Tras casi 9 millones de dosis de Pfizer en adolescentes de EE. UU., los efectos secundarios son raros: CDC

LUNES, 2 de agosto de 2021 (HealthDay News) -- Las autoridades de salud de EE. UU. tienen una noticia tranquilizadora sobre la seguridad de la vacuna contra la COVID-19 en las personas jóvenes: entre los millones de adolescentes de EE. UU. que han recibido la vacuna de Pfizer, los efectos secundarios graves han sido raros.

Hasta el 16 de julio, cercad de 9 millones de adolescentes de 12 a 17 años habían recibido la vacuna de Pfizer-BioNTech, la única que está aprobada para ese grupo de edad. Entre los más o menos 9,420 efectos secundarios reportados, un 91 por ciento fueron menores, como dolor cerca del lugar de la vacunación.

Tras casi 9 millones de dosis de Pfizer en adolescentes de EE. UU., los efectos secundarios son raros: CDC

Pero un 9 por ciento fueron graves, y un 4 por ciento desarrollaron un problema cardiaco conocido como miocarditis, informaron el viernes los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU.

"Las reacciones locales y sistémicas son comunes entre los adolescentes tras la vacuna de Pfizer-BioNTech, sobre todo tras la segunda dosis. Pero los eventos adversos graves tras la vacunación contra la COVID-19 son raros", señaló la autora principal del informe, Anne Hause, epidemióloga de los CDC.

La miocarditis estuvo entre los eventos adversos graves más comunes que se reportaron, apuntó. Se trata de una inflamación del músculo cardiaco que puede afectar al sistema eléctrico del corazón, reducir su capacidad de bombeo y provocar unos ritmos cardiacos rápidos o anómalos.

En general, la miocarditis es provocada por una infección viral, como la COVID-19, pero también puede ser una reacción a un fármaco. Las señales y síntomas incluyen dolor en el pecho, fatiga, falta de aliento y arritmias (un ritmo cardiaco anómalo).

Aunque esta asociación podría sonar alarmante, los expertos de los CDC continúan enfatizando los beneficios de la vacunación para todas las personas de a partir de 12 años. La vacuna todavía no se ha aprobado para los niños más pequeños.

Vacunarse es mejor que contraer la COVID-19, aseguró Hause.

"Los beneficios de la vacunación para la prevención de la COVID-19 y sus complicaciones siguen superando a los riesgos potenciales de eventos adversos raros que se reportan tras la vacunación", señaló.

La semana pasada, un estudio publicado en el servidor preimpresión medRxiv encontró que los adolescentes tenían un riesgo significativamente más alto de desarrollar inflamación del corazón tras contraer la COVID-19 que por la vacuna. Los investigadores observaron las tasas de inflamación del corazón en unos 14,000 adolescentes diagnosticados con COVID-19, y de un número similar de adolescentes vacunados que reportaron efectos secundarios. Encontraron que el riesgo de inflamación del corazón era 21 veces más alto entre las chicas con COVID, y unas seis veces más alto entre los chicos con COVID, en comparación con el grupo de vacunados.

"Vacunar a los adolescentes de 12 a 17 años sigue siendo la opción más segura para este grupo de edad, y reducirá las interrupciones escolares y la transmisión a las demás personas", aseguró Mendel Singer, vicepresidente de educación de la Facultad de Medicina de la Universidad de Case Western Reserve, en Cleveland, y coautor del estudio publicado en medRxiv.

El Dr. Paul Offit, director del Centro de Educación sobre las Vacunas del Hospital Pediátrico de Filadelfia, se mostró de acuerdo en que los efectos de la vacuna son preferibles a los devastadores efectos de la COVID-19.

"Hay que ponerlo en perspectiva. En primer lugar, parece que alrededor apenas una de cada 20,000 personas que la reciben que están en el grupo de riesgo más alto desarrollarán miocarditis tras dos dosis", aclaró.

"La miocarditis nunca suena bien. Se puede decir miocarditis leve todo lo que se quiera, pero va a asustar a la gente, porque la inflamación del músculo cardiaco siempre parecerá preocupante. Pero parece ser autolimitante, de corta duración, no letal y no se asocia con anomalías de la arteria coronaria", aseguró Offit.

Un estudio reciente de 1,600 deportistas universitarios que tuvieron COVID-19 encontró que alrededor de uno de cada 43 tenía miocarditis, apuntó. "Entonces, básicamente se tiene un fenómeno de uno de cada 20,000 con la vacuna, y un fenómeno de uno de cada 43 con la enfermedad".

Si se desarrollan síntomas de miocarditis, los padres deben llevar al niño al médico, y quizá los remitan a un hospital para observación, dijo Offit.

A los padres a quienes les preocupe que su hijo se vacune, Offit les aconsejó que "solo sepan que la enfermedad es común, y que esta variante (Delta) es en particular altamente contagiosa".

Añadió que algunos creen que en los próximos años, habrá dos opciones: vacunarse o infectarse de forma natural. "La vacunación es la opción más segura, porque la infección también causa una tasa mucho más alta de miocarditis", advirtió.

La enfermedad es peor que la vacuna, enfatizó Offit. "Siempre es así", aseguró.

El informe aparece en la edición del 30 de julio de la revista de los CDC, Morbidity and Mortality Weekly Report.

Más información

Para más información sobre los efectos secundarios de las vacunas contra la COVID-19, visite los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com


FUENTES: Anne Hause, PhD, epidemiologist, U.S. Centers for Disease Control and Prevention; Mendel Singer, PhD, vice chair for education, Case Western Reserve University School of Medicine, Cleveland; Paul Offit, MD, director, Vaccine Education Center, Children's Hospital of Philadelphia; Morbidity and Mortality Weekly Report, July 30, 2021

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