Unos científicos detectan señales químicas de los pensamientos suicidas en los cerebros de personas con TEPT

Unos científicos detectan señales químicas de los pensamientos suicidas en los cerebros de personas con TEPT

LUNES, 13 de mayo de 2019 (HealthDay News) -- Imagine que unos escáneres del cerebro pudieran mostrar si alguien con un trastorno por estrés postraumático (TEPT) está a punto de suicidarse. ¿Demasiado increíble para ser verdad?

Ahora, un nuevo estudio de tamaño reducido sugiere que es posible, simplemente al monitorizar la forma en que una sustancia cerebral común se distribuye por el cerebro.

En la investigación participaron menos de 90 pacientes. Pero de cualquier forma plantea la posibilidad de que en algún momento en el futuro se pudieran desarrollar unos nuevos tratamientos para reducir el riesgo de suicidio en este grupo de pacientes vulnerables.

"Los individuos con trastornos de la salud mental tienen un riesgo más alto de ideación y acciones suicidas, y actualmente no hay un tratamiento para aliviar la ideación suicida en el TEPT", anotó la autora del estudio, Irina Esterlis, profesora asociada de psiquiatría en la Facultad de Medicina de la Universidad de Yale en West Haven, Connecticut.

"De hecho, solo hay dos tratamientos aprobados por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU. para el TEPT", lamentó Esterlis. Ambos son antidepresivos conocidos como ISRS (inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina). Pero "no funcionan rápido, y quizá no funcionen bien en más o menos la mitad de los individuos", anotó.

El nuevo trabajo apunta a un tipo característico de actividad cerebral que podría desencadenar los síntomas clásicos del TEPT, como el deseo de evitar a las personas o a los lugares asociados con un evento traumático y/o con los sentimientos de tensión.

Entre los que sufren de TEPT, esos síntomas pueden desencadenar la ideación suicida, explicó Esterlis.

"Por tanto, sería importante comprender cuándo sucede la alteración en esta [actividad cerebral], para que podamos 'arreglarla' en un momento óptimo", planteó Esterlis, que también trabaja en el Centro Nacional de TEPT del Departamento de Asuntos de Veteranos de EE. UU.

La sustancia cerebral en cuestión es un "receptor de glutamato" conocido como mGlurR5.

Se encuentra en todas las regiones del cerebro, y tiene un rol en la regulación del aprendizaje, la memoria y el sueño, apuntan los expertos. Los estudios con animales también han vinculado unos patrones cambiantes en el mGlurR5 con el riesgo de ansiedad y depresión.

Teniendo esto en cuenta, los investigadores usaron escáneres de TEP para monitorizar cómo se comportaban esos receptores en cinco regiones cerebrales distintas en 29 pacientes con TEPT, 29 pacientes diagnosticados con un trastorno depresivo mayor, y 29 pacientes sanos.

Al final, los escáneres tomados de los pacientes con TEPT mientras tenían pensamientos suicidas mostraron que en esos momentos, los receptores tendían a acumularse en la parte externa de las células cerebrales, en vez de dentro de las células cerebrales.

"Encontramos que había alrededor de un 30 por ciento más de esos receptores en la parte externa de la célula en los individuos con TEPT que tenían pensamientos suicidas, en comparación con los individuos mentalmente sanos", anotó Esterlis.

Este patrón de estar fuera hacía que los receptores estuvieran más activamente "disponibles". Y se encontró que esa disponibilidad era significativamente más alta en todas las cinco regiones cerebrales escaneadas de los pacientes con TEPT, en comparación con los controles sanos, y en tres regiones en comparación con los pacientes deprimidos.

Esterlis reiteró que "se hará mucho más trabajo" para investigar más esas diferencias, y si esos patrones podrían al final servir como herramientas de evaluación del riesgo o como objetivos terapéuticos en un futuro.

Los hallazgos aparecen en la edición del 13 de mayo de la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.

El Dr. Jeffrey Borenstein, presidente de la Brain & Behavior Research Foundation en la ciudad de Nueva York, afirmó que los hallazgos son un paso positivo hacia adelante.

"Obviamente se debe realizar más trabajo", dijo. "Pero para mí, es muy esperanzador cuando los científicos son capaces de encontrar y desarrollar una mejor comprensión sobre la forma en que el cerebro funciona y lo que está sucediendo cuando las personas experimentan ciertas afecciones". Borenstein no participó en el estudio.

"Es un hallazgo preliminar", enfatizó Borenstein. "Pero tiene el potencial de conducir al tipo de biomarcador útil que pueda ayudar tanto en el diagnóstico como en las decisiones de tratamiento de los pacientes con afecciones como el TEPT. Tenemos tratamientos. Pero necesitamos mejores tratamientos. Es extremadamente importante. Y esto podría resultar útil".

Más información

El Instituto Nacional de la Salud Mental de EE. UU. tiene más información sobre el TEPT.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

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