Una solución menos invasiva funciona bien para el aneurisma abdominal

Una solución menos invasiva funciona bien para el aneurisma abdominal

JUEVES, 30 de mayo de 2019 (HealthDay News) -- El aneurisma aórtico abdominal puede representar un peligro real, pero una investigación sugiere que un método menos invasivo podría ser una solución tan buena para el problema como la cirugía tradicional.

El procedimiento menos invasivo se llama reparación endovascular. Esta solución menos invasiva tiene varios beneficios a corto plazo, como unas estadías más cortas en el hospital y una recuperación más rápida. Pero hasta ahora, no estaba claro si la supervivencia a largo plazo era igual de buena.

"La reparación endovascular es duradera, y la mortalidad es similar a la de la cirugía abierta", señalo la coautora del estudio, la Dra. Julie Freischlag, directora ejecutiva de Wake Forest Baptist Health en Winston-Salem, Carolina del Norte.

El Dr. John Osborne, vocero de la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association) y director de cardiología de State of the Heart Cardiology en Dallas, Texas, comentó que se trata de un estudio muy importante, y que los datos a largo plazo "claramente inclinan la balanza a favor de la reparación endovascular".

Tradicionalmente, la reparación de un aneurisma en la aorta abdominal requería una gran incisión del pecho al ombligo, según los Institutos Nacionales de la Salud de EE. UU. Si no se trata, ese tipo de aneurisma puede reventar, provocando una emergencia potencialmente letal.

La reparación endovascular se realiza llevando un catéter de la ingle al aneurisma. Entonces, un injerto con stent (un tubo flexible con un soporte de metal) se coloca en el área debilitada de la aorta para fortalecerla y reducir la presión en las paredes de la aorta.

Freischlag dijo que la reparación endovascular presenta varios beneficios, por ejemplo un número menor de muertes durante el procedimiento que en la cirugía abierta, una estadías hospitalarias más cortas y un nivel más bajo de dolor. Las personas también se recuperan antes de la reparación endovascular.

"Los pacientes que se someten a una reparación con injerto endovascular vuelven al trabajo antes, usualmente en un plazo de un mes. Con la cirugía abierta, puede ser de tres a seis meses", apuntó Freischlag.

El estudio incluyó a casi 900 personas que necesitaban una reparación de un aneurisma aórtico. Se sometieron a una cirugía electiva, no a una cirugía de emergencia.

Se eligió a poco más de la mitad (a 444 pacientes) al azar para someterse a la reparación endovascular. La otra mitad (437 pacientes) se sometieron a cirugía abierta. Los investigadores monitorizaron la salud de los pacientes durante hasta 14 años.

En ese periodo, un 68 por ciento de los del grupo endovascular murieron, en comparación con un 70 por ciento de los de la cirugía abierta.

Hubo 12 muertes relacionadas con los aneurismas (un 2.7 por ciento) en el grupo endovascular, y 16 (un 3.7 por ciento) en el grupo de cirugía abierta.

Más pacientes del grupo endovascular se tuvieron que someter a segundos procedimientos, encontró el estudio. Freischlag dijo que este es un problema conocido de la reparación endovascular. De hecho, las personas que se someten a una reparación endovascular deben volver al menos una vez al año para que se revise el área reparada mediante imágenes, como un ultrasonido, una TC o una IRM.

No todo el que se sufre un aneurisma abdominal es candidato para la reparación endovascular. Freischlag señaló que un paciente debe tener una "buena anatomía", lo que en esencia significa que los cirujanos necesitan una buena área para colocar el stent.

Tanto Freischlag como Osborne dijeron que ya hace unos 20 años que se realizan reparaciones endovasculares de los aneurismas abdominales, de forma que la mayoría de los cirujanos vasculares deberían tener experiencia en la realización del procedimiento.

Ambos también indicaron que las tasas de supervivencia a largo plazo podrían ser incluso mejores si el estudio comenzara actualmente, porque los injertos han mejorado y ahora los cirujanos tienen una mayor experiencia.

Los factores de riesgo de los aneurismas aórticos abdominales incluyen una mayor edad, ser de sexo masculino, tener hipertensión o haber fumado más de 100 cigarrillos en cualquier momento. "Ese es el nivel de aumento en el riesgo que fumar provoca. Se trata de apenas cinco paquetes de cigarrillos", apuntó Osborne, que no participó en el estudio.

Aunque los aneurismas aórticos abdominales se consideran una "enfermedad de los hombres blancos", Freischlag dijo que las mujeres también pueden desarrollarlos, y que cualquiera que tenga antecedentes familiares de aneurismas aórticos debe informar al médico, porque un tercio de las personas con antecedentes familiares también presentarán la afección.

Las personas con un mayor riesgo deben de someterse a una detección abdominal mediante ultrasonido, añadió Osborne.

"Encontrar estos aneurismas antes de que revienten es importante", anotó.

Los hallazgos aparecen en la edición del 29 de mayo de la revista New England Journal of Medicine.

Más información

La Sociedad de Cirugía Vascular (Society for Vascular Surgery) ofrece más información sobre la reparación endovascular.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

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