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¿Un conservante común de los alimentos podría hacer que las personas engorden?

MIÉRCOLES, 24 de abril de 2019 (HealthDay News) -- Si está vigilando su peso, es probable que sepa que debe tener cuidado con los alimentos azucarados y grasosos. ¿Y qué pasa con los conservantes?

Comer un conservante que se usa comúnmente en los panes, los alimentos horneados y el queso podría provocar respuestas metabólicas que se vinculan con la obesidad y con la diabetes, sugiere un estudio inicial.

El aditivo, llamado propionato, es en realidad un ácido graso que ocurre de forma natural y que se produce en los intestinos. Cuando se usa como un aditivo en los alimentos procesados, ayuda a prevenir el moho.

Pero en el nuevo estudio, los investigadores encontraron que alimentar a ratones con unas dosis bajas de propionato provocaba de forma gradual un aumento de peso y resistencia a la hormona insulina, lo que, en los humanos, es un precursor de la diabetes tipo 2.

Y cuando los investigadores dieron a adultos sanos una sola dosis de propionato, provocó una liberación de hormonas que aumentan el azúcar en la sangre, y un aumento subsiguiente en la insulina.

Nada de esto prueba que los alimentos que contienen propionato incrementen las probabilidades de aumento de peso y diabetes, señaló el investigador sénior, el Dr. Gokhan Hotamisligil, profesor en la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Harvard.

"El punto no es decir que este aditivo sea 'malo'", enfatizó.

En vez de ello, dijo Hotamisligil, a su equipo le interesa comprender los efectos (buenos o malos) de las varias "moléculas" que los humanos consumen en sus dietas.

"Hay una escasez de evidencias científicas sobre muchas cosas que entramos en nuestros cuerpos a través de la comida", indicó. "El propionato es tan solo un ejemplo".

Aun así, Hotamisligil aseguró que los hallazgos plantean una pregunta importante. "¿Podría el consumo a largo plazo del propionato en los humanos ser un factor contribuyente a la obesidad y la diabetes?".

Cuando se trata de los alimentos procesados, la preocupación se dirige usualmente a ingredientes como el azúcar añadido, el sodio y las grasas trans. Pero también hay una variedad de aditivos que, según la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU., "generalmente se reconocen como seguros" (GRAS, por sus siglas en inglés).

Pero a pesar de su estatus de GRAS, típicamente se sabe poco sobre cómo esos aditivos alimentarios podrían afectar al metabolismo, según Hotamisligil.

La Dra. Emily Gallagher es profesora asistente de endocrinología en la Escuela de Medicina Icahn de Mount Sinai, en la ciudad de Nueva York.

Se mostró de acuerdo en que es importante investigar los potenciales efectos metabólicos de los aditivos alimentarios.

"Las personas podrían ver las etiquetas de los alimentos y pensar que están eligiendo opciones saludables", comentó Gallagher, que no participó en el estudio. "Pero sin nuestro conocimiento, unas cantidades muy pequeñas de ciertos aditivos en los alimentos podrían estar provocando efectos metabólicos nocivos".

Dicho esto, es demasiado pronto para acusar al propionato, según Gallagher.

Afirmó que estos hallazgos iniciales "dan en qué pensar", pero apuntó que se necesitan estudios a más largo plazo para comprender mejor cualquier efecto del aditivo en la salud.

En cuanto a la parte del estudio que se realizó en animales, los administradores dieron a los ratones propionato en el agua. Los efectos inmediatos incluyeron un aumento en tres hormonas que hacen que el hígado produzca glucosa (azúcar). Con el tiempo, la exposición crónica al aditivo hizo que los ratones aumentaran de peso y se hicieran resistentes a la hormona insulina, que ayuda a reducir los niveles de azúcar en la sangre.

En la parte del estudio que se hizo con humanos se incluyó a 14 voluntarios sanos que recibieron una dosis de propionato o un placebo, en una comida. En comparación con la comida con el placebo, el aditivo provocó la misma respuesta hormonal observada en ratones, más un aumento de la insulina en la sangre.

No se sabe si esos efectos podrían dañar la salud de las personas con el tiempo.

Muchos factores, entre ellos la dieta general y el ejercicio, afectan a los riesgos de obesidad y diabetes, apuntó Gallagher.

Por ahora, dijo, los hallazgos respaldan al consejo general de que debemos limitar los alimentos procesados, y favorecer unos alimentos enteros más saludables.

Hotamisligil se mostró de acuerdo. "No estoy diciendo que si no come propionato vivirá para siempre", añadió. "Pero son tipos de alimentos que de cualquier forma deberíamos limitar".

Los hallazgos aparecen en la edición en línea del 24 de abril de la revista Science Translational Medicine.

Más información

La Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. ofrece más información sobre los aditivos alimentarios.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2019, HealthDay

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