Vinculan a las epidurales durante el parto con un riesgo de autismo

Vinculan a las epidurales durante el parto con un riesgo de autismo
| Foto: HEALTHDAY

Los niños cuyas madres recibieron una epidural durante el parto se enfrentan a un ligero aumento en el riesgo de autismo, sugiere un nuevo estudio de gran tamaño.

Los investigadores encontraron que la tasa de autismo fue un poco más alta entre esos niños, en comparación con sus pares cuyas madres no recibieron analgesia mediante una epidural durante el parto: de un 1.9 frente a un 1.3 por ciento.

Todavía no se conocen los motivos de esta diferencia. Y los expertos enfatizaron que los hallazgos no prueban que las epidurales aumenten de forma directa las probabilidades de un diagnóstico de un trastorno del espectro autista (TEA).

"No creo que las personas deban entrar en pánico", señaló la investigadora sénior, Anny Xiang, del Departamento de Investigación y Evaluación de Kaiser Permanente del Sur de California.

Por un lado, dijo, las tasas de TEA fueron bajas en ambos grupos del estudio.

Más bien, los hallazgos apuntan a la necesidad de más investigación para comprender mejor qué sucede, dijo Xiang.

Otros expertos estuvieron de acuerdo. El autismo es un complejo trastorno cerebral, y se piensa que muchos factores (antes, durante y después del nacimiento) podrían influir en el riesgo, comentó el Dr. Rahul Gupta, director médico y de salud de March of Dimes.

"Es bastante menos probable que los medicamentos utilizados en una epidural provocaran un TEA por sí mismos", dijo.

Gupta apuntó a una pregunta más abarcadora. Las mujeres que recibieron o no una epidural durante el parto podrían ser distintas entre sí de varias formas que el estudio no pudo tomar en cuenta. Quizá hayan tenido exposiciones distintas a las infecciones, a las toxinas ambientales o a los medicamentos durante el embarazo, por ejemplo.

Gupta anotó que un gran estudio del gobierno de EE. UU., llamado SEED, está explorando los posibles factores de riesgo del autismo. Encontró hace poco un riesgo elevado entre los niños cuyas madres recibieron recetas de opioides poco antes de quedar embarazadas.

Cuando se trata de los medicamentos en general, dijo Gupta, los investigadores deben aprender más sobre los posibles efectos durante el embarazo.

El autismo es un trastorno del cerebro que afecta a las habilidades sociales, la comunicación y el control de la conducta. Afecta a más o menos 1 de cada 54 niños en Estados Unidos, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU.

El trastorno varía mucho de una persona a otra. Algunos niños tienen unos problemas más leves con la socialización y la comunicación, mientras que otros están profundamente afectados: hablan poco, si hablan, y se implican en conductas repetitivas y obsesivas.

Se piensa que los genes conforman gran parte del riesgo de autismo, pero hace mucho que los expertos creen que los factores ambientales también tienen un rol.

Estudios anteriores han observado la forma del parto. Algunos han encontrado que los niños nacidos por cesáreas o partos inducidos tienen un riesgo más alto de autismo.

Este último estudio, que se publicó el 12 de octubre en la revista JAMA Pediatrics, es el primero que observa al uso de la epidural y el riesgo de autismo.

El equipo de Xiang exploró los expedientes médicos electrónicos para encontrar a casi 148,000 niños nacidos en hospitales del sur de California entre 2008 y 2015. Todos nacieron por vía vaginal, y más o menos tres cuartas partes fueron expuestos a la analgesia epidural.

Los niños de ese grupo expuesto tuvieron una tasa un poco más alta de diagnósticos de TEA. Los investigadores usaron los expedientes médicos para intentar tomar en cuenta otros factores de las madres, como su edad y nivel educativo, y los problemas de salud como la diabetes, la obesidad y el tabaquismo.

Incluso entonces, los niños expuestos a la analgesia epidural siguieron teniendo un riesgo un 37 por ciento más alto de TEA, en comparación con los niños que no se expusieron.

El equipo de Xiang también observó una explicación posible: las epidurales pueden provocar una fiebre y, en teoría, esto podría afectar a los niños recién nacidos. Pero no hubo un vínculo claro entre las fiebres de las madres durante el parto y el riesgo de autismo.

Varios grupos médicos respondieron al estudio, diciendo que "no provee evidencias científicas creíbles de que las epidurales para el alivio del dolor durante el parto provoquen autismo".

Los grupos, entre ellos la Sociedad Americana de Anestesiólogos (American Society of Anesthesiologists) y el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (American College of Obstetricians and Gynecologists), aseguraron que las mujeres no deben tenerle miedo a elegir una epidural.

"Al bebé se transfieren unos niveles muy bajos de estos medicamentos [epidurales], y no hay evidencias de que esos niveles muy bajos de exposición a los fármacos provoquen algún daño al cerebro del bebé", apuntaron los grupos.

Thomas Frazier, director científico del grupo de defensoría Autism Speaks, dijo que el estudio tuvo una "alta calidad", y que con algo de suerte animará a que haya más investigación.

Frazier se mostró de acuerdo en que podría haber otras explicaciones de la conexión entre el uso de epidurales y un riesgo más alto de TEA, por ejemplo las infecciones y otros factores prenatales.

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