¿Tiene problemas para conducir de noche? Unos lentes amarillos quizá no ayuden

¿Tiene problemas para conducir de noche? Unos lentes amarillos quizá no ayuden

VIERNES, 2 de agosto de 2019 (HealthDay News) -- Unas gafas amarillas de "conducción nocturna" que prometen reducir el resplandor de los focos delanteros quizá no funcionen como se anuncia, encuentra un estudio reciente.

Las gafas, que tienen lentes amarillos, se han mercadeado durante años como una forma de evitar los deslumbrantes foco delanteros y hacer que la conducción nocturna sea más fácil. ¿Cuál es el problema? Que no hay evidencias científicas de que funcionen.

Ahora, un nuevo estudio, publicado en la edición en línea del 1 de agosto de la revista JAMA Ophthalmology, ofrece un mensaje de advertencia para el consumidor. En pruebas de conducción simulada, los investigadores encontraron que los lentes amarillos no mejoraron el desempeño de las personas, en comparación con los lentes claros, incluso cuando se enfrentaban a unos focos delanteros que venían en dirección contraria.

"Cuando alguien usa un lente de color, elimina una parte de la luz", explicó el investigador principal, Alex Hwang, del Instituto de Investigación Ocular Schepens del Hospital del Ojo y el Oído del Hospital de Massachusetts y de la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard, en Boston.

"Básicamente es como usar gafas de sol de noche", apuntó.

Entonces, tal vez no sea sorprendente que el estudio no encontrara ningún beneficio. De hecho, las gafas podrían haber empeorado un poco el rendimiento de los conductores, señaló Hwang, aunque el hallazgo no fue estadísticamente significativo, debido al tamaño reducido del grupo de estudio.

Robert Massof es profesor de medicina en la Universidad de Johns Hopkins, en Baltimore. La conclusión, afirmó, es que "las evidencias científicas no respaldan las afirmaciones sobre esos lentes".

Hace mucho que aviadores, esquiadores y otros que buscan reducir el resplandor durante el día han usado lentes amarillos, lo que tiene sentido, según Massof. El alegato para su uso nocturno es que podrían bloquear parte de la luz azul de los focos delanteros.

"A primera vista tiene algo de sentido", dijo Massof, autor de un editorial publicado con el estudio. "Pero en la práctica, en realidad no funciona".

Massof realizó sus propios cálculos, usando información sobre la emisión LED y "el espectro de absorción del filtro amarillo". Estimó que las gafas para la conducción nocturna evaluadas en este estudio sí reducían el resplandor, en cierta medida, pero no lo suficiente como para plantear ninguna diferencia significativa en la vista.

En el estudio, el equipo de Hwang reclutó a 22 conductores para navegar por unos escenarios de conducción nocturna simulada: tres veces mientras usaban distintas marcas de gafas para la conducción nocturna, y una vez usando lentes claros. Durante cada simulación, en ocasiones se enfrentaban al resplandor de focos delanteros.

La tarea de los conductores era tocar la bocina desde que notaran a un "peatón" que caminaba al lado de la carretera.

En general, encontró el estudio, los conductores tardaron ligeramente más en detectar a los peatones cuando estaban frente a las luces. Usar gafas amarillas no hizo nada por mitigarlo.

Los cuatro adultos mayores del estudio se vieron particularmente afectados por el resplandor de los focos delanteros. Añadió 1.5 segundos a su tiempo de reacción, en comparación con 0.3 segundos en los adultos jóvenes. Y las gafas amarillas tampoco hicieron nada por ayudarlos.

Los hallazgos no sorprendieron al Dr. Andrew Iwach, vocero clínico de la Academia Americana de Oftalmología (American Academy of Ophthalmology).

Dijo que aunque los lentes ahumados o "polarizados" pueden ayudar a proteger del resplandor diurno, la visión nocturna es distinta. Cuando se está conduciendo en condiciones de poca luz, limitar incluso más la luz que llega a los ojos es mala idea.

Iwach apuntó que las personas que tienen problemas para ver durante la conducción nocturna deben hacer una cita con su oftalmólogo. Si usa gafas o lentes de contacto, quizá necesite una nueva receta, planteó. En otros casos, los ojos secos podrían ser un factor. La pupila se dilata de noche, y el aire seco de un coche podría ser más molesto para los ojos de noche que de día.

En los conductores mayores, las afecciones oculares relacionadas con los ojos (como las cataratas o la degeneración macular) podrían tener la culpa.

Si las enfermedades oculares o las recetas obsoletas no son el problema, dijo Iwach, hay algunas medidas prácticas que las personas pueden tomar contra el resplandor.

¿Cuál es la primera? Limpie las gafas. Quizá parezca obvio, anotó Iwach, pero con frecuencia se pasa por alto. También aconsejó mantener el parabrisas limpio, tanto fuera como dentro.

"En el interior del parabrisas se puede acumular una fina capa", añadió Iwach. "Es sorprendente todo el resplandor que puede generar".

Hwang se mostró de acuerdo en que esos pasos son más sensatos que invertir en gafas de conducción nocturna que, anotó, pueden costar unos 100 dólares.

Más información

La Academia Americana de Oftalmología ofrece más información sobre la vista y la conducción.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

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