Una forma de ayudar a aliviar la fibrilación auricular: deje de beber alcohol

Una forma de ayudar a aliviar la fibrilación auricular: deje de beber alcohol

JUEVES, 2 de enero de 2020 (HealthDay News) -- Si usted sufre de fibrilación auricular (FA), un ritmo cardiaco irregular potencialmente peligroso, dejar de beber alcohol podría aliviar sus síntomas.

Eso fue lo que sucedió cuando los investigadores pidieron a personas con FA que normalmente consumen unas dos bebidas al día que dejaran de beber. Cuando compararon a los abstemios con un grupo similar de personas con FA que siguieron bebiendo, los investigadores encontraron que los que se abstuvieron del alcohol retrasaron su próximo episodio de FA y redujeron el tiempo total que pasaron con FA.

"El consumo regular y/o excesivo de alcohol podría ser un factor contribuyente a los episodios y los síntomas de fibrilación auricular. Un [periodo] de prueba de abstinencia o una reducción significativa en el consumo de alcohol se debería considerar como un pilar de la terapia para la fibrilación auricular", planteó el autor sénior del estudio, el Dr. Peter Kistler, director de electrofisiología cardiaca del Hospital Alfred en Melbourne, Australia.

Kistler añadió que los beneficios adicionales de abstenerse del alcohol incluyen la pérdida de peso y una reducción de la presión arterial.

El estudio aparece en la edición del 2 de enero de la revista New England Journal of Medicine.

La fibrilación auricular afecta a más de 33 millones de personas en todo el mundo, según la información de respaldo del estudio.

En lugar de contraerse para bombear la sangre y entonces relajarse, la FA hace que las cámaras superiores del corazón (las aurículas) tiemblen. Esto permite que la sangre se acumule en el corazón, lo que puede hacer que coagule. Cuando el corazón late de nuevo, empuja al coágulo a la circulación. Si el coágulo se desplaza al cerebro y bloquea un vaso sanguíneo, puede provocar un accidente cerebrovascular (ACV), según la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association).

La autora de un editorial publicado junto con el estudio, la Dra. Anne Gillis, dijo que el alcohol está vinculado con la FA de varias formas. En las personas que ya han sido diagnosticadas con el trastorno, dijo Gillis, "el alcohol es un desencadenante potencial de la fibrilación auricular".

El consumo de alcohol también parece relacionarse con el desarrollo de la afección en primer lugar. Gillis explicó que el alcohol se ha asociado con cambios que ocurren en el corazón, entre ellos una cicatrización que puede afectar a la actividad eléctrica que controla al ritmo cardiaco.

Anoto que el alcohol también se asocia con varias afecciones vinculadas con la FA, como la obesidad, la apnea obstructiva del sueño y la hipertensión.

El estudio de Kistler incluyó a 140 personas de Australia (un 85 por ciento eran hombres), con una edad promedio de unos 63 años.

La mitad se asignó al azar para que intentaran abstenerse del alcohol. A la otra mitad (el "grupo de control") se les dijo que podían seguir bebiendo como siempre.

Las 70 personas del grupo de abstinencia habían estado bebiendo unas 17 copas por semana, en promedio. El grupo de control consumía un promedio de 16 bebidas a la semana al inicio del estudio. Kistler dijo que todos fueron clasificados como consumidores moderados de alcohol, y que ninguno eran dependiente del alcohol.

Casi dos tercios del grupo de abstinencia pudieron evitar el alcohol del todo durante el ensayo de seis meses. El otro tercio redujo su consumo de forma significativa, y el número promedio de bebidas a la semana se redujo a dos o menos durante el periodo del estudio.

El grupo de control al final bebió un poco menos: un promedio de 13 bebidas por semana a lo largo del estudio.

Reducir sustancialmente el consumo de alcohol mejoró los síntomas de FA, pero no eliminó la FA del todo. Ocurrieron episodios en ambos grupos: un 53 por ciento en el grupo de abstinencia, y un 73 por ciento en el grupo de control, mostraron los hallazgos.

Gillis, profesora de medicina de la Universidad de Calgary, dijo que el tamaño de la muestra fue demasiado pequeño como para sacar alguna conclusión definitiva. Aun así, "los datos ofrecen un respaldo convincente a recomendaciones firmes para que las personas con fibrilación auricular reduzcan de forma notable o se abstengan del consumo de alcohol", planteó.

"Debemos enfocarnos en una modificación agresiva de los factores de riesgo de todos los pacientes con fibrilación auricular. La modificación del riesgo [como la pérdida de peso, el ejercicio regular, dejar de fumar y reducir el consumo de alcohol] es útil para gestionar esta arritmia y otros tipos de enfermedad cardiovascular", aseguró Gillis.

Según un cardiólogo, el Dr. John Osborne, vocero de la Asociación Americana del Corazón, "el beneficio fue bastante impresionante en las personas que pudieron abstenerse del alcohol. Fue similar al efecto de los fármacos que usamos para tratar la fibrilación auricular".

Pero apuntó que los investigadores tuvieron dificultades para lograr que las personas se comprometieran con un estilo de vida de abstinencia. Si no puede dejar de beber del todo, debe intentar reducir el consumo de alcohol significativamente, aconsejó Osborne.

"No cuesta nada y conduce a una reducción sustancial en las tasas de hospitalización. Las personas del grupo de la abstinencia también perdieron un promedio de 3.8 kilogramos [8.4 libras] en seis meses", añadió.

Kistler concluyó que "debemos convencer a las personas con trastornos del ritmo cardiaco de los beneficios potenciales de reducir el alcohol o abstenerse. Es una alternativa más segura que los medicamentos o la ablación con catéter [un tipo de tratamiento para la FA]".

Más información

Para más información sobre la fibrilación auricular, visite la Asociación Americana del Corazón.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2020, HealthDay

logo

Comparte tu opinión