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Los padres pueden relajarse: un estudio encuentra que el humor variable de los adolescentes se sosiega

Por Kathleen Doheny, Reportera de HealthDay -
Los padres pueden relajarse: un estudio encuentra que el humor variable de los adolescentes se sosiega

La adolescencia temprana es el periodo más tormentoso, aseguran unos investigadores holandeses

JUEVES, 15 de octubre de 2015 (HealthDay News) -- Un nuevo estudio ofrece una buena noticia para los padres que se las tienen que ver con adolescentes malhumorados. Los adolescentes superan esa variabilidad emocional al crecer.

Eso es lo que informan unos investigadores holandeses que siguieron a casi 500 adolescentes durante cinco años, a partir de los 13 años de edad.

"Los mayores altibajos anímicos ocurren en la adolescencia temprana", dijo Dominique Maciejewski, estudiante doctoral de la Universidad VU de Ámsterdam, que dirigió el estudio. "La mayoría de los adolescentes van dejando atrás el humor variable a lo largo de la adolescencia".

Aconseja a los padres mantener la calma y la paciencia, y no entrar en pánico. "Aconsejamos a los padres no preocuparse demasiado sobre el humor variable de los adolescentes, ya que en la mayoría de casos irá declinando", aseguró Maciejewski.

El estudio también encontró que aunque "las chicas mostraban un ánimo más variable respecto a la tristeza y la felicidad, tanto los chicos como las chicas mostraban cambios similares en la variabilidad emocional a lo largo de la adolescencia".

Los investigadores siguieron a 474 adolescentes holandeses, de los cuales el 40 por ciento se consideraban en un alto riesgo de agresividad o delincuencia a los 12 años.

Cada año, durante tres semanas del año escolar, los niños calificaron sus estados de ánimo diarios en términos de felicidad, rabia, tristeza y ansiedad.

Los investigadores observaron las fluctuaciones en los estados de ánimo diarios y los cambios en el desarrollo durante el periodo de cinco años. Los resultados se publicaron en la edición del 14 de octubre de la revista Child Development.

Maciejewski no puede afirmar con certeza si los hallazgos aplicarían a los niños de EE. UU., pero sospecha que quizá sí.

El motivo exacto de qué subyace a los altibajos no formó parte del estudio, pero Maciejewski dijo que varios factores podrían explicarlos.

Unos cambios hormonales o relacionados con el cerebro en la adolescencia temprana podrían tener una influencia, planteó. "Por ejemplo, hay estudios que indican que los sistemas de control cognitivo se quedan por detrás del desarrollo de los sistemas emocionales en ese periodo, lo que hace que los adolescentes estén hipervigilantes ante las pistas emocionales pero no les provee suficientes capacidades cognitivas para suprimir sus reacciones emocionales", explicó.

Además, unos factores sociales significativos coinciden con la pubertad, y podrían inducir más fluctuaciones en las emociones negativas y positivas, dijo Maciejewski. Esto incluye la transición a la secundaria, los conflictos con los padres (los toques de queda son un ejemplo), una mayor afiliación con los pares y las primeras relaciones románticas. "Además, en ese periodo todavía están aprendiendo a manejar sus emociones", dijo.

Gilda Moreno, psicóloga clínica del Hospital Pediátrico Nicklaus en Miami, cree que parte del mal humor tiene que ver con el temperamento de un adolescente. "La gente nace con una personalidad y un temperamento", dijo, y anotó que algunos adolescentes tienen de forma natural una mayor calma que otros.

Aunque los investigadores hallaron una mayor variabilidad en la felicidad y la tristeza reportada por las chicas que por los chicos, eso podría reflejar la mayor tendencia de las chicas, en general, a expresar sus sentimientos, apuntó Moreno. "Los chicos podrían haber tenido los mismos altibajos, pero no hablar tanto al respecto", especuló.

Los padres pueden emplear varias estrategias para mantener la cordura durante los altibajos de la adolescencia, comentó Moreno. Por ejemplo, si su hijo adolescente es grosero e irrespetuoso, aconsejó alejarse y evitar la conversación, y explicar el motivo. Diga algo como "ahora mismo no puedo hablar contigo. Estás siendo irrespetuoso", señaló.

Una vez todo el mundo se haya calmado, pueden mantener una conversación productiva, dijo Moreno. Si el mal estado de ánimo se manifiesta como tristeza o depresión, los padres deben escuchar y medir qué tan gravemente angustiado está el adolescente.

Maciejewski se mostró de acuerdo. "Lo mejor es escuchar sus expresiones de rabia, miedo y decepción", afirmó. "Mantenerse al tanto mediante el intercambio y las conversaciones sobre las experiencias ayudará al adolescente a no rehuir del contacto con los padres, y al mismo tiempo le ayudará a pensar con calma sobre los motivos y las soluciones de sus cambios en el estado de ánimo".

A veces, ofrecer interpretaciones alternativas de los eventos puede resultar útil, "pero solo si el adolescente desea escucharlas", dijo Maciejewski. "La ayuda profesional quizá solo sea necesaria si el humor variable persiste en la adolescencia tardía", señaló.

Más información

Para más información sobre cómo afrontar el humor variable de los adolescentes, visite la Universidad de Alabama.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2015, HealthDay

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