Menos ataques de asma graves en niños durante la pandemia

Menos ataques de asma graves en niños durante la pandemia

Tras las órdenes de confinamiento en casa implementadas en primavera debido a la COVID-19, los médicos del Hospital Pediátrico de Filadelfia (CHOP) notaron una reducción dramática en el número de pacientes que eran admitidos por emergencias de asma o que visitaban al médico de forma ambulatoria.

En un nuevo estudio, los médicos notaron que las reducciones eran significativas: el hospital y su red de atención observó una reducción del 60 por ciento en las visitas de atención de salud diarias por el asma, y una reducción del 83 por ciento en las recetas de esteroides. Las visitas en persona, compensadas en parte por las nuevas citas de telesalud y telefónicas, se redujeron en un 87 por ciento para las visitas ambulatorias y en un 84 por ciento para las visitas al hospital.

"Vimos menos eventos de asma en general, tanto graves como no graves", señaló el autor sénior del estudio, el Dr. David Hill, profesor asistente de pediatría de la Universidad de Pensilvania, y alergólogo pediátrico del hospital. "Eso nos sorprendió".

Los investigadores del CHOP y del Hospital de la Universidad de Pensilvania revisaron tanto los 60 días antes de las órdenes de confinamiento del 17 de marzo en su región como los 60 días tras el inicio de dichas órdenes. Tomaron en cuenta los posibles desencadenantes del asma, y eligieron enfocarse en la contaminación y el rinovirus, una causa del resfriado común. Compararon los datos de infección con el rinovirus con los casos de los cinco años anteriores.

"El rinovirus tiene una larga historia de ser documentado como el virus que provoca las exacerbaciones de asma y unos peores resultados en el asma", dijo Hill. "Lo que encontramos es que hubo menos infecciones con el rinovirus tras el cierre".

"Quizá las máscaras y los procesos de confinamiento social que implementamos para la COVID también fueron útiles para limitar las infecciones con el rinovirus. Creo que es probable. Tal vez se deba al cierre de las escuelas y los espacios públicos. Tal vez solo se trate del aumento en los procedimientos de higiene que todos llevamos a cabo", añadió Hill.

Los hallazgos se publicaron en una edición reciente de la revista Journal of Allergy and Clinical Immunology: In Practice.

"Es importante notar que esto no es causalidad, sino una asociación. Quizá haya otros factores implicados que no estudiamos. Y esto es específico de nuestra región", apuntó Hill.

Los investigadores tomaron en cuenta el impacto de otros virus, como la influenza A y B, pero encontraron que esos virus ya estaban menguando el 17 de marzo. No investigaron el impacto del polen, la exposición a los alérgenos ambientales en las escuelas, o si las personas usaban sus medicamentos para el asma de forma más constante.

Aunque en general los pacientes experimentaron menos síntomas significativos de asma, no sucedió lo mismo en dos grupos demográficos específicos. Los pacientes negros tuvieron un aumento del 70 por ciento en las recetas de esteroides en ese periodo, y un porcentaje de atención más alto que antes. Los autores del estudio plantearon que esto debería ser un enfoque de estudios y esfuerzos futuros para aumentar la calidad de la atención de los pacientes. Los pacientes con Medicaid experimentaron un aumento de un 63 por ciento en las recetas de esteroides.

El asma es una afección crónica que provoca un estrechamiento de las vías respiratorias, lo que resulta en opresión en el pecho, sibilancia y falta de aliento. Afecta a 1 de cada 12 niños.

El Dr. Shyam Joshi es profesor asistente de medicina en la sección de alergias e inmunología clínica de la Universidad de Salud y Ciencias de Oregón, en Portland. Dijo que en su área están atendiendo a muchos menos pacientes pediátricos de atención urgente o con síntomas agudos.

Además de las otras medidas, es probable que los cierres de las escuelas en primavera tuvieran un rol importante en la reducción de la exposición al rinovirus, y por tanto, de los síntomas de asma, comentó Joshi.

"Sabemos que en los pacientes muy jóvenes, los episodios agudos de sibilancia o tos, la falta de aliento, están asociados más o menos un 80 por ciento de las veces con una infección viral subyacente", apuntó Joshi. "Está claro que evitar el rinovirus mejora esos episodios agudos de sibilancia y dificultades respiratorias".

En Baltimore, la Dra. Corinne Keet, profesora asociada de pediatría de la Facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins, dijo que también está atendiendo a pacientes con menos exacerbaciones de asma esta primavera, y que los pacientes están reportando mejoras en los síntomas del asma.

Aunque esos virus pueden ser el desencadenante más inmediato, la inflamación alérgica tiene un rol clave en los síntomas del asma. Cuando esto se trata primero, los pacientes no experimentan tantos síntomas significativos de asma, apuntó Keet.

Es demasiado pronto para decir cómo será la próxima temporada de gripe, indicó Keet, pero un lavado de las manos y un uso de las máscaras constantes pueden ayudar.

"Cuando hacemos todas esas cosas, no se reduce solo la COVID. Todos los virus respiratorios comparten esas vías de transmisión comunes", enfatizó Keet. "Lavarse las manos, cubrir nuestras caras, alejarnos de las demás personas reducen todas esas cosas".

Hill sugirió que se necesita un estudio más controlado sobre los beneficios del uso de máscaras y un aumento en la higiene.

"Si podemos comprender mejor por qué esa actividad del asma se redujo, quizá podamos imitar algunas de esas cosas o, al menos en poblaciones selectas de asmáticos graves, instituir algunos de esos procedimientos para intentar reducir la actividad asmática más allá de una pandemia global", añadió Hill.

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