Un grupo de alergólogos ofrece directrices sobre las vacunas contra la COVID-19

SÁBADO, 9 de enero de 2021 (HealthDay News) -- Un grupo de trabajo de alergólogos e inmunólogos recomienda a los que administran la vacuna contra la COVID-19 que primero hagan algunas preguntas clave a los pacientes.

Aunque las reacciones a las vacunas son extremadamente raras, el Colegio Americano de Alergias, Asma e Inmunología (American College of Allergy, Asthma and Immunology, ACAAI), dijo que se debe preguntar a todo el que vaya a vacunarse si tiene antecedentes de una reacción alérgica grave a un medicamento inyectable.

Un grupo de alergólogos ofrece directrices sobre las vacunas contra la COVID-19

Si la respuesta es que sí, el individuo debe ser remitido a un alergólogo certificado por la junta para que reciba una evaluación antes de ponerse la vacuna contra la COVID-19, señaló el ACAAI en un comunicado de prensa.

La academia también apuntó que las vacunas contra la COVID-19 se deben administrar en un centro de atención de la salud, donde se pueda tratar una reacción alérgica. Los pacientes deben ser monitorizados durante al menos 15 a 30 minutos tras la inyección, para ver si hay alguna reacción adversa.

Las vacunas contra la COVID-19 no se deben administrar a las personas con un historial conocido de reacciones alérgicas graves a cualquier componente de las vacunas.

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU., las personas que tengan una reacción alérgica grave tras la primera dosis no deben recibir la segunda dosis.

Los datos sobre el riesgo en los individuos con antecedentes de reacciones alérgicas son muy limitados, y están en evolución, según la ACAAI. Los pacientes y los médicos deben sopesar los riesgos y los beneficios de la vacunación.

Las personas con alergias a los medicamentos, los alimentos, los inhalantes, los insectos y el látex probablemente no sean más propensas que las demás a sufrir una reacción alérgica a las vacunas contra la COVID-19.

Las vacunas contra la COVID-19 se pueden administrar a los pacientes inmunocomprometidos, según la ACAAI. Pero se debe advertir a esos pacientes sobre la posibilidad de que tengan una respuesta inmunitaria más débil.

Si se vacuna, debe prever dolor, hinchazón y un sarpullido cutáneo en el lugar de la inyección; algo de hinchazón en los ganglios linfáticos del mismo lado que el brazo en que recibió la inyección; y síntomas sistémicos como una posible fiebre, fatiga, dolor de cabeza, escalofríos, dolor muscular, dolor en las articulaciones o inflamación. En general desaparecen en unos días.

Más información

Aprenda más sobre las vacunas contra la COVID-19 en los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTE: American College of Allergy, Asthma and Immunology, news release, Jan. 7, 2021

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