Tras un ataque cardíaco, reanudar el sexo quizá sea saludable

Tras un ataque cardíaco, reanudar el sexo quizá sea saludable
| Foto: HEALTHDAY

A muchos sobrevivientes a ataques cardiacos les preocupa que reanudar las relaciones sexuales demasiado pronto pudiera provocar otro ataque. Pero una investigación reciente sugiere que tal vez lo contrario sea cierto.

Una investigación de Israel encuentra que reanudar una vida sexual normal en los meses tras un ataque cardiaco podría en realidad mejorar la supervivencia.

El investigador principal, Yariv Gerber, cree que parte del beneficio podría provenir de la mentalidad de una persona.

"La sexualidad y la actividad sexual son marcadores del bienestar", señaló Gerber, director de la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Tel Aviv. "Reanudar la actividad sexual poco después de un ataque cardiaco podría ser parte de la autopercepción de la persona de que es una persona sana, funcional, joven y enérgica. Esto podría conducir a un estilo de vida más saludable en general".

En el estudio, el equipo de Gerber recolectó datos de casi 500 personas sexualmente activas, de hasta 65 años de edad, que fueron hospitalizadas por un ataque cardiaco en 1992 o 1993.

Durante un seguimiento mediano de 22 años, un 43 por ciento de los pacientes fallecieron. Pero el estudio encontró que los que mantuvieron o aumentaron la frecuencia de las relaciones sexuales en los primeros meses tras un ataque cardiaco tuvieron un riesgo de muerte un 35 por ciento más bajo, en comparación con los que no lo hicieron.

El beneficio de supervivencia de tener más relaciones sexuales se vinculó con reducciones en las muertes no cardiovasculares (por ejemplo, menos muertes relacionadas con el cáncer), anotaron los investigadores.

Por supuesto, los hallazgos no pueden probar que volver a tener sexo poco después de un ataque cardiaco mejore de forma directa la supervivencia a largo plazo, solo que ambas cosas parecen estar asociadas.

El nuevo estudio se publicó en la edición del 23 de septiembre de la revista European Journal of Preventive Cardiology.

Como explicaron los investigadores, el sexo es una forma de ejercicio físico que aumenta la frecuencia cardiaca y la presión arterial. Y aunque a veces un esfuerzo físico vigoroso puede provocar un ataque cardiaco, la actividad física regular también puede reducir el riesgo de problemas cardiacos con el tiempo. De la misma manera, el sexo puede desencadenar un ataque cardiaco, pero el riesgo es más bajo si se hace ejercicio con regularidad, anotó el equipo de Gerber.

"Por este y otros motivos, algunos pacientes [incluyendo a los que son más jóvenes] titubean en reanudar la actividad sexual durante unos largos periodos tras un ataque cardiaco", observó Gerber en un comunicado de prensa de la revista.

También teorizó que un regreso rápido a la actividad en la habitación tras un ataque cardiaco podría ser una señal de una mejor recuperación en general.

"Una mejor condición física, unas relaciones conyugales más fuertes, una estabilidad mental para 'recuperarse' del shock inicial del evento en unos meses están entre las posibles explicaciones del beneficio en la supervivencia que se observó en el grupo de mantenimiento/aumento", apuntó Gerber.

"Por otro lado, los pacientes que perciben que su salud es mala quizá sean menos propensos a comenzar a tener relaciones sexuales de nuevo", dijo. "También podrían ser menos propensos a persistir con las pruebas de detección del cáncer y otras prácticas de prevención durante el seguimiento. Esto podría explicar la firme asociación inversa entre reanudar la actividad sexual y la mortalidad por el cáncer que se observó en nuestro estudio".

En cualquier caso, los nuevos hallazgos "deberían servir para reducir la preocupación de los pacientes sobre la vuelta a su nivel usual de actividad sexual poco después de un ataque cardiaco", comentó Gerber.

El Dr. Guy Mintz es director de salud cardiovascular en el Hospital Sandra Atlas Bass de Northwell Health en Manhasset, Nueva York. No participó en la nueva investigación, pero dijo que debería ayudar a contrarrestar "un antiguo tabú de que la actividad sexual es peligrosa tras un ataque cardiaco".

Mintz señaló que, sin embargo, el estudio israelí tuvo limitaciones. "El estudio observó a una población más joven, con una mediana de edad de 53 años, y esto no se traduce a los pacientes más jóvenes o a las mujeres. Las mujeres no estuvieron bien representadas, dado que un 90 por ciento de los pacientes eran hombres".

Y dijo que, tras un ataque cardiaco, los pacientes deben tener una conversación sincera con el médico sobre el regreso a la actividad sexual, dado que "aumenta la frecuencia cardiaca y la presión arterial, lo que puede tener un efecto en la salud".

Aun así, para muchas personas, "la normalización de la actividad sexual mejora la sensación de autovalor, salud y vigor de un paciente", aseguró Mintz. "Un mensaje importante es que reanudar la actividad sexual no es peligroso, y que será útil a largo plazo", añadió.

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