Ibuprofeno y paracetamol, cuál es mejor para el dolor

Muchas veces se decide tomar un analgésico de venta libre para combatir un dolor o un estado febril, y se opta por ibupofreno o paracetamol como si fueran lo mismo, dependiendo del que se tenga a mano. Sin embargo, las dos populares medicinas de venta libre (y también bajo receta) cumplen distintas funciones en el organismo.

Ambas drogas son los nombres genéricos de medicamentos de marca como Tylenol (acetaminofeno) o Advil (ibuprofeno). Conoce de que manera actúa cada uno de ellos y para qué estado específico deben tomarse.

Ibuprofeno y paracetamol, cuál es mejor para el dolor
| Foto: GETTY IMAGES

Puntos clave


  • Los dos actúan contra el dolor y la fiebre.
  • Pero solo uno de ellos tiene propiedades antiinflamatorias.
  • Como interactúan con otros medicamentos.

El paracetamol (también conocido como acetaminofeno) actúa a nivel del cerebro, bloqueando los receptores que envían las señales de dolor al resto del cuerpo, de esta manera lo controla.

Este ingrediente activo en cientos de medicamentos alivia el dolor y la fiebre. También se puede combinar con otros ingredientes activos en medicamentos que tratan las alergias, la tos, los resfriados, la gripe y el insomnio. Se lo debe tomar en las dosis indicadas por el médico y en la receta, ya que sobrepasar esa dosis diaria puede causar daño hepático grave.

Además del dolor y la fiebre, una característica que tiene el ibuprofeno, que no tiene el paracetamol es su capacidad antiinflamatoria. El ibuprofeno, que se define como un antiinflamatorio no esteroide funciona bloqueando a las enzimas que producen un grupo de químicos llamados prostaglandinas, vinculados justamente a los procesos inflamatorios en el organismo.

El ibuprofeno puede usarse para tratar el dolor, la fiebre y la inflamación causados por distintas afecciones desde la artritis y los dolores menstruales, hasta los dolores de espalda o de boca.

Al igual que con el paracetamol, se debe respetar la dosis diaria máxima indicada en la receta y por el doctor, para evitar efectos secundarios como sangrado gastrointestinal, riesgo cardíaco y toxicidad hepática. 

También se deben discutir estas medicaciones con el profesional de salud en caso de alergias y presión alta, porque el ibuprofeno puede elevarla.

La realidad científica es que no hay un medicamento mejor que el otro para combatir el dolor: cada persona debe consumir el que mejor resuelva su necesidad clínica. 

¿Se pueden combinar?

En algunas circunstancias, combinar o alternar estas medicaciones puede ayudar ya que se suman los efectos de cada droga, que funcionan a distintos niveles orgánicos.

En casos en que el médico apruebe combinar ibuprofeno y paracetamol, se deben respetar sus recomendaciones, una de ellas puede ser tomar las medicinas siempre con comida.

El paracetamol y el ibuprofeno tienen versiones de venta bajo receta, que contienen los mismos ingredientes, pero se presentan en cápsulas con dosis más altas. Suelen recetarse por un corto lapso de tiempo para combatir un dolor agudo.

Estos ingredientes también pueden encontrarse como parte de los ingredientes de otros medicamentos distintos, por eso es crítico que el médico de cabecera sepa que se está tomando: el consumidor no es consciente de esta interacción y se puede superar la dosis segura sin siquiera saberlo.

Es importante que el consumidor esté bien informado sobre los pros y los contras de tomar estos medicamentos porque realmente están al alcance de la mano en distintas formulaciones, dosis, y hasta en tamaño para viajes. Es muy tentador comprarlos y comenzar a usarlos sin directivas. Pero nunca es seguro automedicarse.

Fuentes consultadas: Administración de Drogas y Alimentos de Estados Unidos (FDA), Clínica Mayo, WebMD, MedlinePlus, Drugs.com.

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