Bacteria resistente a los antibióticos podría ocultarse en agua y tierra

Bacteria resistente a los antibióticos podría ocultarse en agua y tierra

Una bacteria resistente a los antibióticos y potencialmente letal podría ocultarse en la tierra y el agua de los estados más meridionales de EE. UU., advierte un nuevo informe de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU.

La infección bacteriana, llamada melioidosis, provocó que los pulmones de un texano de 63 años se cerraran a finales de 2018, obligando a los médicos a ponerlo en un ventilador para salvar su vida, señalaron los investigadores.

Los ciudadanos de EE. UU. que han contraído la melioidosis en el pasado en general se contagiaron en un país extranjero, pero este hombre no había viajado al extranjero recientemente, comentó Johanna Salzer, funcionaria de medicina veterinaria de la Rama de Patógenos Bacterianos Especiales de los CDC.

Además, las bacterias que provocaron la melioidosis del hombre tenían similitudes genéticas con dos casos anteriores de EE. UU., uno en Texas en 2004 y uno en Arizona en 1999.

"Sentimos que esto es evidencia de que podría estar en el ambiente" en Estados Unidos, apuntó Salzer. "Simplemente debemos encontrarla".

La melioidosis es provocada por la bacteria Burkholderia pseudomallei. Los humanos adquieren la bacteria al inhalar polvo o minúsculas gotas de agua, o cuando la tierra o el agua entra en una herida abierta, dijo Salzer.

Se estima que hay 160,000 casos de melioidosis cada año en todo el mundo, y unas 89,000 muertes, "unas cifras de verdad altas para una enfermedad que muchas personas desconocen", apuntó Salzer. Lo más común es que acabe con la vida a través de la intoxicación en la sangre o la insuficiencia respiratoria.

Se estima que la tasa de mortalidad supera al 70 por ciento si una persona enferma con melioidosis no se trata, advirtió Salzer.

No hay una vacuna para la bacteria, y tiene una resistencia natural a muchos antibióticos de uso común. Éstos incluyen a la penicilina, la ampicilina, las cefalosporinas, la gentamicina, la tobramicina y la estreptomicina, comentaron los investigadores.

Con frecuencia, los pacientes requieren al menos dos semanas de fármacos intravenosos, seguidas de varias meses de antibióticos orales para eliminar la infección.

El hombre, del condado de Atascosa, en Texas, fue al hospital en noviembre de 2018. Había tenido fiebre, dolor en el pecho y falta de aliento durante tres días, según el informe, que se publicó en la edición de junio de la revista de los CDC Emerging Infectious Diseases.

Los médicos le diagnosticaron neumonía, y una prueba sanguínea reveló una infección con la B. pseudomallei. Más adelante desarrolló una gran úlcera en el pecho.

Cuatro días tras la admisión al hospital, el hombre dejó de respirar y lo colocaron en un ventilador. Fue transferido a otro hospital, donde lo cambiaron a un antibiótico que era más efectivo contra la bacteria.

El paciente salió del hospital tras tres semanas, pero siguió tomando antibióticos a diario tres meses más, según el informe. La enfermedad también lesionó a su riñón, lo que requirió de diálisis tres veces por semana.

Lo más común es que estas bacterias se encuentren en los climas tropicales del suroeste de Asia, de América del Sur y Central, y del norte de Australia. También se ha detectado en dos territorios de EE. UU.: Puerto Rico y las Islas Vírgenes.

La B. pseudomallei "nunca se había encontrado [antes] en el ambiente en la parte continental de Estados Unidos", apuntó Salzer.

Lamentablemente, los pocos casos que los investigadores citaron parecen indicar que la bacteria podría haberse mudado a la parte sur de Estados Unidos.

"Según un modelo global, la bacteria podría sobrevivir, y sobrevivir bien, en Texas y en áreas de Florida", advirtió Salzer.

Los CDC planifican asociarse con instituciones académicas para buscar la bacteria en la parte continental de Estados Unidos, de forma muy parecida a como se descubrió en Puerto Rico y en las Islas Vírgenes, comentó Salzer.

Diagnosticar la melioidosis puede resultar difícil, dijo Salzer.

"Se le ha llamado la gran imitadora o la enfermedad imitadora", apuntó Salzer. "Si no la está buscando, en realidad no tiene unos síntomas claros y fiables en todas las personas".

El desarrollo de los síntomas puede tardar meses o años, lo que hace que, para los médicos, sea incluso más difícil descubrir la enfermedad de su paciente, añadió el informe.

Los expertos de los CDC instan a los médicos a que hagan pruebas de la bacteria en los pacientes del suroeste de Estados Unidos que:

  • Tengan síntomas que parezcan indicar neumonía, infección de la sangre, lesiones en la piel o abscesos en los órganos internos.
  • Tengan enfermedades crónicas que los pongan en un mayor riesgo de infecciones peligrosas, sobre todo diabetes o enfermedad renal.
  • No mejoren tras el tratamiento con antibióticos de uso común.

Más de un 60 por ciento de los pacientes con melioidosis tienen diabetes, lo que incluyó al hombre de Texas, apuntó Salzer.

El Dr. Robert Glatter es médico de medicina de emergencias en el Hospital Lenox Hill, en la ciudad de Nueva York. "La falta de un historial de viajes internacionales no debe descartar un diagnóstico de melioidosis. Por tanto, las personas que viajen al suroeste de EE. UU. también tienen un mayor riesgo", señaló.

"Una mayor concienciación y educación de los proveedores de atención de la salud sobre la distribución geográfica de esta enfermedad, junto con los factores de riesgo y las dificultades para la gestión de la melioidosis, puede ayudar a reducir la mortalidad", añadió Glatter.

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