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¿Tratar las bacterias intestinales podría ayudar a aliviar los síntomas de autismo?

VIERNES, 12 de abril de 2019 (HealthDay News) -- Los científicos sospechan que el microbioma intestinal (la mezcla de bacterias que habitan en los intestinos) afecta a la salud de muchas formas, pero un sorprendente hallazgo reciente sugiere que un microbioma saludable podría aliviar incluso los síntomas del autismo.

El pequeño estudio, de 18 niños autistas que también tenían problemas digestivos graves, encontró que un trasplante fecal para volver a equilibrar su microbioma intestinal redujo tanto sus síntomas digestivos como sus síntomas de autismo. Las mejoras persistieron durante el periodo de seguimiento de dos años del estudio.

"Tratamos a los niños con autismo alterando su microbiota intestinal. Todos tenían síntomas gastrointestinales (diarrea, estreñimiento, dolor de estómago) y esos síntomas se redujeron de forma dramática, y su conducta también mejoró", aseguró la autora sénior del estudio, Rosa Krajmalnik-Brown, profesora en el Instituto de Biodiseño de la Universidad Estatal de Arizona en Tempe, Arizona.

"Cuando volvimos a revisar dos años más tarde, la conducta era incluso mejor y los síntomas gastrointestinales seguían siendo mucho mejores, pero no igual de buenos que justo después del tratamiento", indicó.

Krajmalnik-Brown dijo que no está claro exactamente cómo mejorar el microbioma ayuda con los síntomas del autismo. Como todos los niños tenían graves problemas digestivos, planteó que es posible que "quizá se sintieran más cómodos y fueran más capaces de concentrarse y aprender".

Además, quizá los microorganismos más saludables en los intestinos podrían enviar compuestos al cerebro que ayuden a los niños a aprender y a realizar conexiones, añadió.

Los investigadores anotaron que entre un 30 y un 50 por ciento de las personas con autismo también tienen problemas digestivos que podrían hacer que sean irritables y dificultar que aprendan, presten atención y tengan un buen comportamiento.

Se encontró que los niños tratados en el estudio tenían una diversidad más baja de bacterias en los intestinos al inicio de la investigación. Los 18 recibieron el trasplante fecal a diario durante siete a ocho semanas.

El tratamiento aumentó la diversidad de microbios y bacterias saludables en los intestinos, según los investigadores.

Al inicio del estudio, el autismo de un 83 por ciento de los niños se calificó como grave. Al final del estudio, solo un 17 por ciento tenían un autismo grave, un 39 por ciento tenían un autismo leve o moderado, y un 44 por ciento se encontraban por debajo del umbral de un trastorno del espectro autista leve, mostraron los hallazgos.

Una evaluación profesional de los síntomas de los niños encontró una reducción del 45 por ciento en los síntomas de autismo, en comparación con el inicio del estudio.

Muchos de los participantes del estudio tenían factores múltiples que podrían conducir a un microbioma menos diverso. Por ejemplo, muchos nacieron mediante cesárea, lo que se vincula con tener menos bacterias intestinales. Otros factores fueron una reducción en la lactancia materna, un aumento en el uso de antibióticos, y una ingesta más baja de fibra, apuntaron los investigadores.

El Dr. Andrew Adesman, jefe de pediatría del desarrollo y conductual en el Centro Médico Pediátrico Cohen, en New Hyde Park, Nueva York, revisó los hallazgos del estudio.

Señaló que "aunque los padres de niños con autismo con frecuencia notan que sus hijos tienen unos problemas gastrointestinales significativos, este estudio sugiere que cambiar las bacterias en los intestinos podría conducir a mejoras sostenidas en los síntomas de autismo de un niño".

Pero Adesman dijo que es importante recordar que el estudio no tuvo un grupo de placebo, y que todos los niños y los padres sabían que estaban recibiendo el tratamiento.

Además, anotó que el estudio solo incluyó a niños con autismo y problemas digestivos graves. Y no está claro si este tratamiento sería útil para niños con autismo que no tengan problemas digestivos.

Tanto Adesman como Krajmalnik-Brown concurrieron en que se necesitan más estudios sobre este tratamiento.

Krajmalnik-Brown dijo que los padres que estén interesados en mejorar el microbioma de sus hijos pueden intentar alimentarlos con una dieta más diversa, que incluya más fibra de alimentos como las verduras y las frutas.

Enfatizó que nadie debe intentar realizar el tratamiento del estudio en casa. "Esto se hizo bajo condiciones muy supervisadas. Si se hace incorrectamente, podría provocar infecciones gastrointestinales", añadió Krajmalnik-Brown.

Los hallazgos aparecen en la edición en línea del 9 de abril de la revista Scientific Reports.

Más información

Para más información sobre cómo los alimentos que elige pueden tener un impacto en su microbioma, visite la Universidad de Tufts.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2019, HealthDay

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