Piernas más gruesas ¿presión arterial más baja?

Piernas más gruesas ¿presión arterial más baja?

Las personas con unas piernas más gordas parecen ser menos propensas a la hipertensión, sugiere una investigación reciente.

Los investigadores sospechan que medir la grasa en las piernas podría ayudar a orientar a los esfuerzos de prevención de la presión arterial. Las personas con unas piernas más gruesas quizá no se tengan que preocupar tanto de la hipertensión, un factor que contribuye al ataque cardiaco y el accidente cerebrovascular.

"La distribución de la grasa es importante. Aunque pensamos que la grasa siempre es mala, quizá la grasa en las piernas no sea tan mala como pensamos", señaló el autor principal del estudio, Aayush Visaria, estudiante de cuarto año de medicina de la Facultad de Medicina de Nueva Jersey de la Universidad de Rutgers.

Investigaciones anteriores han encontrado que el exceso de peso en el abdomen puede aumentar el riesgo de ataque cardiaco y diabetes. "La grasa abdominal es de verdad importante porque es donde se encuentran todos los órganos (el hígado, el páncreas, los intestinos), y todos son afectados por la grasa. Un exceso de grasa daña la función de esos órganos", dijo Visaria.

Pero esto no significa que las personas que aumentan más de peso en las extremidades inferiores no deban también mantener un peso saludable. "Independientemente de su ubicación, una gran cantidad de grasa no es buena. Tener músculo es mejor que tener grasa. Nuestro estudio dice que, si uno tiene grasa, más grasa en las piernas es mejor que tenerla en el abdomen", comentó Visaria.

El Dr. Vivek Bhalla es director del Centro de la Hipertensión de la Universidad de Stanford, en California. "No se debe interpretar que este estudio diga que si un paciente tiene una mayor cantidad de grasa en las piernas no desarrollará hipertensión. Es un estudio importante para motivar más investigación sobre los factores que causarían una presión arterial más baja", explicó.

Bhalla dijo que todavía no está claro cómo la distribución de la gasa podría afectar al riesgo de hipertensión. Apuntó que es posible que la grasa almacenada en distintas áreas del cuerpo actúe de formas distintas.

Visaria sugirió que la diferencia podría tener algo que ver con los niveles de triglicéridos, que son un tipo de grasa de la sangre. Las personas del estudio que tenían más grasa en las piernas tenían unos niveles más bajos de triglicéridos, anotó.

El nuevo estudio incluyó a casi 6,000 adultos que participaron en unas encuestas nacionales de salud entre 2011 y 2016. Su edad promedio era de 37 años. Alrededor de la mitad eran mujeres. Casi una cuarta parte del grupo tenía hipertensión (que se definió en este estudio como una presión arterial por encima de 130/80 mm Hg).

Los investigadores usaron unas imágenes radiográficas especiales para medir la grasa en las piernas. Esas medidas se compararon con las medidas generales de la grasa corporal. Se definió que los hombres que tenían un 34 por ciento de grasa en las piernas tenían mucha grasa en las piernas. En las mujeres, el umbral fue de un 39 por ciento.

Los que tenían mucha grasa en las piernas tenían un 61 por ciento menos de probabilidades de presentar hipertensión que sus contraparte con las piernas más delgadas. Los hallazgos se sostuvieron incluso después de que los investigadores ajustaron por factores como la edad, el sexo, la raza/etnia, fumar, el uso de alcohol, los niveles de colesterol y los niveles de grasa en la cintura.

Los investigadores anotaron que este estudio no se diseñó para probar una relación causal. Solo pudo mostrar una asociación entre una mayor grasa en las piernas y una presión arterial más baja. Visaria dijo que se necesita más investigación, sobre todo en las personas mayores. Comentó que las personas de este estudio tenían entre 20 y 59 años, de forma que los hallazgos quizá no sean generalizables a las personas mayores de 60 años.

Bhalla apuntó que "la obesidad es una importante epidemia en Estados Unidos y en todo el mundo, y como muchas cosas en la medicina, no es blanco o negro, sino que más bien hay matices de gris".

Además, Ballha informó que "a medida que aprendamos más sobre los distintos tipos de grasa, la distribución de la grasa, qué factores secretan los distintos tipos de grasa y la forma en que esto afecta al riesgo de afecciones comunes ([como] la hipertensión, la enfermedad cardiaca y la diabetes) debemos tener en cuenta que debemos tratar a los pacientes como individuos, medir su riesgo individual, y aconsejar a los pacientes de forma adecuada".

También dijo que es importante recordar las cosas que las personas pueden hacer ahora mismo para reducir su presión arterial, incluyendo:

  • Reducir la sal (el sodio)
  • Hacer ejercicio de manera regular
  • Dormir el tiempo suficiente
  • Reducir el estrés
  • Beber menos alcohol

Los hallazgos se presentaron el jueves en una reunión virtual de la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association). Los hallazgos presentados en reuniones se deben considerar preliminares hasta que se publiquen en una revista revisada por profesionales.

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