Unas cirugías para soltar la lengua y los labios quizá se estén usando de forma excesiva en los recién nacidos de EE. UU.

Unas cirugías para soltar la lengua y los labios quizá se estén usando de forma excesiva en los recién nacidos de EE. UU.

JUEVES, 11 de julio de 2019 (HealthDay News) -- Un exceso de recién nacidos estadounidenses podrían estarse sometiendo a unas cirugías innecesarias de lengua y labios para mejorar su capacidad de tomar leche del pecho, encuentra un estudio reciente.

Esas cirugías menores de "liberación del frenillo" o frenectomía implican un corte, usando tijeras estériles o un láser, para soltar el frenillo. El frenillo es la delgada banda de tejido que conecta la lengua de un bebé al piso de la boca, o el labio superior a las encías.

Se cree que una conexión demasiado apretada en cualquiera de esos lugares (lo que médicamente se conoce como anquiloglosia) puede interferir o incluso prevenir la lactancia.

La frenectomía se ha puesto y ha pasado de moda a lo largo del siglo pasado, y su popularidad parece estar en aumento de nuevo, señaló el autor del estudio, el Dr. Christopher Hartnick.

"Hemos visto que el número de cirugías de liberación del frenillo de la lengua y del labio superior ha aumentado de forma dramática en todo el país, sin ningún dato firme real que muestre que sea efectiva para la lactancia", comentó Hartnick, director de otorrinolaringología pediátrica del Centro Pediátrico de las Vías Respiratorias, la Voz y la Deglución, parte del Hospital del Ojo y el Oído de Massachusetts, en Boston.

De hecho, ese tipo de cirugía aumentó 10 veces en Estados Unidos entre 1997 (1,279 cirugías) y 2012 (12,406 cirugías), anotó el grupo de Hartnick en un comunicado de prensa del hospital.

En algunos casos, las restricciones del movimiento provocadas por la anquiloglosia de la lengua o del labio pueden resultar en una lactancia difícil. En casos más raros, podrían afectar a la salud dental o al habla en un momento posterior de la niñez.

¿Pero se está usando la cirugía en exceso? Para ayudar a averiguarlo, los investigadores examinaron a 115 recién nacidos que ya habían sido remitidos por otros médicos para que se sometieran a una frenectomía de la lengua.

Pero en lugar de someterse a la cirugía de inmediato, esta vez las parejas de madres e hijos recién nacidos se sometieron a una completa evaluación sobre la lactancia y el habla y el lenguaje, realizada por un equipo multidisciplinario de profesionales clínicos.

Tras la evaluación, casi un 63 por ciento de los recién nacidos al final no recibieron la cirugía. En cuanto al resto de los bebés, 10 (más o menos un 9 por ciento) se sometieron solo a cirugía del labio, y 32 (un 28 por ciento) se sometieron a cirugía tanto del labio como de la lengua, según el informe.

"No tenemos una bola de cristal que nos pueda decir cuáles bebés podrían ser los más beneficiados de una frenectomía de lengua o labio superior", comentó Hartnick en el comunicado de prensa. Pero los nuevos hallazgos sugieren que el uso más amplio de una evaluación clínica completa podría evitar que los bebés reciban la cirugía cuando no la necesiten.

Los autores del estudio anotaron que el procedimiento ambulatorio puede presentar desventajas reales tanto para los padres como para el bebé. Los riesgos incluyen dolor e infección, y el procedimiento puede conllevar unos gastos de desembolso significativos.

Dos pediatras se mostraron de acuerdo en que el procedimiento quizá se esté usando en exceso, aunque algunos recién nacidos podrían beneficiarse de cualquier forma.

El Dr. Michael Grosso es catedrático de pediatría en el Hospital de Huntington de Northwell Health en Huntington, Nueva York. Dijo que la popularidad de las frenectomías ha fluctuado a lo largo de las generaciones, y cuando comenzó su práctica casi nunca se usaban.

Pero "en los 90 la marea cambió otra vez", dijo Grosso. "La medicina de la lactancia es ahora una especialidad, y este procedimiento se consideró como una intervención que se había 'subutilizado' previamente, que mejoraba en gran medida la experiencia y la tasa de éxito de las madres lactantes y sus bebés".

Pero el nuevo estudio sugiere que el péndulo se ha movido demasiado en esa dirección, y que se requiere de moderación.

"Es muy probable que la frenectomía ayude a algunos bebés", aseguró Grosso, pero se mostró de acuerdo en que primero los expertos en la lactancia y en el lenguaje y el habla deben realizar una evaluación completa. Pero tras un examen de ese tipo, quizá "una gran parte de los bebés remitidos al procedimiento necesiten un procedimiento distinto, o ningún procedimiento", añadió.

El Dr. David Fagan, vicepresidente de pediatría del Centro Médico Pediátrico Cohen en New Hyde Park, Nueva York, se mostró de acuerdo.

"La moraleja que el estudio respalda, en mi opinión, es la importancia de una evaluación completa de la alimentación, realizada por un asesor certificado de la lactancia o por un patólogo del habla y el lenguaje antes de consentir a un procedimiento de frenectomía", planteó.

La única preocupación que le queda a Fagan es que esos recursos quizá no estén disponibles para los padres en todas las áreas de Estados Unidos. "Con algo de suerte, más proveedores de atención de la salud se convertirán en asesores certificados de lactancia para satisfacer esta demanda", dijo.

El estudio se publicó el 11 de julio en la revista JAMA Otolaryngology--Head & Neck Surgery.

Más información

Breastfeeding USA ofrece más información sobre la anquiloglosia.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

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