¿Tiene problemas de rodilla? Perder peso podría ayudar a ralentizar la artritis

VIERNES, 23 de septiembre de 2022 (HealthDay News) -- Perder el exceso de peso quizá no solo ayude a prevenir la artritis de rodilla, sino que podría ralentizar su progresión en personas que ya sufren de la afección, sugiere un estudio reciente.

Los investigadores encontraron que entre más de 9,000 adultos de mediana edad y mayores, los que lograron perder parte del peso adicional beneficiaron a sus rodillas de dos formas: fue menos probable que desarrollaran artritis de rodilla en los años posteriores, y si ya tenían artritis de rodilla, el daño en la articulación progresó con una mayor lentitud.

¿Tiene problemas de rodilla? Perder peso podría ayudar a ralentizar la artritis

Hace mucho que se sabe que el peso excesivo es un factor de riesgo para desarrollar la artritis de rodilla. Y cuando las personas con la afección tienen sobrepeso u obesidad, se les anima a perder peso para ayudar a aliviar el dolor.

Los expertos señalaron que los nuevos hallazgos sugieren que la pérdida de peso podría no solo controlar el dolor sino también ayudar a proteger la integridad de la articulación de la rodilla en sí.

"Incluso en los pacientes con sobrepeso u obesidad que ya tienen cierto daño estructural por la osteoartritis de rodilla, la pérdida de peso sigue teniendo un rol para prevenir que haya más daño", comentó la Dra. Emily Carroll, reumatóloga del Sistema de Salud Mount Sinai, en la ciudad de Nueva York.

La Dra. Linda Russell, reumatóloga del Hospital de Cirugías Especiales, también en la ciudad de Nueva York, se mostró de acuerdo.

"No hay duda de que si alguien tiene osteoartritis de rodilla y pierde peso, sentirá menos dolor", enfatizó Russell. "Esto sugiere que perder peso también ralentiza la progresión del daño en el cartílago".

Los hallazgos, de un equipo de la Universidad de Nueva Gales del Sur, en Australia, no son particularmente sorprendentes, según Russell. En términos básicos, el exceso de peso pone más presión en las rodillas, sobre todo en la parte central (o interior) de la articulación. En este estudio, anotó Russell, los cambios en el peso se relacionaban de forma específica con las probabilidades de que el espacio de la articulación se estreche en el lado interior de la rodilla.

"Esto confirma lo que hemos sospechado", apuntó.

Pero esta confirmación es importante, añadió Russell, dado que quizá dé a los pacientes más motivación para eliminar el peso adicional.

"Si tiene osteoartritis de rodilla y pierde peso, quizá pueda evitar una cirugía de reemplazo de rodilla, o retrasarla", planteó Russell.

Pero un punto es que hacer una diferencia importante conlleva una pérdida de peso sustancial. En promedio, encontró el estudio, las personas tenían que bajar una categoría completa de índice de masa corporal (IMC), por ejemplo, pasar de obesidad a sobrepeso, para reducir las probabilidades de progresión de la artritis en un 22 por ciento.

Según Russell, esto resulta difícil. "La parte dura es que, para los pacientes con osteoartritis, hacer ejercicio con frecuencia es difícil, debido al dolor", apuntó.

Aun así, ambos médicos dieron que hay formas de ejercicio de bajo impacto que hacen que el corazón se acelere y que queman calorías, como nadar, caminar, ir en bicicleta y usar una máquina elíptica.

"Sí animo a los pacientes a encontrar actividades que puedan hacer, y que disfruten", aconsejó Russell.

El estudio australiano incluyó a casi 5,800 adultos sin osteoartritis de rodilla, y a poco más de 6,000 que ya tenían la enfermedad. La osteoartritis se refiere a la forma común de "desgaste" de la artritis, que implica la descomposición del cartílago que protege a las articulaciones.

En general, encontró el estudio, alrededor de una quinta parte de los participantes lograron reducir su IMC a lo largo de cuatro a cinco años. (El IMC es un estimado de la grasa corporal basado en la estatura y el peso).

Por cada reducción de una "unidad" de IMC, el riesgo de desarrollar artritis de rodilla bajó en un 5 por ciento, y el riesgo de un mayor daño articular se redujo en una cantidad similar. Cuando las personas con artritis de rodilla tuvieron una reducción de 5 unidades en el IMC, lo suficiente como para bajar a una nueva categorías de IMC, su riesgo de progresión se redujo en un 22 por ciento, encontraron los investigadores.

Pero aunque una pérdida de peso de menor cuantía produjo un beneficio más pequeño, de cualquier forma importa, según Carroll. "Cada poco es importante", dijo.

Para perder peso y no volver a recuperarlo, anotó Carroll, el ejercicio es solo parte de la ecuación: unos hábitos alimenticios saludables que se puedan sostener a largo plazo son clave.

Ambas médicas recomendaron que las personas con artritis de rodilla hablen con sus proveedores de atención de la salud para ayudar con la pérdida de peso. Algunos podrían beneficiarse de fisioterapia que los ayude a ser activos. Y algunos, dependiendo del IMC y otras afecciones de la salud, quizá califiquen para tratamientos para perder peso.

Los hallazgos se publicaron en una edición reciente en línea de la revista Arthritis & Rheumatology. Zübeyir Salis, autor principal, es candidato doctoral de la Universidad de Nueva Gales del Sur, en Australia.

Más información

La Arthritis Foundation ofrece más información sobre la osteoartritis de rodilla.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Emily Carroll, MD, internal medicine, rheumatology, Mount Sinai Health System, New York City; Linda Russell, MD, director, perioperative services, Hospital for Special Surgery, assistant professor, medicine, Weill Cornell Medical College, New York City; Arthritis & Rheumatology, Aug. 16, 2022, online

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