Un tercio de los niños de EE. UU. están demasiado somnolientos como para tener éxito en la escuela

Un tercio de los niños de EE. UU. están demasiado somnolientos como para tener éxito en la escuela

VIERNES, 25 de octubre de 2019 (HealthDay News) -- A continuación, un hallazgo que debería hacer que los padres se pongan más estrictos respecto al tiempo que sus hijos pasan frente a las pantallas de noche: una nueva investigación muestra que casi un tercio de los niños estadounidenses no duermen lo suficiente.

La falta de sueño dificulta que los niños aprendan y se comporten bien ante las dificultades.

"Es importante que los padres reconozcan el impacto generalizado de no dormir lo suficiente, y el impacto que esto tiene en el éxito del niño. El sueño suficiente puede ayudar a fomentar el desarrollo del niño", señaló la autora del estudio, la Dra. Hoy See Tsao, miembro de emergencias pediátricas de la Facultad de Medicina Alpert de la Universidad de Brown en Providence, Rhode Island.

¿Qué califica como un sueño suficiente? Probablemente más de lo que usted piensa. Los estudiantes de secundaria deberían dormir de ocho a 10 horas por noche, mientras que los niños de 6 a 12 años deben dormir entre nueve y 12 horas por noche, según la Academia Americana de Pediatría (American Academy of Pediatrics).

Tsao apuntó que los investigadores usaron el número mínimo de horas de sueño para cada grupo de edad para definir un sueño suficiente por noche en el estudio.

El equipo del estudio observó una muestra nacionalmente representativa de casi 50,000 niños y adolescentes. Se preguntó a los padres o cuidadores sobre los hábitos de sueño de los niños. También se les preguntó sobre marcadores que indican si un niño está prosperando en ciertas áreas, por ejemplo expresar interés en aprender cosas nuevas o poder calmarse.

Los investigadores ajustaron los hallazgos para tomar en cuenta otros factores que podrían afectar la capacidad de un niño de prosperar, por ejemplo la pobreza, el tiempo frente a la televisión, el tiempo frente a las computadoras, los teléfonos, los videojuegos y otras tecnologías, el abuso o la negligencia, y las afecciones de salud mental.

Poco más de un 36 por ciento de los niños de 6 a 12 años no dormían lo suficiente, y un 32 por ciento de los estudiantes de secundaria tampoco dormían lo suficiente, encontraron los investigadores.

No dormir lo suficiente acarreó una variedad de consecuencias negativas. Los investigadores encontraron que en comparación con sus pares que descansaban bien, los niños de 6 a 12 años que no dormían lo suficiente tenían:

  • Un aumento del 61 por ciento en las probabilidades de no mostrar interés o curiosidad al aprender cosas nuevas.
  • Un aumento del 45 por ciento en las probabilidades de que no les importara que les fuera buen en la escuela.
  • Un aumento del 44 por ciento en las probabilidades de no hacer todas las tareas que se requerían.

En los que tenían de 13 a 17 años, los niños que estaban más somnolientos presentaban:

  • Un aumento del 36 por ciento en las probabilidades de no hacer todas las tareas que se requerían.
  • Un aumento del 34 por ciento en las probabilidades de no mostrar interés o curiosidad al aprender cosas nuevas.
  • Un aumento del 34 por ciento en las probabilidades de no mantenerse calmados y en control cuando se enfrentaban a una dificultad.

La Dra. Suzette Oyeku, jefa de la división de pediatría académica general del Hospital Pediátrico Montefiore, en la ciudad de Nueva York, dijo que le sorprendió ver que apenas un tercio de los niños no dormían lo suficiente.

"El sueño insuficiente es bastante común. En gran parte se debe al tiempo frente a las pantallas y al uso de la tecnología. Al menos 30 minutos antes de la hora de irse a la cama, se deben apagar todas las pantallas o los niños tendrán problemas para dormirse", advirtió.

Oyeku afirmó que el estudio da a los padres una forma distinta de explicar la importancia del sueño. Por ejemplo, si un niño tiene problemas reiterados para calmarse, "es útil que los padres puedan decirles que la forma en que se sienten se vincula con la cantidad de sueño".

¿Cómo pueden los padres lograr que sus hijos duerman mejor de noche?

Tsao se mostró de acuerdo en que se deben apagar las pantallas al menos 30 minutos antes de la hora de dormir. También planteó que hay que intentar deshacerse de todas las pantallas en la habitación. Ambas expertas dijeron que es bueno tener una hora regular para irse a dormir, y en los niños más pequeños, dijo Oyeku, una rutina para irse a la cama es importante.

En cualquier grupo de edad, Oyeku aconsejó sacar el tiempo para conectar y tener conversaciones con sus hijos. Una buena conversación podría aliviar cualquier preocupación que su hijo pudiera tener que evite que se quede dormido.

Ambas expertas también sugirieron consultar al pediatra del niño para que les dé consejos sobre el sueño, si es necesario. Y Oyeku anotó que a veces las afecciones médicas, como la apnea del sueño, podrían estar evitando que un niño tenga un sueño de calidad.

Los hallazgos fueron presentados el domingo en una reunión de la Academia Americana de Pediatría, en Nueva Orleáns. Los hallazgos presentados en reuniones generalmente se consideran preliminares hasta que se publiquen en una revista revisada por profesionales.

Más información

Para más información sobre los niños y el sueño, visite la Academia Americana de Pediatría.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

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