Unos expertos advierten que no hay suficientes kits de pruebas del coronavirus como para reabrir EE. UU. de forma segura

Unos expertos advierten que no hay suficientes kits de pruebas del coronavirus como para reabrir EE. UU. de forma segura

LUNES, 27 de abril de 2020 (HealthDay News) -- Los gobernadores que se están preparando para relajar las órdenes de distanciamiento social y reabrir sus economías están a punto de cometer un terrible error que podría hacer que los casos de COVID-19 se disparen en sus estados, advierten los expertos en enfermedades infecciosas.

La capacidad de Estados Unidos de contener los brotes futuros de la COVID-19 depende de su capacidad de administrar las pruebas del virus a cientos de miles de personas al día, y el país no está ni cerca de tener esa capacidad, señalan los investigadores.

Estados Unidos necesita realizar al menos 500,000 pruebas del virus de la COVID-19 al día para tener apenas la esperanza de reabrir de forma segura, más del triple de la capacidad que las autoridades han alcanzado, comentó el miércoles durante una conferencia de prensa el Dr. Ashish Jha, director del Instituto de Salud Global de la Universidad de Harvard.

Otros han estimado que se necesitan incluso más pruebas, del orden de 10 a 20 millones de pruebas al día, pero Jha considera que el país podría arreglárselas con medio millón de pruebas al día si esto se combina con unas vigorosas iniciativas de salud pública para monitorizar los contactos y aislar a las personas infectadas.

"En realidad, las pruebas con el núcleo de toda la estrategia de cómo mantenemos el virus a raya cuando reabramos la economía", dijo Jha.

En el último mes, Estados Unidos se ha estancado en unas 150,000 pruebas al día, observó Jha.

La Casa Blanca se ha resistido públicamente a la idea de que no se están realizando suficientes pruebas, pero Jha dijo que, en privado, los principales miembros del grupo de trabajo de la COVID-19 le han dicho lo contrario.

"A pesar de los comentarios del presidente y el vicepresidente, hay un amplio consenso en la administración de que debemos aumentar las pruebas de forma sustancial, de que 150,000 pruebas al día no son ni de cerca suficientes para reducir el número de casos, y de que sin duda no será suficiente una vez comencemos a abrir nuestra economía", apuntó Jha.

Se necesitará una intervención federal para coordinar los esfuerzos de realización de pruebas entre los estados, y para fijar unas directrices claras que puedan orientar a los estados de forma segura, plantearon Jha y el Dr. Michael Gunn, profesor de inmunología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Duke en Durham, Carolina del Norte.

"Lo mejor que el gobierno federal pudiera hacer ahora mismo es crear un plan", enfatizó Gunn. "El pueblo estadounidense está muy dispuesto a sacrificarse por el bien común, pero necesitamos un plan coherente que todos puedan seguir".

Los suministros son muy inferiores a la demanda

Hay dos tipos de pruebas para la COVID-19: las que buscan el virus activo en la sangre de las personas, y otras que buscan anticuerpos que las personas infectadas han desarrollado contra el virus, comentó Jill Taylor, directora del Centro Wadsworth del Departamento de Salud Pública del Estado de Nueva York.

Las pruebas del virus activo son las que se necesitarán para ayudar a relajar de forma segura las normas de distanciamiento social, apuntaron Taylor y Jha en la conferencia de prensa. En este momento, las pruebas de anticuerpos no son particularmente útiles ni precisas.

En el mercado hay ahora unas 40 pruebas que buscan las infecciones virales activas, la mayoría de las cuales dependen de un análisis de laboratorio de frotis nasales o saliva, apuntó Taylor.

Lamentablemente, la caótica respuesta gubernamental a la pandemia de COVID-19 ha prevenido que las pruebas virales aumenten tanto como se necesita para evitar brotes futuros, indicaron los expertos.

La escasez de hisopos y otros materiales usados en las pruebas ha provocado que la mayoría de los laboratorios utilicen distintas pruebas de la COVID-19 a la vez para seguir ofreciendo resultados, dijo Taylor.

Taylor anotó que su laboratorio usa actualmente tres pruebas distintas, de forma que una escasez que afecte a un tipo de prueba no impida que sigan procesando las muestras.

"Es un problema que ya nos ha afectado durante varias semanas", dijo Taylor. "Tener múltiples plataformas disponibles es absolutamente esencial".

Por lo demás, añadió Jha, los estados simplemente no realizan pruebas con una amplitud suficiente como para poder tomarle la delantera a futuros brotes.

Muchos casos ocultos

Alrededor de un 20 por ciento de los estadounidenses que se hacen las pruebas tienen un resultado positivo de la COVID-19, una firme indicación de que la infección activa no se está evaluando en suficientes personas, dijo Jha. La Organización Mundial de la Salud ha sugerido que si los positivos en las pruebas de un país superan a un 10 por ciento, es probable que no esté haciendo la prueba a suficientes personas como para proveer un control efectivo de la infección.

En comparación, Corea del Sur tiene una tasa de positivos de alrededor de un 3 por ciento, y en Alemania es de más o menos un 7 por ciento.

El problema es que los estados no se han adaptado a medida que la pandemia evoluciona, explicó Jha.

"Los estados implementaron unas políticas altamente restrictivas respecto a quién es elegible para las pruebas hace cinco o seis semanas, cuando las pruebas escaseaban. Solo se permitía realizar las pruebas a los pacientes hospitalizados que estaban muy enfermos", dijo Jha. "A medida que las pruebas se han expandido en esos estados, esas directrices no se han actualizado o no se han comunicado a los médicos de forma efectiva", anotó.

"Hay muchos estados donde hay suficiente capacidad de realización de pruebas y una capacidad excesiva, pero las personas no están enviando las muestras", concluyó Jha.

El gobierno federal deberá intervenir como coordinador de pruebas si el país va a reabrir la economía sin un aumento sobrecogedor en los casos de COVID-19, planteó Jha. Las autoridades federales podrían ayudar al garantizar que los estados compartan recursos, de forma que todo el mundo tenga suficientes suministros como para realizar unas pruebas adecuadas.

"Para mí, es difícil ver que una competencia entre los 50 estados sea la solución que nos lleve a dónde debemos estar", lamentó Jha.

Incertidumbre respecto a la inmunidad

En este momento, las pruebas de anticuerpos son irrelevantes incluso aunque sean precisas (lo cual no es una certeza), porque nadie sabe qué significan sus resultados.

No hay forma de saber si las personas que ya se han infectado con el coronavirus son ahora inmunes, aunque porten anticuerpos, apuntaron los expertos.

E incluso si es así, demasiadas pocas personas han contraído el virus como para crear algún nivel de inmunidad grupal, apuntó el Dr. Georges Benjamin, director ejecutivo de la Asociación Americana de Salud Pública (American Public Health Association).

Una evaluación reciente de anticuerpos en Los Ángeles en 800 personas, que se realizó a lo largo de dos días, reveló que alrededor de un 4 por ciento portaban anticuerpos contra la COVID-19, dijo Benjamin.

Este resultado implica que la COVID-19 ha sido mucho más infecciosa de lo que han anotado los informes de salud pública sobre los casos.

Basándose en una tasa de infección de un 4 por ciento, hasta 442,000 adultos en el área de Los Ángeles se han infectado, un número que es 55 veces más alto que los 7,994 casos confirmados de COVID-19 que se habían reportado en el condado cuando se realizó el estudio de anticuerpos, apuntó Benjamin.

Y lo que es peor, una tasa de infección del 4 por ciento es muy inferior a la exposición de un 50 a un 70 por ciento que se necesita para lograr una inmunidad grupal, advirtieron Benjamin y Jha.

"Es difícil imaginar cómo reabriremos nuestra economía con un 2, 3 o 4 por ciento de personas potencialmente inmunes", añadió Jha. "Y, por supuesto, tener anticuerpos no es igual que en realidad ser inmune".

Más información

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. ofrecen más información sobre la COVID-19.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2020, HealthDay

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