Un corazón más sano podría aumentar la inteligencia

LUNES, 17 de mayo de 2021 (HealthDay News) -- Un nuevo estudio encuentra un vínculo entre la salud del corazón y la función del cerebro, una nueva evidencia que ilustra que los problemas de salud raras veces existen en un vacío.

Las evidencias existentes sugieren que tener enfermedad cardiaca aumenta el riesgo de demencia, y viceversa, pero un equipo de investigadores, con sede en Londres, deseaba averiguar si esta conexión se podría observar en una población más sana.

Un corazón más sano podría aumentar la inteligencia

En el estudio, casi 30,000 adultos, en su mayoría sanos, de Reino Unido recibieron IRM para evaluar su salud cardiaca. Los participantes también completaron pruebas del pensamiento ("cognitivas"), que medían su capacidad de resolver problemas de lógica y razonamiento, y que mostraban la rapidez con que sus cerebros procesaban la información. Tener un buen desempeño en estas pruebas se asocia con una mejor función cerebral.

Los resultados revelaron que los que sobresalieron en las pruebas cognitivas eran más propensos a tener un corazón más sano que los que tuvieron resultados malos, señaló el coautor del estudio, Nicholas Harvey, profesor de reumatología y epidemiología clínica de la Universidad de Southampton, en Reino Unido.

"Encontramos que unas mejores puntuaciones en las dos pruebas cognitivas que utilizamos, lo que indica una mejor función cerebral, se asociaban con unas medidas cardiacas, a partir de los escáneres [IRM], que indicaban un corazón más sano", aseguró Harvey. "Por consiguiente, tener un cerebro sano se asocia con tener un corazón sano, y viceversa".

El estudio se publicó en la edición en línea del 14 de mayo de la revista European Heart Journal — Cardiovascular Imaging.

Los factores de riesgo, como la edad, fumar, la hipertensión, el consumo de alcohol y el nivel de ejercicio, pueden afectar el riesgo de desarrollar problemas como la enfermedad cardiaca y la demencia. Entonces, era importante determinar si estos factores eran responsables de la conexión entre cerebro y corazón, o si estos órganos se asociaban de forma independiente.

Pero, incluso tras tomar en cuenta estos factores de riesgo, la relación entre la salud del corazón y la función cerebral se mantuvo constante, lo que sugiere que algún otro mecanismo podría ser responsable.

"Algo importante es que los factores de riesgo clásicos de la enfermedad cardiaca o la demencia no explicaron la asociación, lo que sugiere que podría haber un vínculo biológico entre las dos afecciones, distinta de la contribución de estos factores de riesgo a ambas afecciones", planteó Harvey.

Aunque los mecanismos potenciales que vinculan la salud del corazón y el cerebro no se han determinado del todo, está claro que estos sistemas están estrechamente conectados, señaló el Dr. Joseph Diamond, director de cardiología nuclear del Centro Médico Judío de Long Island, en New Hyde Park, Nueva York.

"Hay muchos nervios que van directamente del cerebro al corazón, y sabemos que hay una fuerte conexión entre ambos", dijo Diamond.

Según Diamond, el estrés es un importante ejemplo de un problema de salud que tiene un efecto de cascada en distintos sistemas del cuerpo, entre ellos el corazón y el cerebro.

"Cuando se está tratando a individuos que tienen problemas crónicos de estrés o ansiedad, afecta a muchas partes del cuerpo", dijo Diamond. Explicó cómo muchas de las distintas hormonas liberadas en respuesta al estrés pueden provocar un aumento en la frecuencia cardiaca y la presión arterial.

"Pensamos que muchas personas que tienen elevaciones crónicas de las hormonas del estrés podrían tener una mayor tendencia a sufrir de fibrilación auricular [una frecuencia cardiaca irregular], y que podría ser incluso un factor de riesgo independiente de la enfermedad cardiaca", aseguró.

A la luz de la creciente carga de problemas relacionados con la edad, como la enfermedad cardiaca y la demencia, aprender más sobre las complejas causas de estas enfermedades es esencial, enfatizó Harvey.

"Nuestros hallazgos son altamente relevantes para una población que envejece cada vez más", apuntó Harvey. "Comprender los vínculos entre estas enfermedades nos permite optimizar nuestra evaluación de las personas mayores, y potencialmente desarrollar terapias nuevas, que se dirijan a los mecanismos comunes del envejecimiento".

Más información

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. ofrecen más información sobre la salud interconectada del corazón y el cerebro.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Nicholas Harvey, professor, rheumatology, clinical epidemiology, University of Southampton, United Kingdom; Joseph Diamond, MD, cardiologist, director, nuclear cardiology, Long Island Jewish Medical Center, New Hyde Park, N.Y.; European Heart Journal Cardiovascular Imaging, May 14, 2021, online

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