¿Va a vacunar a su hijo? Consejos para aliviar el miedo a las agujas

MARTES, 4 de enero de 2022 (HealthDay News) -- Si su hijo se asusta cuando tiene que recibir una inyección, sabe lo difícil que es la experiencia... para ambos.

Pero las vacunas son una realidad de la vida, sobre todo en la era de la COVID-19. Se aconseja a los niños de a partir de 5 años que se vacunen contra la COVID o, dependiendo de su edad, que se ponga una dosis de refuerzo de una vacuna contra la COVID. El lunes, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU. aprobó las dosis de refuerzo de la vacuna de Pfizer para los niños de 12 a 15 años.

¿Va a vacunar a su hijo? Consejos para aliviar el miedo a las agujas

Ponerse una inyección no tiene por qué provocar ansiedad, según expertos del Hospital Pediátrico de Los Ángeles.

Chloe Reichert, especialista en vida infantil del centro de infusión del hospital, dijo que una honestidad apropiada según la edad es el mejor primer paso. Dígale a sus hijos que necesitan inyecciones, y que las inyecciones quizá duelan un poco, pero que el enfermero quiere que sea lo más rápido e indoloro posible.

"Los niños ya le tienen un miedo innato a todo lo que tenga que ver con las agujas o los pinchazos", advirtió Reichert. "[El miedo a las inyecciones de muchos niños] se origina en la forma en que los padres les hablan sobre las experiencias médicas, y uno de nuestros mayores problemas puede ser, con frecuencia, el mensaje que reciben sobre este ambiente antes de tan siquiera entrar por la puerta".

Avital Abraham, otra especialista en vida infantil, señaló que los padres solo deben decir lo que piensen que su hijo puede comprender, según su edad y nivel de desarrollo.

"Cuando [los niños] entran por la puerta y me conocen, siempre les doy una explicación paso por paso adecuada para su desarrollo de cómo será la visita", dijo Abraham, que trabaja en las clínicas ambulatorias del hospital. "Por ejemplo, quizá le diga a un niño de 3 años que se va a poner una vacuna contra la gripe que, aunque duele, ayudará a su cuerpo a no ponerse tan enfermo, pero esto tal vez no funcione con un niño de 10 años".

"Cuando [los niños son] mayores, se trata de explicar cómo funcionan las vacunas, cómo ayudan y por qué las administramos", aclaró Abraham.

Dé la información en el momento adecuado según el niño. Algunos podrían beneficiarse de saberlo por adelantado, y algunos quizá deban enterarse de la inyección justo antes de recibirla.

"Con frecuencia, la ansiedad anticipatoria del niño hace que sea mucho peor que el pinchazo en sí", aseguró Reichert. "Puede ser un equilibrio delicado entre proveer la información que necesitan por adelantado, a la vez que no les da demasiado tiempo para que desarrollen ansiedad".

Controle sus propios sentimientos sobre la inyección, sugieren los expertos. Los niños pueden detectar estas pistas.

Confíe en que los trabajadores de atención de la salud hagan su trabajo. Estos enfermeros y otros profesionales médicos administran docenas, e incluso cientos, de vacunas al día.

Abraham comentó que en general intenta trabajar junto con los padres para comprender cómo se siente el niño sobre la vacuna, y si el niño tiene alguna necesidad especial que debería conocer.

Abraham también les ofrece a los niños una sensación de control, al preguntarles si quieren mirar o no, qué brazo prefieren y si prefieren hacer una cuenta atrás antes de la inyección.

"Los niños quieren tener control de las situaciones en que no se sienten cómodos, y hacerles estas preguntas puede proveerlo", asegura Abraham. "No tienen opción sobre vacunarse, pero darles el poder de decidir cómo quieren sentarse o si contamos o si ven [el procedimiento] puede ayudarlos a superarlo".

Abraham sugiere que los adultos compartan sus propias experiencias con la vacuna contra la COVID-19 para ayudar a aliviar los miedos que los niños quizá estén experimentando en el momento.

"Algo exclusivo de la vacuna contra la COVID es que tanto los adultos como los niños la están recibiendo ahora", señaló. "Si un niño tiene miedo, y uno de sus padres o yo le decimos que también nos pusimos esa vacuna, esto cambia la conversación. De repente, el niño podría sentirse más cómodo y preguntar qué hicimos para afrontarlo. Esto puede hacer una gran diferencia para todos los implicados".

Más información

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. ofrecen más información sobre las vacunas contra la COVID-19 para los niños.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com


FUENTE: Children’s Hospital Los Angeles

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