Unos estudios encuentran que los complementos de vitamina D no protegen de la COVID-19

JUEVES, 8 de septiembre de 2022 (HealthDay News) -- Aunque la vitamina D recibió cierta atención a principios de la pandemia, no reduce el riesgo de COVID-19 ni de otras infecciones respiratorias, encontraron dos nuevos ensayos clínicos.

Ambos estudios, uno realizado en Reino Unido y el otro en Noruega, encontraron que mejorar los niveles de vitamina D en los adultos durante la pandemia no ayudó a proteger de los virus respiratorios, aunque hace mucho que se ha notado que los derivados de la vitamina respaldan a la respuesta inmunitaria contra virus y bacterias.

Unos estudios encuentran que los complementos de vitamina D no protegen de la COVID-19

En el ensayo británico, los investigadores incluyeron a 6,200 personas de a partir de 16 años, que no tomaban complementos de vitamina D al principio del estudio.

Al inicio del ensayo, se evaluaron los niveles de vitamina D de más o menos la mitad de los participantes. Alrededor de un 66 por ciento de los que tenían unos niveles bajos recibieron complementos de vitamina D de 3,200 u 800 UI al día durante seis meses. Los demás participantes del ensayo no recibieron ni evaluaciones ni complementos.

Independientemente de la dosis, los investigadores no observaron ninguna diferencia en las infecciones agudas del tracto respiratorio diagnosticadas, ni en los casos confirmados de COVID-19. Los eventos adversos fueron similares en ambos grupos.

El ensayo noruego incluyó a más de 34,700 adultos que no tomaban complementos de vitamina D. Los participantes recibieron un placebo al día durante seis meses, o 5 mililitros de aceite de hígado de bacalao, que contiene unas dosis bajas de vitamina D, vitamina A y ácidos grasos omega 3.

Estos investigadores tampoco encontraron ningún efecto en las infecciones respiratorias agudas ni en los casos confirmados de COVID-19.

Entre los puntos fuertes de los ensayos se encontraban el uso de pruebas de PCR para confirmar las infecciones con la COVID-19, y unos niveles altos de cumplimiento entre los participantes.

Las limitaciones fueron que, en el ensayo británico, los participantes que tomaban vitamina D lo sabían, y más o menos la mitad del grupo de control tomó un complemento de vitamina D al menos en una ocasión durante el ensayo. En Noruega, las limitaciones fueron que los participantes eran jóvenes y estaban sanos, y que los evaluados comenzaron el ensayo con unos niveles adecuados de vitamina D.

Ambos estudios se publicaron en la edición en línea del 7 de septiembre de la revista BMJ.

En esos países se desplegaron las vacunas durante las fechas en que se realizaron los estudios. En un editorial publicado junto con la investigación, Peter Bergman, profesor del Instituto Karolinska, en Suecia, dijo que la vacunación sigue siendo la mejor forma de proteger a las personas de la COVID-19.

Los complementos de vitamina D y de aceite de hígado de bacalao no se deben ofrecer a las personas sanas con unos niveles normales de vitamina D, señaló Bergman en un comunicado de prensa de la revista. Más bien, los profesionales clínicos se deben enfocar en los grupos de alto riesgo, añadió, que incluyen a las personas con una piel oscura, o una piel que se expone raras veces al sol, las mujeres embarazadas, y las personas con enfermedades crónicas.

Más información

El Instituto Nacional de la Salud de EE. UU. ofrece más información sobre la vitamina D.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com


FUENTE: BMJ, news release, Sept. 7, 2022

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