Vinculan la marihuana medicinal para el dolor con un ligero aumento en un problema cardiaco

MARTES, 23 de agosto de 2022 (HealthDay News) -- Las personas que usan marihuana medicinal para tratar el dolor crónico quizá experimenten un ligero aumento en el riesgo de arritmias cardiacas, sugiere un estudio preliminar.

Los investigadores encontraron que, entre 1.6 millones de personas con dolor crónica, a las que les recetaron marihuana medicinal tenían unas probabilidades un 64 por ciento más altas de sufrir una alteración del ritmo cardiaco en los seis meses posteriores.

Vinculan la marihuana medicinal para el dolor con un ligero aumento en un problema cardiaco

El riesgo absoluto fue pequeño: alrededor de un 0.9 por ciento de los pacientes que usaban marihuana medicinal desarrollaron una arritmia, en comparación con un 0.5 por ciento de los que no usaban la droga.

Además, dijeron los expertos, los hallazgos no prueban que la marihuana medicinal, en sí, tenga la culpa.

Pero se sabe que unos compuestos de la marihuana afectan al sistema cardiovascular, lo que incluye a la frecuencia cardiaca, la presión arterial y la tendencia a la formación de coágulos de sangre. Y los hallazgos amplían las preocupaciones sobre los riesgos del uso de la droga, ya sea medicinal o de otro tipo, apuntaron los autores del estudio.

"Que algo sea 'natural' no significa que sea 'seguro'", comentó Robert Page, profesor de la Facultad Skaggs de Farmacología y Ciencias de la Farmacia de la Universidad de Colorado.

Page, que no participó en el estudio, fue el autor principal de una declaración científica de la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association) sobre los riesgos cardiovasculares de la marihuana. Señalaba que varios estudios han vinculado el uso de la marihuana con un aumento en los riesgos de afecciones tan graves como el ataque cardiaco y el accidente cerebrovascular (ACV).

Pero estos tipos de estudios no pueden probar causalidad: la mayoría son una observación retrospectiva de los expedientes médicos de personas que usan marihuana y las que no la usan, y no pueden tomar en cuenta todas las demás diferencias entre ambos grupos.

Page señaló que lo mismo es cierto respecto al estudio actual.

Apuntó a un factor clave para la falta de datos fuertes sobre los beneficios de salud de la marihuana: la droga fue ilegal por muchos años en todo el mundo, y bajo la ley federal, sigue siendo una sustancia controlada de clasificación 1 en Estados Unidos, lo que limita la investigación que se puede realizar.

Pero las actitudes sobre la marihuana están cambiando con rapidez. Ahora, la marihuana medicina es legal en la mayoría de los estados de EE. UU., mientras que 19 estados y Washington, D.C. permiten a los adultos el uso recreativo de la droga, según la Conferencia Nacional de Legislaturas Estatales (National Conference of State Legislatures).

Pero la legalización, advirtió Page, no se debe confundir con una prueba de la efectividad o la eficacia.

Y como mínimo, dijo, las personas deben evitar fumar o vapear marihuana, debido a todos los demás compuestos que inhalarían. Sin embargo, los "comestibles" también tienen sus problemas, anotó Page. Sus efectos tardan más en sentirse, y las personas podrían "acumular" dosis, lo que podría exponerlos a unas cantidades grandes de THC, el famoso compuesto que provoca la embriaguez con la marihuana.

Algunos productos de cannabis muy disponibles afirman que solo contienen el compuesto cannabidiol (CBD), que no provoca embriaguez. Pero no hay ninguna forma de saber cuánto CBD contiene un producto, si es que lo contiene, apuntó Page.

"El problema es que no están regulados. Así que el comprador debe tener cuidado", recomendó.

Los nuevos hallazgos provienen de Dinamarca, donde la marihuana medicinal se aprobó en 2018. Los médicos de ese país pueden recetarla para el dolor crónico después de que todos los tratamientos estándar, lo que incluye a los analgésicos opioides, no logren ayudar.

Los investigadores usaron una base de datos nacional con expedientes médicos de 1.6 millones de pacientes con dolor crónico (relacionado con el cáncer, la artritis, afecciones neurológicas y otras causas). Poco menos de 4,600 de ellas surtieron al menos una receta de cannabis medicinal.

En Dinamarca, hay tres formas aprobadas de la droga, y todas se toman por vía oral, apuntó la investigadora, la Dra. Nina Nouhravesh, del Hospital Universitario de Gentofte. Incluyen soluciones orales y aerosoles de CBD, infusiones que contienen una mezcla de THC y CBD, y dronabinol, que es una forma sintética de THC.

El estudio encontró que, en general, los pacientes con dolor que tomaban cualquier forma de marihuana medicinal eran más propensos a desarrollar una arritmia cardiaca en los seis meses tras su primera receta, frente a otros pacientes.

Nouhravesh presentó los hallazgos el lunes, en una reunión de la Sociedad Europea de Cardiología (European Society of Cardiology), en Barcelona. Los estudios presentados en reuniones generalmente se consideran preliminares hasta que se publican en una revista revisada por profesionales.

Page dijo que un problema es que las personas con un dolor crónico con frecuencia tiene otros problemas de salud, y toman múltiples medicamentos.

De hecho, fue así en este estudio. Y los pacientes que tomaban marihuana medicinal fueron mucho más propensos a estar tomando opioides que los demás pacientes con dolor: un 42 frente a un 12 por ciento.

Esta es una diferencia importante, comentó el Dr. Jim Cheung, presidente del consejo de electrofisiología del Colegio Americano de Cardiología (American College of Cardiology).

El uso de opioides en general apunta a un dolor intenso, lo que en sí podría contribuir a algunas arritmias, explicó Cheung.

También anotó que algunas arritmias eran más graves que otras, y no está claro si la marihuana medicinal se vinculaba con alguna forma en particular.

"Pienso que este estudio resalta lo que no sabemos", planteó Cheung. Y esto es importante en sí, anotó. Los pacientes y los médicos deben ser conscientes de que la droga se asocia con unas "señales" de seguridad que deben ser más estudiadas.

"No debemos descartar que podría haber beneficios para los pacientes", añadió Cheung. "Pero también debemos ser vigilantes, como con cualquier otro fármaco, sobre los posibles riesgos".

Más información

La Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard ofrece más información sobre la marihuana y la salud del corazón.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com


FUENTES: Nina Nouhravesh, MD, Gentofte University Hospital, Copenhagen, Denmark; Jim Cheung, MD, chairman, Electrophysiology Member Section and Leadership Council, American College of Cardiology, Washington, D.C., and professor, medicine, Weill Cornell Medicine, New York City; Robert Page, PharmD, MSPH, professor, University of Colorado Skaggs School of Pharmacy and Pharmaceutical Sciences, Aurora, Colo.; presentation, European Society of Cardiology meeting, Aug. 22, 2022, Barcelona

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