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Terapia de relajación

Terapia de relajación

Resumen:

Las técnicas de relajación comprenden enfoques terapéuticos de comportamiento que se diferencian en su filosofía, metodología y práctica. La meta primaria es usualmente lograr la relajación de manera no dirigida. Muchas técnicas comparten el componente de foco repetitivo (una palabra, sonido, frase de plegaria, sensación corporal o actividad muscular), adopción de una actitud pasiva cuando se interponen los pensamientos, y luego de regreso al foco.

Existen diferentes métodos, profundos y breves. Los métodos profundos comprenden adiestramiento autogénico, relajación muscular progresiva y meditación (aunque la meditación algunas veces se diferencia de la relajación en el estado de "conciencia sin pensamientos" que se dice que ocurre durante la meditación). Los métodos breves se refieren a la relajación por auto-control, ritmo de respiración y la profundidad de la misma relajación. Generalmente, los métodos breves requieren menos tiempo y a menudo representan una forma abreviada de uno de los métodos profundos. Otras técnicas de relajación comprenden la imaginería guiada, respiración profunda o control de la respiración, relajación muscular pasiva y regreso a la concentración. La relajación aplicada comprende la imaginación de situaciones relajantes, con el fin de inducir relajación mental y muscular. Otra técnica popular es la relajación progresiva, en la cual se enseña a la persona lo que se siente al relajarse, al comparar la sensación con la tensión muscular. Se dice que la relajación muscular progresiva requiere varios meses de práctica, al menos tres veces por semana, a fin de poder evocar la respuesta de relajación en tan sólo unos segundos. En muchos hospitales se ofrece instrucción sobre técnicas de relajación, así como en la comunidad en general, libros o cintas de audio/video.

El término "respuesta de relajación" fue acuñado por el profesor de Harvard y cardiólogo, el doctor Herbert Benson, a principios de los años 70, para describir la reacción fisiológica opuesta a la respuesta de estrés. Se dice que la respuesta de relajación comprende la disminución de la respuesta de excitación del sistema nervioso autónomo y del sistema nervioso central e incrementa la actividad parasimpática, caracterizada por un tono músculo-esquelético y cardiovascular disminuido y un funcionamiento neuroendocrino alterado.

Las técnicas de relajación pueden ser impartidas por varios especialistas tales como médicos, hipnoterapeutas, sicoterapeutas, enfermeras, sicólogos clínicos y terapeutas deportivos. No existe una acreditación formal para las terapias de relajación.

Los estudios clínicos sugieren que las técnicas de relajación pueden beneficiar a los pacientes con ansiedad, aunque su efectividad no parece ser tan adecuada como la sicoterapia. La relajación puede ser útil contra las enfermedades con fuertes elementos sicosomáticos, aunque no se tiene claridad de si los efectos son de largo plazo. Las técnicas de relajación pueden usarse para el manejo del estrés, utilizando la auto-regulación. La evidencia existente no es suficiente para ofrecer conclusiones definitivas acerca de la efectividad de la relajación en el tratamiento de otras afecciones. También se ha sugerido el uso de técnicas de relajación en pacientes en recuperación posquirúrgica, para acelerar la misma, reducir la necesidad de medicamentos contra el dolor, disminuir la presión arterial y las complicaciones post-operatorias. Algunas veces se utilizan técnicas de relajación para personas con insomnio y otros trastornos del sueño.

Teoría:

En situaciones de estrés, la actividad del sistema nervioso simpático se incrementa, lo cual conlleva a la respuesta de "defensa o huida". Los cambios fisiológicos de esta respuesta son un incremento en la presión arterial, el ritmo cardiaco, el ritmo respiratorio, el suministro de sangre a los músculos y la dilatación de las pupilas. Se afirma que situaciones frecuentes de estrés pueden ocasionar efectos negativos en la salud, tales como presión arterial alta, niveles de colesterol elevados, dolor gastrointestinal o depresión del sistema inmunológico.

En contraste con la respuesta de estrés, la respuesta de relajación se caracteriza por un tono reducido del sistema nervioso simpático e incremento de la actividad del sistema parasimpático. Esto se puede reflejar en una función disminuida del metabolismo, la presión arterial, consumo de oxígeno y ritmo cardiaco, así como un sentimiento de calma. También se ha reportado incremento de la actividad de ondas cerebrales lentas (medidas con un electrocardiograma); también puede haber alteraciones del sistema inmunológico (tales como cambios en la actividad de citocinas).

Se ha teorizado que el aprendizaje de la auto-evocación de la respuesta de relajación puede contrabalancear los efectos negativos del estrés crónico. Algunos reportes indican que los estados de relajación se pueden alcanzar después de segundos, con la práctica. Los masajes, estados meditativos profundos, técnicas interactivas de cuerpo/mente así como ciertas clases de música y sonidos pueden ser medios de establecer un estado de relajación. Se puede practicar también la respiración rítmica, profunda, visualizada o diafragmática, así como otras técnicas como imaginería mental, bio-retroalimentación, desensibilización, reestructuración cognitiva y auto-afirmaciones adaptadas.

La relajación muscular Jacobson o "relajación progresiva" comprende la flexión de músculos específicos, manteniéndolos en una posición sostenida para luego relajarlos. Esta técnica a menudo trabaja grupos de músculos del cuerpo en conjunto, los cuales se trabajan de manera progresiva, comenzando con los pies y demorándose alrededor de un minuto en cada área. La relajación progresiva se puede practicar mientras se está acostado o sentado. Este enfoque se sugiere en el caso de trastornos sicosomáticos, para alivio del dolor, aliviar la tensión física o el "cansancio interno", para superar trastornos sicosomáticos y aliviar el dolor.

El enfoque de Laura Mitchell consiste en una relajación recíproca al mover una parte del cuerpo en la dirección opuesta al área de tensión y posteriormente soltarla.

No existe una credencial o licencia formal para estas técnicas de relajación. Algunas instituciones que ofrecen adiestramiento en estas técnicas son The National Institute for Clinical Applications of Behavioral Medicine (NICBM), the American Holistic Medical Association (AHMA) y the Center for Mind-Body Medicine (CMBM).

Usos:

Los siguientes usos están basados en la tradición, teorías científicas o investigación limitada. A menudo no se han probado completamente en humanos y no siempre se han demostrado su seguridad y eficacia. Algunas de estas afecciones son potencialmente serias y las debe evaluar un proveedor médico calificado. Podría haber otros usos propuestos que no están señalados a continuación.

Trastorno de adaptación, adicción, envejecimiento, abuso del alcohol, enfermedad de Alzheimer, amnesia, ira (furia al volante), anti-espasmódico (espasmos de piso pélvico), arritmia (ritmo cardiaco anormal), equilibrio, síndrome de fatiga crónica, enfermedad pulmonar crónico-obstructiva, trastornos cognitivos (neurogénicos), trastornos de comunicación, enfermedad de la arteria coronaria, diabetes, abuso de drogas, dispepsia, trastorno emocional, epilepsia, desempeño atlético, gastritis, trastornos gastrointestinales, hemiplejía, virus del herpes, colesterol alto, hiperactividad, estimulación del sistema inmunológico, incremento de leche materna, infertilidad, enfermedad cardiaca isquémica, longevidad, migraña, síndrome de alimentación nocturna, menstruación dolorosa, trastorno de pánico, enfermedad de Parkinson, úlcera péptica, preparación para cirugía, soriasis, trastornos siquiátricos, embarazo, calidad de vida, lesiones de torceduras repetitivas, rosácea, trastornos del sueño, fobias sociales, trastorno de articulación temporomandibular, dolor de cabeza por tensión (adultos), infecciones del tracto respiratorio superior (niños), verrugas, cicatrización de heridas.

Evidencia:

Se han sometido a prueba los siguientes usos en humanos o animales. La seguridad y eficacia de los mismos no siempre se han demostrado. Algunas de estas afecciones son potencialmente serias y las debe evaluar un proveedor médico calificado.

  • Ansiedad/estrés (B)

    Numerosos estudios en humanos reportan que las técnicas de relajación (por ejemplo, el uso de cintas de audio o terapia de grupo) pueden reducir de manera moderada la ansiedad, particularmente en personas sin enfermedad mental significativa. La relajación puede ser benéfica para el tratamiento de fobias tales como agorafobia, trastorno de pánico, estrés laboral, ansiedad debida a enfermedad grave, previa a procedimientos médicos o durante el embarazo. No obstante, debido a que hay muchas clases de técnicas de relajación utilizadas en los estudios y muchos de los ensayos clínicos no describen de manera clara el diseño o los hallazgos, no se pueden ofrecer recomendaciones precisas sin obtener mejor evidencia en estudios con humanos.

  • Angina (C)

    La investigación preliminar en pacientes con angina reporta que la relajación puede reducir la ansiedad, depresión, frecuencia de los episodios, necesidad de medicamentos y limitantes físicas. Se requieren estudios mayores y de buen diseño para confirmar estos resultados.

  • Asma (C)

    Estudios preliminares sobre técnicas de relajación en personas con asma reportan una disminución signficativa en los síntomas del asma, ansiedad y depresión, así como mejoramiento de la calidad de vida y de las medidas de la función pulmonar. Se requieren ensayos clínicos de mayor tamaño en humanos para confirmar tales resultados.

  • Náusea y vómito inducidos por quimioterapia (C)

    Ensayos clínicos preliminares en humanos reportan que las técnicas de relajación pueden ser útiles para reducir la náusea relacionada con la quimioterapia contra el cáncer. Se requiere investigación de buena calidad antes de poder llegar a una conclusión firme.

  • Depresión (C)

    Existe evidencia preliminar promisoria de ensayos clínicos en humanos que apoya el uso de la relajación para reducir los síntomas de depresión, aunque los efectos parecen ser de corta duración. Se requiere investigación adicional de buena calidad antes de llegar a una conclusión firme.

  • Fibromialgia (C)

    Se ha reportado que la relajación reduce el dolor relacionado con la fibromialgia. No obstante, los resultados de otros estudios son conflictivos por lo que se requiere investigación adicional antes de poder ofrecer recomendaciones.

  • Dolor de cabeza (C)

    La evidencia preliminar sugiere que las técnicas de relajación pueden ayudar a la reducción de los síntomas de dolores de cabeza por migrañas, en adultos. Un estudio de la relajación en niños con dolor de cabeza ha reportado resultados confusos. Se necesita de mayor investigación antes de llegar a una conclusión firme.

  • Reducción de riesgos de ataques cardiacos (C)

    La evidencia preliminar sobre técnicas de relajación sugiere que las personas que hayan tenido ataques cardiacos tienen menor riesgo de ocurrencia futura cuando practican la relajación de manera habitual. No obstante, los estudios se han hecho en un pequeño número de pacientes. Se necesita de mayor investigación antes de llegar a una conclusión firme.

  • Insuficiencia cardiaca (C)

    Los estudios preliminares indican que el entrenamiento progresivo de relajamiento muscular podría beneficiar a pacientes con insuficiencia cardiaca cuando se usa en combinación a un cuidado estándar.

  • Presión arterial alta (C)

    Se han relacionado las técnicas de relajación con menor ritmo del pulso y presión arterial sistólica y diastólica, así como una percepción menor de estrés y una mayor percepción de salud. Se requiere investigación adicional para confirmar estos resultados.

  • VIH/SIDA (C)

    Estudios preliminares en pacientes con VIH /SIDA muestran mejoría en la salud mental y calidad de vida. Se necesita de mayor investigación en un estudio controlado de buen diseño.

  • Enfermedad de Huntington (C)

    La investigación preliminar en pacientes con enfermedad de Huntington ha evaluado los efectos de la estimulación multisensorial o de las actividades de relajación (control) durante cuatro semanas, con resultados confusos. Se necesita de mayor investigación antes de llegar a una conclusión firme.

  • Insomnio (C)

    Varios ensayos clínicos sugieren que las técnicas de relajación pueden ser benéficas en personas con insomnio, aunque los efectos parecen ser de corta duración. La investigación sugiere que las técnicas de relajación pueden mejorar algunos aspectos del sueño, tales como el período de latencia y el de despertar después del comienzo del sueño. Las formas de relajación cognitivas, tales como la meditación reportan una ligera mejoría en relación a formas somáticas de relajación tales como la relajación muscular progresiva. No obstante, la mayoría de los estudios o reportes en esta área carecen de buen diseño. Se necesita de mayor investigación antes de llegar a una conclusión firme.

  • Enfermedad de intestino irritable (C)

    La investigación preliminar en humanos sugiere que la relajación puede ayudar en la prevención y alivio de los síntomas de la enfermedad de intestino irritable. Se requieren estudios adicionales de mayor tamaño y buen diseño para confirmas tales resultados.

  • Síntomas de menopausia (C)

    La evidencia preliminar es promisoria en ensayos clínicos para apoyar el uso de las técnicas de relajación para la reducción de los síntomas de la menopausia, aunque esos efectos parecen ser de corto plazo. Se requiere investigación de mejor calidad antes de ofrecer conclusiones firmes.

  • Trastorno obsesivo-compulsivo (C)

    Los resultados de estudios controlados y al azar sobre las técnicas de relajación para el tratamiento del trastorno obsesivo compulsivo muestran resultados conflictivos. Se necesita de mayor investigación antes de llegar a una conclusión firme.

  • Dolor por osteoartritis (C)

    En un estudio al azar en pacientes con dolor por osteoartritis, se reportó que la relajación Jacobson disminuyó el nivel subjetivo de dolor a través del tiempo. El estudio concluyó que la relajación podría ser efectiva en la reducción de la cantidad de analgésicos que los pacientes tomaron. Se requiere investigación adicional de buen diseño para confirmar estos resultados.

  • Dolor (C)

    La mayoría de los estudios sobre el efecto de la relajación en el dolor, tales como dolor post-operatorio y lumbar, tienen poca calidad y reportan resultados conflictivos. Se requieren mejores estudios antes de poder recomendar el uso de técnicas de relajación de manera aislada o en conjunto con otros tratamientos, para el dolor agudo o crónico.

  • Parálisis (facial) (C)

    Un estudio clínico al azar reportó que las terapias por mímica, tales como automasajes, ejercicios de relajación, inhibición de sinquinesis, ejercicios de coordinación y de expresión emocional fueron una buena elección de tratamiento para pacientes con secuelas de parálisis facial.

  • Síndrome premenstrual (C)

    Existe evidencia provisional de que la relajación muscular progresiva puede mejorar los síntomas físicos y emocionales relacionados con el síndrome premenstrual. Se necesita de mayor investigación antes de llegar a una conclusión firme.

  • Artritis reumatoide (C)

    La investigación preliminar reporta que el adiestramiento en relajación muscular puede mejorar el funcionamiento y bienestar general de pacientes con artritis reumatoide. Se necesita de mayor investigación antes de llegar a una conclusión firme.

  • Abandono del tabaquismo (C)

    La investigación preliminar reporta que la relajación combinada con imaginería puede reducir la tasa de reincidencia de personas que han completado programas para abandono del tabaquismo, de manera exitosa. Se necesita de mayor investigación antes de llegar a una conclusión firme.

  • Síncope (neurocardiogénico) (C)

    Un pequeño estudio reportó que la relajación de bioretroalimentación asistida fue benéfica para pacientes con síncope neurocardiogénico. Se requiere investigación adicional para confirmar estos resultados.

  • Tinitos (ruidos en los oídos) (C)

    La terapia de relajación ha reportado beneficios en estudios preliminares con pacientes que padecen de tinitos. Se requiere investigación adicional para confirmar estos resultados.

  • Bienestar (C)

    Los estudios para evaluación de la relajación en el mejoramiento del bienestar sicológico y "calma" en varias clases de pacientes han reportado resultados positivos, aunque estos no son estadísticamente significativos en la mayoría de los ensayos. Aunque esta investigación es promisoria, se requieren estudios adicionales en el área para ofrecer conclusiones firmes.

  • Infarto del miocardio (ataque cardiaco) (D)

    La investigación inicial en pacientes a los cuales se les dio consejería y una cinta de audio de relajación dentro de las 24 horas de haber sido internados en el hospital por ataque cardiaco reportó que hubo reducción en el número de interpretaciones erradas acerca de la cardiopatía, aunque no se midieron los resultados con relación a la salud.

  • Trastorno de estrés postraumático (D)

    Se ha estudiado la relajación para los trastornos de estrés postraumático, sin que se observen beneficios en estos pacientes.

Seguridad:

Los profesionales de la salud que tienen instrucción formal practican muchas técnicas complementarias, de acuerdo con los estándares de organizaciones nacionales. No obstante, este no es el caso universal; es posible que se presenten efectos adversos. Debido a la limitada investigación existente, en algunos casos solamente hay poca información disponible sobre la seguridad del tratamiento.

La mayoría de las técnicas de relajación no son invasivas y se consideran seguras en términos generales, para adultos saludables. No se han reportado efectos adversos de gravedad. Existe la teoría de que la ansiedad puede aumentar cuando algunas personas utilizan las técnicas de relajación y descargas autogénicas (experiencias emocionales súbitas e inesperadas, tales como dolor, palpitaciones cardiacas, tics musculares, episodios de llanto o presión arterial alta) que pueden ocurrir en ocasiones. La evidencia científica es limitada en estas áreas. Las personas con trastornos siquiátricos tales como esquizofrenia/sicosis deben evitar practicar las técnicas de relajación, a menos de que sean recomendadas por su siquiatra. Algunos terapeutas sostienen que las técnicas que requieren focalización interna pueden intensificar el estado anímico depresivo, aunque la evidencia científica en esta área es limitada.

La relajación Jacobson (flexión de músculos específicos, manteniendo la posición y luego relajando dichos músculos) debe usarse con precaución en aquellos con enfermedades tales como cardiopatías, presión arterial alta o lesiones músculo- esqueléticas.

La terapia de relajación no se recomienda como tratamiento único de enfermedades potencialmente graves, y no debe retrasar el momento de diagnosticar o iniciar un tratamiento con técnicas que han sido probadas más extensamente.

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Natural Standard Bottom Line Monograph, Copyright © 2010 (www.naturalstandard.com). Se prohíbe su distribución comercial. Esta monografía tiene la intención de servir para fines informativos únicamente, por lo cual no se debe interpretar como un consejo médico específico. Usted deberá consultar con un proveedor médico calificado antes de tomar decisiones respecto a terapias y/o afecciones de salud.

No obstante se han estudiado de forma científica ciertas técnicas complementarias y alternas, para la mayoría de las terapias hay limitación o controversia sobre los datos de alta calidad respecto a la seguridad, eficacia y mecanismo de acción. Se recomienda, al máximo posible, que los practicantes cuenten con licencias expedidas por una organización profesional reconocida que se adhiera a normas claramente publicadas. Además, antes de iniciar una nueva técnica o contratar a un practicante, se recomienda que los pacientes consulten con su(s) proveedor(es) médico(s) principal(es). Se deben considerar atentamente los beneficios y riesgos potenciales (incluye los costos financieros) así como las alternativas. La siguiente monografía está diseñada para ofrecer una historia y un resumen de la investigación con orientación clínica, y la misma ni defiende ni se opone al uso de una terapia en particular.

 

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