Medicamentos comunes para el asma ¿pueden debilitar a los huesos?

Medicamentos comunes para el asma ¿pueden debilitar a los huesos?
| Foto: HEALTHDAY

Las personas que utilizan unos medicamentos comunes para controlar el asma son vulnerables a desarrollar hueso frágiles y a sufrir fracturas, muestra un estudio reciente.

Los hallazgos apuntan a los antiinflamatorios corticosteroides, ya sea que se tomen como pastillas o con un inhalador.

Los corticosteroides se usan mucho para prevenir los ataques de asma, en particular en forma de inhaladores. Cuando el control del asma es más difícil, tal vez se receten versiones orales de los medicamentos durante un tiempo.

Hace mucho que se sabe que los corticosteroides orales, sobre todo a dosis altas, pueden reducir la densidad ósea. Y algunas evidencias han sugerido que las versiones inhaladas pueden tener el mismo efecto.

Pero nadie está diciendo que las personas con asma deban abandonar sus medicamentos de control.

"Los corticosteroides inhalados tienen un rol esencial en el control de la inflamación de las vías respiratorias en el asma", enfatizó el investigador principal, Christos Chalitsios. "Los pacientes con asma no deben dejar de usar sus inhaladores".

Pero los médicos deben recetar la dosis más baja posible de corticosteroides necesaria para controlar a la enfermedad, señaló Chalitsios, asistente de investigación y candidato doctoral de la Facultad de Medicina de la Universidad de Nottingham, en Reino Unido.

Los hallazgos se basan en los expedientes médicos de casi 3,700 adultos con asma y osteoporosis o antecedentes de fracturas óseas. Cada uno fue comparado con al menos cuatro pacientes de la misma edad que tenían asma, pero sin enfermedad ósea.

En general, encontró el estudio, el riesgo de problemas óseos aumentó junto con el número de recetas de esteroides que los pacientes habían recibido en el año anterior.

Los que recibieron cuatro o más recetas de un corticosteroide oral tenían más o menos cuatro veces más probabilidades de tener osteoporosis, frente a los que no habían recibido recetas. El riesgo de una fractura ósea se duplicó cuando los pacientes recibieron nueve o más recetas.

Por otra parte, los esteroides inhalados también se vincularon con unos huesos frágiles, aunque a un grado más bajo, encontraron los investigadores.

Los pacientes que usaban inhaladores tenían de un 35 a un 60 por ciento más probabilidades de sufrir de osteoporosis, en comparación con los no usuarios. Y el riesgo de fracturas óseas comenzó a subir una vez los pacientes habían recibido más de seis recetas en el año, en hasta un 31 por ciento entre los que habían recibido 11 o más recetas.

Los hallazgos, que no probaron que los esteroides en realidad provoquen osteoporosis o fracturas, se publicaron en la edición en línea del 20 de octubre de la revista Thorax.

Unos especialistas en el asma que no participaron en el estudio dijeron que respalda a algo que se había sospechado: los corticosteroides inhalados también podrían debilitar a los huesos con el tiempo.

Pero esto no significa que los pacientes deban dejar de usarlos.

"Tenemos unos datos muy buenos que muestran que los corticosteroides inhalados mejoran el control del asma", afirmó la Dra. Megan Conroy, pulmonóloga del Centro Médico Wexner de la Universidad Estatal de Ohio, en Columbus.

"Y esto reduce las probabilidades de que los pacientes necesiten corticosteroides orales", apuntó.

Más bien, planteó Conroy, los médicos deben hablar con los pacientes sobre las formas de proteger a la salud de sus huesos. En general, los médicos recomiendan ingerir unos niveles adecuados de calcio y vitamina D, además de hacer ejercicio de soporte de peso con regularidad, lo que incluye caminar, subir escaleras y entrenar con pesas.

No está claro qué "cantidad" exacta de vitamina D y calcio los pacientes necesitan para ayudar a contrarrestar los efectos de los medicamentos, según el Dr. Louis DePalo. Como mínimo, aclaró, deben asegurarse de no tener una deficiencia de vitamina D, que se puede medir mediante una prueba de sangre.

DePalo es director clínico del sistema del Instituto Respiratorio de Mount Sinai-National Jewish, en la ciudad de Nueva York.

A sus propios pacientes que son usuarios de corticosteroides a largo plazo, DePalo también les sugiere iniciar las evaluaciones de la densidad ósea a una edad más temprana de la que se recomienda en general (a los 65 años para las mujeres).

"Y entonces tengo que convencer a la compañía de seguro, que quiere saber por qué una persona de 40 años está recibiendo una prueba", dijo DePalo. "Estudios como este pueden ayudarme con ese argumento".

La exposición de los pacientes a los corticosteroides también se puede minimizar al "bajar" su dosis, comentó Conroy. Esta es una opción para las personas que controlan bien su asma con el medicamento inhalado.

Si, al contrario, el asma es tan grave que se usan corticosteroides orales con frecuencia, quizá sea el momento de hacer un cambio, según Conroy. Unos medicamentos "biológicos" más nuevos, que se administran mediante inyecciones, podrían ser una opción, aseguró.

Chalitsios añadió que algunos pacientes también podrían beneficiarse de unos medicamentos que protegen a la densidad ósea, llamados bisfosfonatos. Su equipo encontró que muchos pacientes no tomaban esos medicamentos en el año anterior a su diagnóstico de osteoporosis o fractura ósea. Incluso entre los pacientes a quienes se recetaban corticosteroides orales con frecuencia, a apenas la mitad también les recetaron un bisfosfonato.

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