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Una encuesta relaciona la pubertad con comportamientos violentos

Por Madonna Behen, Reportera de Healthday -
Una encuesta relaciona la pubertad con comportamientos violentos

Un estudio australiano y estadounidense halla que la etapa intermedia de la pubertad es un periodo problemático

LUNES, 12 de julio (HealthDay News/HolaDoctor) -- Un estudio de gran tamaño realizado por investigadores de Australia y Estados Unidos sugiere que la pubertad puede relacionarse con un incremento sustancial en el comportamiento agresivo y violento a nivel social.

Investigadores del Instituto de Investigación Infantil Murdoch del Real Hospital Infantil de Melbourne y la Facultad de trabajo social de la Universidad de Washington examinaron los datos de una encuesta de casi 6,000 niños de 10 a 15 años e informaron que las probabilidades de que un niño actúe con violencia son casi tres veces mayores si el niño se encuentra en la parte intermedia y final de esta etapa tan volátil en la vida en comparación con la primera etapa de la adolescencia.

"La pubertad es un periodo de transición para la juventud, tanto a nivel biológico como social", dijo la autora principal del estudio Sheryl Hemphill, investigadora asociada del Instituto de de Investigación Infantil Murdoch. "Es importante que los padres mantengan una comunicación abierta con sus hijos y que les den la oportunidad de participar en actividades positivas para evitar la violencia y la agresión".

Para el estudio, Hemphill y sus colegas examinaron los datos de una encuesta de un grupo de estudiantes seleccionados de forma aleatoria de quinto, séptimo y noveno grado de Victoria, Australia y el estado de Washington. Se entrevistaron aproximadamente a 1,000 estudiantes de cada grado en cada ciudad entre 2002 y 2004. El comportamiento violento se midió al analizar la respuesta de los estudiantes a dos preguntas: con qué frecuencia durante el año anterior el estudiante atacó a una persona con la idea de herirla gravemente o si golpeó a alguien tan fuerte que la persona necesitó tratamiento médico.

La encuesta también evaluó la así llamada "agresión social/ relacional" al preguntar a los estudiantes con qué frecuencia durante el año pasado habían perjudicado a otro estudiante al no dejarle entrar a su grupo de amigos o si habían contado mentiras o iniciado rumores sobre otra persona con el objetivo de provocar su rechazo entre sus otros amigos.

Los investigadores encontraron que tener amigos antisociales y un hogar disfuncional parecía incrementar las probabilidades de estos problemas, pero que la asociación entre la pubertad y los problemas de conducta se mantenía incluso después de ajustar estos factores.

Los hallazgos aparecen en la edición en línea del 12 de julio y en la edición impresa de Pediatrics.

"El estudio aporta ciertamente algunos resultados importantes que se deben seguir estudiando", señaló Mary Alvord, psicóloga clínica en un centro privado de Rockville y Silver Spring, Maryland. Aunque advirtió que una limitación clave de la investigación fue que determinó si la conducta era violenta y agresiva socialmente sobre la base de dos puntos, "así que es importante que no se generalicen los resultados", agregó.

"Mis observaciones en los últimos años son que, aunque los niños de menor edad se pelean y se dan golpes entre ellos, las consecuencias no son tan graves como en los niños más grandes porque los adolescentes suelen estar menos vigilados y controlados por los adultos, por lo tanto se dejan influenciar más por sus pares y son más propensos a reaccionar de forma exagerada", anotó.

Alvord estuvo de acuerdo con Hemphill sobre la importancia de que los padres se involucren en esta etapa del desarrollo. "Hable siempre con su hijo adolescente sobre cómo le van las cosas, de sus frustraciones, fracasos, éxitos, intentos y esfuerzos. Con frecuencia, conducir con ellos a cualquier lugar resulta en una buena conversación porque están más receptivos", destacó.

También recomienda a los padres que presten mucha atención a los amigos de sus hijos. "Una investigación mostró que los adolescentes son menos propensos a la violencia cuando los padres monitorizan las interacciones con sus iguales y sus actividades. Con frecuencia, esto implica hablar con otros padres para saber lo que hacen los amigos de sus hijos", señaló.

Más información

Para más información sobre cómo manejar la violencia en la adolescencia, visite Mental Health America.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor

 

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