Un tratamiento para el Parkinson tiene un efecto secundario inesperado

Un tratamiento para el Parkinson tiene un efecto secundario inesperado

LUNES, 2 de diciembre de 2019 (HealthDay News) -- Algunos pacientes con Parkinson en quienes se implanta un dispositivo de estimulación cerebral profunda para controlar sus síntomas han reportado un efecto secundario extraño: una pérdida de su capacidad de nadar.

Los investigadores informan sobre los casos de nueve pacientes que seguían siendo buenos nadadores incluso tras el diagnóstico de enfermedad de Parkinson. Después de someterse a la cirugía para la estimulación cerebral profunda, sus síntomas de Parkinson mejoraron, pero perdieron sus habilidades de natación.

Un paciente era un hombre de 69 años que había sido un buen nadador, y que averiguó que ya no podía nadar solo tras saltar a un lago. Dijo que si un familiar no lo hubiera rescatado, se habría ahogado.

Tres de nueve pacientes pudieron volver a nadar tras desactivar sus dispositivos de estimulación cerebral profunda. Pero volvieron a encenderlos porque sus síntomas de Parkinson empeoraron.

El estudio aparece en la edición en línea del 27 de noviembre de la revista Neurology.

"Hasta que se realice más investigación para determinar por qué algunas personas con estimulación cerebral profunda ya no pueden nadar, es esencial que se informe ahora a los pacientes sobre el riesgo potencial de ahogarse y la necesidad de una evaluación cuidadosamente supervisada de sus habilidades de natación antes de zambullirse en aguas profundas", planteó el autor del estudio, el Dr. Daniel Waldvogel, de la Universidad de Zúrich, en Suiza.

El Parkinson es un trastorno progresivo del sistema nervioso que puede resultar en temblores o problemas con el movimiento. La estimulación cerebral profunda conlleva la colocación de electrodos en áreas específicas del cerebro para controlar los movimientos anómalos. Los electrodos se conectan a un dispositivo, que se ubica en la piel en la parte superior del pecho, que controla los impulsos eléctricos.

"La natación es un movimiento altamente coordinado que requiere una coordinación compleja de los brazos y las piernas", explicó Waldvogel en un comunicado de prensa de la revista. "Hay que determinar exactamente cómo la estimulación cerebral profunda interfiere con esa capacidad".

Anotó que el estudio reporta apenas unos pocos casos, y señaló que se necesita más investigación con un número grande de pacientes para determinar el porcentaje que pierden su capacidad de nadar debido a la estimulación cerebral profunda.

"Aunque estos informes afectaron a solo unas cuantas personas, sentimos que este riesgo potencial era suficientemente grave como para alertar a otros con la enfermedad de Parkinson, además de a sus familias y médicos", añadió Waldvogel.

Más información

El Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares de EE. UU. tiene más información sobre la estimulación cerebral profunda.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2019, HealthDay

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