Nuevo método permite el trasplante seguro de riñones contaminados

Nuevo método permite el trasplante seguro de riñones contaminados

Unos nuevos medicamentos para la hepatitis C permiten a las personas recibir un trasplante de riñón de una persona fallecida que tuviera la enfermedad del hígado, una estrategia que busca llevar más órganos que salven las vidas de los pacientes que languidecen en las listas de espera.

Dos estudios nuevos resaltan la promesa del método, al mostrar que si los pacientes reciben el medicamento Mavyret, pueden recibir de forma segura los riñones, y los órganos funcionan bien.

Los expertos dijeron que la esperanza es usar algunos riñones donados que de otra forma se descartarían, y reducir el tiempo de espera de algunos de los miles de estadounidenses que necesitan un trasplante de riñón.

"El problema que tenemos en los trasplantes de órganos es que el suministro no satisface a la demanda", señaló el Dr. Matthew Cooper, director de trasplantes de riñón y de páncreas del Instituto de Trasplantes Medstar de Georgetown, en Washington, D.C.

Casi 100,000 estadounidenses están en la lista de espera de un riñón donado, según la National Kidney Foundation. Aun así, alrededor de un 20 por ciento de los riñones procurados de los donantes fallecidos se descartan, dijo Cooper, que también está en la junta de directores de la fundación.

Esto sucede por varios motivos, pero los expertos creen que una mayor cantidad de esos riñones rechazados podrían trasplantarse. Por ejemplo, un estudio reciente encontró que a las personas que recibieron riñones donados con señales de "lesión aguda" les fue igual de bien que a los pacientes que recibieron órganos sin lesiones.

Pero los centros de trasplante rechazan comúnmente a los riñones con lesiones agudas.

Una forma de resolver la escasez de órganos donados, planteó Cooper, es averiguar cómo hacer un mejor uso de los órganos que se obtienen cada año.

Por eso, en los últimos años, algunos centros de trasplante han estado usando riñones de donantes fallecidos con hepatitis C.

La hepatitis C es una infección del hígado que puede provocar una grave enfermedad crónica. En el pasado, los órganos donados hepatitis C positivos se descartaban, excepto en unas circunstancias limitadas en que el receptor también tenía un historial de la infección.

Históricamente, los fármacos usados para tratar a la hepatitis C eran difíciles de tomar, y solo tenían una efectividad modesta: curaban a alrededor de un 40 por ciento de pacientes, y provocaban síntomas gripales durante el tratamiento de un año.

Esto ha cambiado en los últimos años, a medida que se han aprobado varios nuevos antivirales de acción directa.

Los nuevos medicamentos son mucho más efectivos que los fármacos antiguos, con unas tasas de curación que superan al 98 por ciento, explicó el Dr. Niraj Desai, autor sénior de uno de los nuevos estudios.

También son mucho más seguros, dijo Desai, director quirúrgico de trasplantes de riñón y páncreas de Johns Hopkins Medicine, en Baltimore.

Ahora, la pregunta es cuál es la mejor forma de refinar el tratamiento antiviral. ¿Cuál es el mejor momento de iniciarlo, y cuánto tiempo deben las personas que reciben el trasplante tomar el medicamento para que sea efectivo?

Desai apuntó que el principal problema de los fármacos es su alto precio.

Él y sus colaboradores encontraron que un mes de tratamiento con una combinación de medicamentos llamada Mavyret podría ser suficiente. Administraron el medicamento a 10 pacientes que recibieron trasplantes: comenzaron justo antes del trasplante, y luego a diario durante cuatro semanas.

Ninguno se infectó de hepatitis C ni tuvo ningún efecto secundario grave por el fármaco.

El equipo de Desai reportó los hallazgos en la edición del 8 de septiembre de la revista Annals of Internal Medicine. El trabajo de investigación fue financiado por los Institutos Nacionales de Salud de EE. UU.

El informe sale poco después de un estudio de mayor tamaño, publicado en la revista Journal of the American Society of Nephrology. Encontró que ocho semanas de tratamiento con Mavyret permitió a 30 pacientes recibir de forma segura un trasplante de riñón de un donante fallecido con hepatitis C.

El estudio fue financiado por AbbVie Inc., fabricante de Mavyret.

Según Cooper, todavía no está claro cuál es el régimen farmacológico ideal. Un tratamiento más corto, si es igual de efectivo, obviamente sería mejor en cuanto al costo. Por ejemplo, según los informes, Mavyret cuesta unos 13,000 dólares al mes.

Pero Cooper planteó que es importante mantener en mente una perspectiva más amplia. La diálisis renal, que mantiene vivos a los candidatos a trasplantes mientras esperan un órgano, es un inmenso gasto.

¿Y cómo le va a largo plazo a las personas que reciben estos trasplantes?

En este momento, los investigadores han podido dar seguimiento a los pacientes que recibieron los trasplantes durante hasta cuatro años. Y hasta ahora, dijo Desai, parece que los riñones funcionan al menos igual de bien que los de donantes fallecidos sin hepatitis C.

Desai sugirió que los pacientes en la lista de espera hablen con su centro de trasplante respecto a si esta es una opción para ellos. Para recibir un trasplante de un donante hepatitis C positivo, los pacientes en la lista de espera deben registrar que están dispuestos a recibir un órgano de esas características.

Cooper ofreció el mismo consejo. "No todos los centros de trasplante lo hacen", añadió. "Pero es algo que puede preguntar, porque quizá reduzca su tiempo de espera".

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