Amplían la cobertura para detectar casos de cáncer de pulmón

Amplían la cobertura para detectar casos de cáncer de pulmón

Se ha probado que las TC ayudan a detectar pronto el cáncer de pulmón y salvan vidas. Ahora, unas recomendaciones actualizadas de los expertos podrían duplicar el número de estadounidenses que son elegibles para las pruebas de detección anuales.

Las recomendaciones, del Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de EE. UU. (USPSTF), ampliarían la definición de un "riesgo alto" de cáncer de pulmón. Se prevé que esto no solo aumente el número de personas elegibles para las pruebas de detección, sino que también tenga un beneficio particular para las mujeres y los afroamericanos.

Ahora mismo, se recomienda una prueba anual mediante una TC de dosis baja para las personas de 55 a 80 años que hayan fumado al menos 30 "paquetes años" a lo largo de la vida, y que todavía fumen o que hayan dejado de fumar en los 15 años anteriores.

Las nuevas recomendaciones cambiarían la edad inicial a los 50 años. Y las pruebas serían una opción para personas que hayan fumado menos, un equivalente de 20 paquetes años.

Dicho en palabras sencillas, eso se traduce a un paquete al día durante 20 años, o dos paquetes al día durante 10 años, por ejemplo.

Los cambios propuestos se basan en investigaciones realizadas desde que salieron las recomendaciones del USPSTF en 2013, según un miembro del grupo de trabajo, el Dr. Michael Barry.

Dijo que las evidencias más recientes provienen de un ensayo clínico llamado NELSON. Siguió a más de 15,700 personas de 50 a 74 años, que fueron asignadas al azar a recibir o no detección mediante una TC.

A lo largo de 10 años, los que se sometieron a la prueba de detección tuvieron un 24 por ciento menos de probabilidades de fallecer de cáncer de pulmón.

La Asociación Americana del Pulmón (American Lung Association, ALA), le dio una bienvenida "entusiasta" a las nuevas recomendaciones propuestas.

El cáncer de pulmón sigue siendo la principal causa de muerte por cáncer en Estados Unidos, señaló el presidente de la ALA, Harold Wimmer. Apenas alrededor de un 22 por ciento de los estadounidenses diagnosticados con la enfermedad continúan con vida cinco años más tarde.

Explicó que un motivo importante es que, en general, el cáncer se detecta solo después de que está más avanzado.

"El cáncer de pulmón es mucho más curable cuando se diagnostica en una etapa temprana, lo que hace que las pruebas de detección sean clave para cambiar el curso de esta letal enfermedad", enfatizó Wimmer.

Toda prueba de detección conlleva daños potenciales. Uno es el riesgo de un resultado falso positivo, en que una prueba sugiere de forma incorrecta que hay cáncer.

Un ensayo de gran tamaño de EE. UU. encontró que alrededor de una cuarta parte de las primeras pruebas de detección mediante TC arrojaron un falso positivo. Pero, dijo Barry, las probabilidades de que esto conduzca a un procedimiento invasivo (por ejemplo, una biopsia con aguja), fueron "mucho más pequeñas".

Por cada 1,000 personas evaluadas en el ensayo, los falsos positivos condujeron a un procedimiento invasivo en 17, según el USPSTF.

El panel también encontró un riesgo muy bajo de un cáncer inducido por la radiación, en el rango de unos 0.3 a 0.8 casos de cáncer por cada 1,000 personas evaluadas al año a lo largo de 10 años.

Por supuesto, las recomendaciones solo son importantes si se implementan. Y aunque se han recomendado las pruebas de detección del cáncer de pulmón a algunas personas desde 2013, "la adopción ha sido baja", lamentó Barry.

El año pasado, un informe de la ALA encontró que, en 2018, apenas un 4 por ciento de los estadounidenses elegibles recibieron pruebas de detección del cáncer de pulmón.

Citó varios motivos potenciales, entre ellos que el uso de las TC con ese propósito es muy nuevo, y una falta de concienciación no solo entre los pacientes, sino también entre los médicos.

Ampliar la concienciación es importante, aseguró Barry. Se prevé que las nuevas recomendaciones tendrán un efecto particular en el número de mujeres y de afroamericanos que serán recién elegibles para las pruebas de detección. En comparación con los hombres blancos, fuman menos cigarrillos.

Otra cosa es el precio. El USPSTF es un panel de expertos médicos voluntarios financiado por el gobierno, que tiene la tarea de revisar las evidencias y realizar recomendaciones sobre la atención de la salud preventiva, por ejemplo las pruebas de detección del cáncer.

Se requiere que Medicare y la mayoría de los planes privados de seguro de salud cubran las pruebas de detección recomendadas por el USPSTF. Pero Medicaid, el programa de seguro del gobierno para los estadounidenses con unos ingresos bajos, no necesariamente las cubre. Cada estado tiene políticas distintas, según la ALA.

En última instancia, aseguró Barry, la mejor forma de reducir el riesgo de fallecer de cáncer de pulmón es nunca fumar, o abandonar el hábito. Fumar multiplica por 20 el riesgo de cáncer de pulmón, apuntó.

"Pero otra buena forma de reducir el riesgo es mediante las pruebas de detección", añadió.

Barry instó a los fumadores actuales y a los exfumadores que pregunten al médico si deben recibir la prueba de detección.

Las recomendaciones del USPSTF están en la etapa de "borrón", y estarán disponibles para el comentario del público hasta el 3 de agosto en uspreventiveservicestaskforce.org.

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