Un nuevo tratamiento para el acné podría surgir de uno antiguo

Un nuevo tratamiento para el acné podría surgir de uno antiguo
| Foto: ISTOCK

Un antiguo medicamento para el acné podría ser la clave para desarrollar un tratamiento nuevo y más efectivo, sugiere un estudio.

La isotretinoína (Myorisan, que antes se conocía con la marca Accutane), es una forma de la vitamina A, y hace décadas se receta para el acné. Funciona al reducir el aceite en la piel, ayudando así a prevenir el acné.

Hace poco salió a la luz otro beneficio del fármaco. Altera las bacterias de los pacientes con acné, haciendo que se parezcan más a las de la piel de las personas sin acné, informan unos investigadores.

Ese descubrimiento podría conducir a una forma de crear tratamientos basados en las bacterias, plantearon los investigadores, Makedonka Mitreva, profesora asociada de medicina, y el Dr. William McCoy, dermatólogo y profesor de medicina, ambos de la Universidad de Washington, en St. Louis.

Aunque la isotretinoína es efectiva, puede provocar graves defectos congénitos, de forma que su uso es peligroso en las mujeres en edad fértil, por lo que se necesita una alternativa, explicaron los investigadores.

Con frecuencia se recetan antibióticos para atacar a una bacteria llamada Cutibacterium acnes, también llamada Propionibacterium acnes. Pero esos fármacos fomentan el desarrollo de cepas resistentes de la bacteria y pueden eliminar a los microbios potencialmente beneficiosos.

La isotretinoína no es un antibiótico. Se cree que trata el acné al secar la piel, lo que hace que sea un lugar menos acogedor para los gérmenes del acné. Es el único tratamiento que elimina el acné de forma confiable a largo plazo, anotaron los investigadores.

En el estudio, los investigadores tomaron muestras de las bacterias de la piel de 17 pacientes tratados con isotretinoína. Compararon las bacterias con muestras tomadas de ocho personas que no habían sido tratadas; cuatro tenían una piel normal, y cuatro tenían acné.

En los pacientes tratados con isotretinoína, se observó un aumento en la diversidad de los microbios de la piel. Una secuenciación del ADN identificó a cuatro tipos de bacteria que proliferaban con la isotretinoína. Ninguna de ellas se había asociado antes con una mejora en el acné. Con la isotretinoína también se observó una reducción en la cantidad de la bacteria Propionibacterium acnes, aunque la diversidad de las bacterias aumentó.

Al comprender cómo funciona la isotretinoína, quizá sea posible desarrollar un fármaco similar que sea más efectivo y que no tenga efectos secundarios negativos, plantearon los científicos.

"Las mujeres con frecuencia prescinden del tratamiento para el acné durante sus embarazos porque no hay terapias buenas que sean totalmente seguras de usar en ese periodo", comentó McCoy en un comunicado de prensa de la universidad.

"Necesitan otras opciones. Nuestro estudio sugiere que podría haber una forma de ofrecer algún tipo de 'fertilizante' o 'herbicida' microbiano para la piel, para ayudar a fomentar el crecimiento de microbios saludables", señaló McCoy. "Estamos realizando un estudio de mayor tamaño para observar esos temas más de cerca".

El informe aparece en una edición reciente de la revista Journal of Investigative Dermatology.

Más información

La Academia Americana de Dermatología (American Academy of Dermatology) tiene más información sobre el acné.

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