Un estándar de arsénico más estricto hizo que el agua pública potable fuera más segura, según un estudio

Un estándar de arsénico más estricto hizo que el agua pública potable fuera más segura, según un estudio

VIERNES, 13 de septiembre de 2019 (HealthDay News) -- Unos estándares de arsénico más estrictos del gobierno de EE. UU. para el agua potable han reducido las infracciones de arsénico en los sistemas de aguas públicas, lo que prueba que las regulaciones de seguridad de este tipo funcionan, aseguran unos investigadores.

Los sistemas de aguas públicas proveen más de un 80 por ciento del agua potable del país.

El nuevo estándar se introdujo en 2001. Desde entonces, el porcentaje de sistemas de aguas públicas con infracciones se redujo de un 1.3 por ciento en 2008 a un 0.55 por ciento en 2017, encontraron los investigadores. La mayoría de las infracciones ocurrieron en unos pocos condados de California y Texas.

Con menos infracciones, el número de personas que bebían agua con unos niveles de arsénico más altos que lo permitido se redujo en más de 1 millón, hasta las 450,000, según el estudio, que se publicó el 10 de septiembre en la revista Environmental Science and Technology.

"Esto refuerza el punto de que las regulaciones de seguridad sí funcionan, sobre todo cuando se usa un método de 'el palo y la zanahoria', como aumentar los recursos para los sistemas que cumplen y darles la flexibilidad de elegir qué es lo que mejor funciona en su comunidad", señaló la autora para la correspondencia, Molly Kile, profesora asociada en el Colegio de Salud Pública y Ciencias Humanas de la Universidad Estatal de Oregón, en Corvallis.

La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer califica al arsénico como un carcinógeno humano de grupo 1. Se trata de la categoría más peligrosa y también incluye al asbesto, al formaldehido y al gas mostaza.

En el agua, el arsénico no tiene sabor, olor ni color. La ingesta a largo plazo aumenta el riesgo de cáncer de pulmón, vejiga, hígado, riñón y piel.

El gobierno de EE. UU. ha regulado el arsénico como contaminante del agua potable desde 1942.

Los niveles de arsénico tienden a ser más altos en el agua potable de fuentes subterráneas, como los pozos, que de las fuentes de la superficie, como los lagos y las reservas, según los investigadores.

"No se puede saber que se encuentra ahí a menos que se hagan pruebas", añadió Kile en un comunicado de prensa de la universidad.

Más información

La Organización Mundial de la Salud ofrece más información sobre el arsénico.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

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