Una 'fábrica de medicamentos' implantada elimina cánceres en ratones... ¿podría ayudar a las personas?

JUEVES, 3 de marzo de 2022 (HealthDay News) -- Unas minúsculas "fábricas" de medicamentos implantables que producen una proteína del sistema inmunitario podrían ofrecer una nueva forma de luchar contra algunos tipos de cáncer, si una investigación con ratones de laboratorio da resultado.

Los investigadores dijeron que la tecnología se puede traducir con facilidad para la realización de pruebas en humanos, y es posible que comience un ensayo clínico incluso este mismo año.

Una 'fábrica de medicamentos' implantada elimina cánceres en ratones... ¿podría ayudar a las personas?

El método utiliza unas minúsculas "perlas" que se implantan cerca de los tumores, para que liberen unas cantidades controladas de interleucina-2 de forma continua. La IL-2 es una citoquina, que son proteínas del sistema inmunitario que preparan a nuestras otras defensas inmunitarias para que luchen contra la enfermedad, lo que incluye al cáncer.

En experimentos con ratones, los científicos encontraron que las fábricas de medicamentos que producían IL-2 activaban a las células T "asesinas" y a otras células inmunitarias, y que eliminaban a los tumores de ovario, colon y rectales de los animales.

La gran salvedad es que el éxito con ratones de laboratorio no siempre se traduce a los humanos. Pero quizá el método se someta a esa prueba crucial incluso ya este otoño.

"Nos estamos preparando para comenzar un ensayo con pacientes que tienen un cáncer de ovario", señaló el investigador Omid Veiseh, profesor asistente de bioingeniería de la Universidad de Rice, en Houston.

Hace mucho que existe una versión terapéutica de la IL-2, un fármaco que se administra mediante infusión y que se conoce como Proleukin. Se aprobó en la década de los 1990 para tratar el melanoma y los cánceres de riñón avanzados que se han propagado por todo el cuerpo. El medicamento puede poner en remisión a algunos de estos pacientes pero, para muchos, los efectos secundarios son intolerables.

El problema es que la IL-2 tiene una vida media corta en la sangre, así que Proleukin se tiene que administrar como infusiones de dosis alta a lo largo de días. Entre los efectos secundarios se encuentra el escape de fluidos de los vasos sanguíneos, lo que puede dañar a órganos vitales. Muchos pacientes también desarrollan anticuerpos contra el fármaco, lo que puede limitar su efectividad.

Los científicos han estado trabajando para encontrar formas de aprovechar el lado bueno de la IL-2 y limitar el malo. Estos esfuerzos se han enfocado en diseñar unas formas de IL-2 que sean mejores y menos tóxicas.

Veiseh dijo que el método de su equipo es "único", porque se enfoca en el método de administración, y produce IL-2 natural.

"Pensamos que ya existe en su mejor forma", apuntó.

La "inspiración" para la investigación, comentó Veiseh, procede de un pequeño ensayo sobre pacientes con cáncer de ovario. Se infundió IL-2 en el peritoneo, que es un revestimiento parecido a un saco que soporta a los órganos abdominales, en lugar del torrente sanguíneo. Algunas de las mujeres del ensayo tuvieron una respuesta completa, un resultado llamativo en un cáncer que con frecuencia resulta letal.

Pero aunque el método tendió a tener menos efectos secundarios, de cualquier forma requería unas grandes dosis del fármaco, y muchas de las mujeres del ensayo no pudieron tolerar la toxicidad, apuntó Veiseh.

Entonces, su equipo desarrolló una nueva táctica de administración: unas minúsculas perlas que contienen células humanas diseñadas para que produzcan IL-2 natural. Una vez se implantan al lado de los tumores y en otros lugares del peritoneo, las perlas producen un flujo constante de IL-2, concentrándolo donde se necesita al mismo tiempo que limita sus efectos en otros lugares del cuerpo.

"Intentamos hacer que el sistema inmunitario de verdad se enoje, localmente", dijo Veiseh.

En los ratones de laboratorio, el tratamiento comenzó a funcionar en cuestión de días, y erradicó unos tumores de ovario avanzados en todos los animales. Hizo lo mismo en todos los animales, menos uno, que tenían tumores de colon avanzados.

"Son datos de una etapa muy temprana, y lo que funciona en ratones no siempre se traduce a los humanos", advirtió la Dra. Julie Gralow, directora médica de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (American Society of Clinical Oncology).

Dicho esto, añadió, "es una estrategia muy innovadora".

Gralow, que no participó en la investigación, afirmó que el método tiene potencial para cánceres que tienden a ocurrir en espacios "cerrados", como las cavidades peritoneales y pulmonares. Entre estos se encuentran los cánceres de ovario, páncreas y colon, además de algunos tumores de pulmón.

Gralow también anotó que las fábricas de medicamentos aparentemente tienen un botón de apagado: los investigadores encontraron que tras más o menos u mes, la respuesta del cuerpo a las perlas, un proceso llamado fibrosis, desactiva al flujo de IL-2.

El hecho de que el tratamiento "no sea indefinido", y que pueda potencialmente repetirse si es necesario, es una ventaja, según Gralow.

El estudio, que se publicó en la edición del 2 de marzo de la revista Science Advances, fue financiado en parte por Avenge Bio, una empresa emergente de la cual Veiseh es cofundador. La compañía obtuvo la licencia de la tecnología de fábrica de medicamentos de la Universidad de Rice para desarrollarla más.

Parte de la "belleza" del sistema de administración, añadió Veiseh, es que no se limita a la IL-2. Las fábricas de medicamentos se podrían cargar con células que produzcan otras moléculas, incluso otros tipos de citoquinas.

Más información

La Sociedad Americana Contra El Cáncer (American Cancer Society) ofrece más información sobre las terapias del sistema inmunitario para el cáncer.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com


FUENTES: Omid Veiseh, PhD, assistant professor, bioengineering, Rice University, Houston; Julie Gralow, MD, executive vice-president and chief medical officer, American Society of Clinical Oncology, Alexandria, Va.; Science Advances, online, March 2, 2022

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