesto tomar betacaroteno y otros antioxidantes para ayudar a evitar o retrasar el avance de la degeneración macular relacionada con la edad. Sin embargo, estudios de largo plazo no han mostrado evidencias contundentes de que la suplementación de betacaroteno pueda prevenir las afecciones del ojo relacionadas con la edad.

  • Prevención de aneurisma aórtico abdominal (D)

    No se ha mostrado que la suplementación a largo plazo con alfa-tocoferol o betacaroteno tenga efecto protector o preventivo en fumadores masculinos que tienen un gran aneurisma aórtico abdominal.

  • Enfermedad de Alzheimer (D)

    No se ha mostrado que la ingestión de betacaroteno en la dieta o en forma de suplemento tenga algún efecto en el riesgo de la enfermedad de Alzheimer.

  • Angioplastia (D)

    Existe un poco de preocupación en que si se usan juntas las vitaminas antioxidantes, incluida el betacaroteno, podrían tener efectos perjudiciales en los pacientes después de una angioplastia. Se necesita de investigación adicional para determinar el efecto del betacaroteno de forma específica. Se deben evitar suplementos que contengan estas vitaminas inmediatamente antes y después de la angioplastia sin recomendación de un profesional médico calificado.

  • Prevención de manchas de nacimiento/lunares (nevos displásticos) (D)

    No se ha mostrado que el betacaroteno reduzca el desarrollo de nuevas lunares en pacientes con muchos lunares anómalos.

  • Cáncer (D)

    Se ha mostrado que aunque las dietas altas en frutas y vegetales ricos en betacaroteno reducen de forma potencial la incidencia de ciertos cánceres, los resultados de pruebas controladas de forma aleatoria con suplementos administrados por vía oral no apoyan esta aseveración. Existe un poco de preocupación de que los metabolitos de betacaroteno con actividad farmacológica pueden acumular y potencialmente producir efectos que causan cáncer (carcinogénico). Se ha descubierto una incidencia más alta, estadísticamente significativa, de cáncer de pulmón en fumadores masculinos que tomaron suplementos de betacaroteno. Los suplementos de betacaroteno/ vitamina A pueden tener efectos adversos en la incidencia del cáncer de pulmón o riesgo de muerte en fumadores y personas expuestas a asbestos o a aquellas personas que ingieren cantidades significativas de alcohol. Además, altas dosis de antioxidante pueden teóricamente interferir con la actividad de algunas drogas de quimioterapia o terapia de radiación. Por tanto, las personas que reciben tratamiento para el cáncer deben consultar con el oncólogo si toman o piensan usar altas dosis de antioxidantes El betacaroteno en las cantidades que generalmente se encuentran en los alimentos no parece tener este afecto adverso.

  • Enfermedad cardiovascular (D)

    Aunque diversos estudios indican que las dietas con alto contenido de frutas y vegetales que contienen betacaroteno parecen reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular, la mayoría de las pruebas controladas de forma aleatoria con suplementos orales de betacaroteno no han apoyado estas aseveraciones. Un asesor científico de la American Heart Association afirma que las evidencias no justifican el uso de antioxidantes como el betacaroteno para reducir el riesgo de la enfermedad cardiovascular.

  • Erradicación de la bacteria Helicobacter pylori (D)

    La infección con la bacteria Helicobacter pylori en el intestino puede producir úlceras gástricas. No se ha descubierto que la suplementación dietética con betacaroteno sea efectiva para esta indicación.

  • Reducción de la mortalidad (D)

    Los pacientes a quienes se les ha administrado suplementos de betacaroteno no muestran una reducción en las tasas de mortalidad relativas por todas las causas que se basan en la mayoría de los datos disponibles.

  • Prevención del daño del tejido postoperatorio (D)

    Los resultados de estudios concluyen que la suplementación postoperatoria con micronutrientes antioxidantes tiene efectos limitados en la fuerza y función física posterior a una cirugía de elección importante.

  • Apoplejía (D)

    Se ha informado que tomar all-trans betacaroteno (betacaroteno sintético) por vía oral, no tiene efectos en la incidencia global entre fumadores masculinos. De forma adicional, existen pocas evidencias de que el betacaroteno aumenta realmente el riesgo de hemorragia intracerebral en 62% en pacientes que además beben alcohol.

Seguridad:

Los profesionales de la salud que tienen instrucción formal practican muchas técnicas complementarias, de acuerdo con los estándares de organizaciones nacionales. No obstante, este no es el caso universal; es posible que se presenten efectos adversos. Debido a la limitada investigación existente, en algunos casos solamente hay poca información disponible sobre la seguridad del tratamiento.

Alergias

Las personas que son sensibles al betacaroteno, deben evitar el uso suplemental de vitamina A o cualquier otro ingrediente en productos de betacaroteno.

Efectos secundarios y advertencias

La suplementación de betacaroteno en niños debe limitarse a las instrucciones médicas específicas. La información disponible no es confiable para recomendar altas dosis de betacaroteno en mujeres embarazadas o lactantes.

La suplementación con betacaroteno puede incrementar el riesgo de cáncer de pulmón, cáncerde próstata, hemorragia intercerebral y mortalidad cardiovascular y total en personas que fuman cigarrillos o tiene historial de alta exposición a los asbestos. El betacaroteno obtenido de los alimentos no parece ocasionar estos efectos.

En personas que fuman, el betacaroteno puede aumentar la mortalidad cardiovascular . En hombres que fuman y han tenido un infarto del miocardio previo (ataque al corazón), el riesgo de enfermedad cardiaca coronaria fatal aumenta hasta 43%, con dosis bajas de betacaroteno. Existen algunas evidencias de que el betacaroteno en combinación con el selenio, vitamina C y vitamina E pueden disminuir los niveles de colesterol de lipoproteína 2 de alta densidad (HDL2, en inglés). Los niveles de la HDL son protectores; por eso, esto se considera un efecto negativo. Los mareos, el color amarillento reversible de las palmas, manos o plantas del pie y hasta un menor grado, el rostro (lo cual se conoce como carotenoderma) puede ocurrir con altas dosis de betacaroteno. Se ha informado heces disolutas y diarrea, dolor en las articulaciones, sangrado inusual o morados.

Embarazo y lactancia

Riesgo del factor C del embarazo según la Administración y Drogas y Alimentos de EE.UU. (FDA).

No existen datos suficientes disponibles sobre grandes dosis de betacaroteno en mujeres embarazadas y lactantes.

Las posibles interacciones:

Interacciones con drogas

Estudios preliminares en animales indican que la suplementación con betacaroteno, combinada con consumo intenso de alcohol puede incrementar la toxicidad en el hígado y promover el cáncer.

Fumar cigarrillos disminuye las concentraciones séricas de betacaroteno y otros carotenoides y reduce drásticamente las acumulaciones de betacaroteno en el cuerpo. Sin embargo, la suplementación de betacaroteno no se debe recomendar en personas que fuman, ya que el betacaroteno en forma de suplemento en ciertas dosis se ha asociado con un riesgo significativamente más alto de cáncer de próstata y cáncer de pulmón en personas que fuman. Las personas que fuman y las personas con antecedente de exposición a asbestos deben evitar los suplementos de betacaroteno.

La colestiramina (Questran®) y el colestipol (Colestid®) pueden reducir la absorción de vitaminas liposolubles, entre las que se incluye el betacaroteno. Se pueden reducir los niveles séricos de betacaroteno, pero probablemente esto sea únicamente en proporción con la disminución del colesterol (sobre el cual se transporta el betacaroteno). Por lo general, los suplementos no son necesarios.

La colchicina puede causar interrupción en la función de la mucosidad intestinal, lo que da como resultado una mala absorción del betacaroteno.

El uso concomitante de betacaroteno en combinación con selenio, vitamina C y vitamina E parece disminuir la efectividad de la combinación de la simvastatina (Zocor®) y la niacina. En teoría, el betacaroteno podría reducir la efectividad de otros inhibidores HMG-CoA ("estatinas") de la reductasa como la atorvastatina (Lipitor®), fluvastatina (Lescol®), lovastatina (Mevacor®) y pravastatina (Pravachol®).

El aceite mineral reduce la absorción de vitaminas liposolubles, entre las que se incluye el betacaroteno.

El sulfato de neomicina puede reducir la absorción de betacaroteno, pero no es probable que el uso a corto plazo tenga un efecto significativo.

El Orlistat (Xenical®) puede disminuir la absorción del betacaroteno y otras vitaminas liposolubles. Se recomienda que los pacientes tomen un suplemento multivitamínico y separen la dosis al menos dos horas del orlistat.

La pérdida del ácido estomacal puede reducir la absorción de una sola dosis de betacaroteno. Dentro de los ejemplos de los inhibidores de la bomba de protones se incluyen esomeprazol (Nexium®), lansoprazol (Prevacid®), omeprazol (Prilosec®, Losec®), rabeprazol (Aciphex®) y pantoprazol (Protonix®, Pantoloc®).

Interacciones con hierbas y suplementos dietéticos

Se ha mostrado que el consumo de carotenoides naturales mezclados disminuye el aumento de estrés oxidativo por inducción del aceite de pescado. Esta mezcla de carotenoides puede aumentar también el efecto de disminución de triglicéridos del aceite de pescado en el plasma.

La suplementación de hierro en infantes con estado de vitamina A marginal ha llevado a disminuir las concentraciones de vitamina A en el plasma y amentar el almacenamiento de vitamina A en el hígado. Algunos investigadores recomiendan que la suplementación del hierro en infantes se debe acompañar de medidas para mejorar el estado de vitamina A.

La suplementación de betacaroteno ha demostrado que disminuye las concentraciones séricas de luteína. La luteína de fuentes alimenticias no parecen dar como resultado una disminución de las concentraciones de betacaroteno que acompaña la administración de suplementos de luteína.

Las plantas esteroles han mostrado que reducen la biodisponibilidad del betacaroteno en algunos estudios y que no tienen ningún efecto significativo en otros. Tampoco se ha probado aún los efectos en los niveles del colesterol.

La suplementación de betacaroteno puede disminuir las concentraciones de vitamina E en los tejidos.

Dosificación:

General

Formulaciones: Los suplementos de betacaroteno están disponibles tanto en cápsulas de gelatina con matriz de aceite como en formas mezclables en agua. Algunas pruebas clínicas han usado cápsulas líquidas de betacaroteno mezclables en agua (10%). La forma mezclable en agua parece producir una respuesta más alta de betacaroteno en el plasma (aproximadamente entre 47% y 50%) que las cápsulas gelatinosas con matriz de aceite. La dosificación oral se encuentra disponible en cápsulas (Estados Unidos y Canadá), tabletas (Estados Unidos y Canadá) y tabletas masticables (Canadá).

Ingestión dietética: Consumir 5 porciones de frutas y vegetales a diario proporciona 6-8 miligramos de betacaroteno. El betacaroteno requiere un poco de absorción de grasa en la dieta, pero el betacaroteno en forma de suplemento se absorbe de forma similar si se toma con comidas con alto o bajo contenido de grasa. Se ha informado que 1800 microgramos de betacaroteno mantienen los niveles adecuados de vitamina A.

Recomendaciones de consenso: La American Heart Association recomienda obtener antioxidantes, incluido el betacaroteno, de una dieta con alto contenido de frutas, vegetales y granos integrales más que de suplementos hasta que haya más información disponible de pruebas clínicas aleatorias. La American Cancer Society, el World Cancer Research Institute en asocio con el American Institute for Cancer Research y la Agency for Research on Cancer de la Organización Mundial de la Salud han publicado declaraciones similares. El Institute of Medicine ha revisado el betacaroteno, pero no ha hecho recomendaciones para la ingestión diaria alegando ausencia de evidencias suficientes. No se considera necesario el uso habitual de suplementos de betacaroteno en la población general.

Adultos (18 años y mayores)

Se ha estudiado la suplementación oral de 15-180 miligramos de betacaroteno para varias enfermedades.

Niños (menores de 18 años):

No existen datos suficientes para recomendar una alta dosis de suplementación por vía oral (por boca) en niños.

Referencias:

  • Baron JA, Cole BF, Mott L, et al. Neoplastic and antineoplastic effects of beta-carotene on colorectal adenoma recurrence: results of a randomized trial. J Natl Cancer Inst 2003;95(10):717-722.
  • Christen WG, Manson JE, Glynn RJ, et al. Beta carotene supplementation and age-related maculopathy in a randomized trial of US physicians. Arch Ophthalmol 2007 Mar;125(3):333-9.
  • Darlington S, Williams G, Neale R, et al. A randomized controlled trial to assess sunscreen application and beta carotene supplementation in the prevention of solar keratoses. Arch Dermatol 2003;139(4):451-455.
  • Grodstein F, Kang JH, Glynn RJ, et al. A randomized trial of beta carotene supplementation and cognitive function in men: the Physicians' Health Study II. Arch Intern Med 2007 Nov 12;167(20):2184-90.
  • Heart Protection Study Collaborative Group. MRC/BHF Heart Protection Study of antioxidant vitamin supplementation in 20,536 high-risk individuals: a randomised placebo-controlled trial. Lancet 2002;360(9326):23-33.
  • Keefe KA, Schell MJ, Brewer C, et al. A randomized, double blind, Phase III trial using oral beta-carotene supplementation for women with high-grade cervical intraepithelial neoplasia. Cancer Epidemiol Biomarkers Prev 2001;10(10):1029-1035.
  • Leppala JM, Virtamo J, Fogelholm R, et al. Vitamin E and beta carotene supplementation in high risk for stroke: a subgroup analysis of the Alpha-Tocopherol, Beta-Carotene Cancer Prevention Study. Arch Neurol 2000;57(10):1503-1509.
  • Ncube TN, Greiner T, Malaba LC, et al. Supplementing lactating women with pureed papaya and grated carrots improved vitamin A status in a placebo-controlled trial. J Nutr 2001;131(5):1497-1502.
  • Rapola JM, Virtamo J, Haukka JK, et al. Effect of vitamin E and beta carotene on the incidence of angina pectoris. A randomized, double-blind, controlled trial. JAMA 1996;275(9):693-698.
  • Rautalahti M, Virtamo J, Haukka J, et al. The effect of alpha-tocopherol and beta-carotene supplementation on COPD symptoms. Am J Respir Crit Care Med 1997;156(5):1447-1452.
  • Schaumberg DA, Frieling UM, Rifai N, et al. No effect of beta-carotene supplementation on risk of nonmelanoma skin cancer among men with low baseline plasma beta-carotene. Cancer Epidemiol Biomarkers Prev 2004;13(6):1079-1080.
  • Todd S, Woodward M, Tunstall-Pedoe H, et al. Dietary antioxidant vitamins and fiber in the etiology of cardiovascular disease and all-causes mortality: results from the Scottish Heart Health Study. Am J Epidemiol 1999;150(10):1073-1080.
  • Toma S, Bonelli L, Sartoris A, et al. beta-carotene supplementation in patients radically treated for stage I-II head and neck cancer: results of a randomized trial. Oncol Rep 2003;10(6):1895-1901.
  • Tornwall ME, Virtamo J, Haukka JK, et al. Alpha-tocopherol (vitamin E) and beta-carotene supplementation does not affect the risk for large abdominal aortic aneurysm in a controlled trial. Atherosclerosis 2001;157(1):167-173.
  • West KP Jr, Katz J, Khatry SK, et al. Double blind, cluster randomised trial of low dose supplementation with vitamin A or beta carotene on mortality related to pregnancy in Nepal. The NNIPS-2 Study Group. BMJ 1999;318(7183):570-575.

Natural Standard Bottom Line Monograph, Copyright © 2010 (www.naturalstandard.com). Se prohíbe su distribución comercial. Esta monografía tiene la intención de servir para fines informativos únicamente, por lo cual no se debe interpretar como un consejo médico específico. Usted deberá consultar con un proveedor médico calificado antes de tomar decisiones respecto a terapias y/o afecciones de salud.

No obstante se han estudiado de forma científica ciertas técnicas complementarias y alternas, para la mayoría de las terapias hay limitación o controversia sobre los datos de alta calidad respecto a la seguridad, eficacia y mecanismo de acción. Se recomienda, al máximo posible, que los practicantes cuenten con licencias expedidas por una organización profesional reconocida que se adhiera a normas claramente publicadas. Además, antes de iniciar una nueva técnica o contratar a un practicante, se recomienda que los pacientes consulten con su(s) proveedor(es) médico(s) principal(es). Se deben considerar atentamente los beneficios y riesgos potenciales (incluye los costos financieros) así como las alternativas. La siguiente monografía está diseñada para ofrecer una historia y un resumen de la investigación con orientación clínica, y la misma ni defiende ni se opone al uso de una terapia en particular.

 

INSCRÍBETE YA AL NEWSLETTER
Recibe alertas y noticias de Medicina Natural a tu correo

Enviamos un correo de bienvenida a {{email}}, pero al parecer ese destinatario no existe.

¿Es correcto este email?

Publicidad