Dolor anal, ¿a qué se debe?

El dolor en la región anal es una molestia que nadie quisiera experimentar, sin embargo, es común y mucha gente no acude a revisión por temor o vergüenza. Esta condición puede ocurrir antes, durante o después de evacuar. La mayoría de las causas son tratables.

¿Cuáles son las causas más comunes?

- Hemorroides: las hemorroides son unas venas que se encuentran en la región anal y pueden hincharse, causando molestias.

Dolor anal, ¿a qué se debe?
El diagnóstico y tratamiento de una afección anal oportuno puede evitar complicaciones y hacer más sencilla la recuperación. | Foto: GETTY IMAGES

Cuando se forma un coágulo dentro de estas venas se forma una bolita y hay dolor al caminar, sentarse o evacuar. Pueden tratarse con baños de asiento, laxantes y analgésicos, pero en muchos casos es necesario extraer el coágulo.

-Fisura anal: cuando el conducto anal tiene una pequeña herida causa dolor y como reflejo el músculo se tensa, haciendo aún más difíciles y dolorosas las evacuaciones.

El tratamiento es similar al que se utiliza para las hemorroides, además de un medicamento que se administra directamente en la zona y relaja el músculo. En ocasiones también es necesaria la cirugía.

-Absceso anal: un absceso es una colección de pus, para tratarlos es necesario hacer un pequeño corte para drenar. La mayoría de las veces la cirugía es sencilla pero los casos difíciles pueden requerir de varias intervenciones.

- Infecciones de transmisión sexual: esta zona es susceptible de enfermedades como la gonorrea, clamidia, herpes, sífilis y virus del papiloma humano.

El dolor no siempre se relaciona con las evacuaciones y puede haber comezón, sangrado o manchado. El tratamiento depende del microbio detectado.

-Cáncer anal: esta zona también puede verse afectada por cáncer. La mayoría de los tumores no causan dolor, pero se puede sospechar esta enfermedad cuando hay sangrado o cambios en las evacuaciones.

¿Cuándo ir al médico?

Es importante acudir con un proctólogo a tiempo, sobre todo cuando hay sangrado, fiebre, el dolor es recurrente o empeora en lugar de mejorar. 

Muchas veces puede realizarse el diagnóstico en el consultorio con un procedimiento llamado anoscopía.   

El diagnóstico y tratamiento de una afección anal oportuno puede evitar complicaciones y hacer más sencilla la recuperación.

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