Ser 'noctámbulo' aumenta las probabilidades de diabetes si se es obeso

LUNES, 17 de mayo de 2021 (HealthDay News) -- Aunque la obesidad en sí puede aumentar el riesgo de enfermedad cardiaca, una investigación reciente sugiere que el riesgo de diabetes y enfermedad cardiaca es particularmente alto cuando se combina con una tendencia a estar despierto hasta una hora tarde de la noche.

Los hallazgos provienen de una comparación de los patrones de sueño y la enfermedad en 172 personas de mediana edad, como parte de un estudio en curso sobre la prevención de la diabetes, en Italia.

Ser 'noctámbulo' aumenta las probabilidades de diabetes si se es obeso

"El ciclo de sueño y vigilia es uno de los ritmos conductuales más importantes en los humanos", señaló la investigadora principal, la Dra. Giovanna Muscogiuri, profesora asistente de la unidad de endocrinología de la Universidad de Nápoles Federico II, en Italia.

En el estudio, su equipo agrupó a los participantes según sus patrones de sueño.

Casi seis de cada 10 se levantaban temprano, los "madrugadores". Esas personas tendían a despertarse y a tener la mayor actividad a principios del día.

Más o menos un 13 por ciento eran "noctámbulos". Tendían a despertarse tarde y a estar más activas a finales de la tarde o en la noche.

Los demás (más o menos tres de cada 10) tendían a estar entre ambas categorías (el "tipo intermedio").

Aunque los participantes de los tres grupos tenían unos IMC similares, los noctámbulos eran más propensos a cenar de forma copiosa y a tener otros hábitos malsanos, como el uso de tabaco y la falta de ejercicio. (El IMC, o índice de masa corporal, es un estimado de la grasa corporal basado en la estatura y el peso).

Y todo esto los ponía en un mayor riesgo de problemas de salud.

Mientras que un 30 por ciento de los madrugadores tenían enfermedad cardiaca, esa cifra llegaba casi a un 55 por ciento entre los noctámbulos, encontró el estudio.

Por otro lado, el riesgo de diabetes tipo 2 fue de alrededor de un 9 por ciento entre los madrugadores, y de casi un 37 por ciento entre los noctámbulos. No hubo ninguna diferencia entre los madrugadores y los participantes de la categoría de tipo intermedio.

Muscogiuri anotó que estudios anteriores han estimado que las personas que se levantan tarde tienen un riesgo de hipertensión y colesterol alto 1.3 veces más elevado, en comparación con las que madrugan. También era menos probable que siguieran una dieta mediterránea saludable para el corazón, que es rica en frutas, verduras y pescado.

En conjunto, dijo, todas estas características dejan a los noctámbulos en un riesgo más alto de enfermedad cardiaca y diabetes tipo 2.

En cuanto a la mejor forma de combatirlo, Muscogiuri sugirió que los esfuerzos por controlar la obesidad podrían ser más exitosos si se toman en cuenta los patrones de sueño.

Explicó que la idea sería ayudar a los pacientes obesos a desarrollar unos mejores hábitos de sueño y vigilia que se basen en levantarse más temprano, porque unos patrones de levantarse más temprano podrían ayudar a esos pacientes a desarrollar unos mejores hábitos dietéticos y de actividad, y por tanto "aumentaría sus probabilidades de tener éxito al perder peso".

Lamentablemente, lograr que las personas cambien sus rutinas de sueño, alimentación y actividad no es fácil, advirtió un cardiólogo, el Dr. Kenneth Ellenbogen, del Colegio Médico de Virginia, en Richmond.

"Sabemos lo difícil que puede ser reprogramar el reloj biológico o los hábitos de actividad de un individuo", comentó. "Y aunque sin duda este trabajo es fascinante, es de verdad difícil saber qué sucede en realidad a partir de un estudio observacional, en que participó un número relativamente pequeño de pacientes".

Ellenbogen anotó, por ejemplo, que no está claro si "dormir hasta tarde" es una causa directa del aumento en el riesgo de diabetes tipo 2 o de enfermedad cardiaca, o si lo que aumenta el riesgo de forma indirecta es el estilo de vida asociado con dormir hasta tarde.

"Para mí, la respuesta no es para nada obvia", dijo tras revisar los hallazgos. "Y sin duda no diría que este estudio pruebe causa y efecto, para nada".

Ellenbogen sugirió que la investigación se debe considerar como el inicio de un esfuerzo continuo por explorar los vínculos entre los patrones de sueño y la función cardiaca.

El equipo de Muscogiuri presentó sus hallazgos en una reunión virtual reciente del Congreso Europeo sobre la Obesidad (European Congress on Obesity). Las investigaciones presentadas en reuniones se deben considerar preliminares hasta que se publiquen en una revista revisada por profesionales.

Más información

Aprenda más sobre los vínculos entre el sueño y la salud cardiaca en los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Giovanna Muscogiuri, MD, PhD, assistant professor, endocrinology unit, University of Naples Federico II, Italy; Kenneth Ellenbogen, MD, chairman, division of cardiology, Virginia Commonwealth University Heart Center, and director, clinical cardiac electrophysiology and pacing, Medical College of Virginia, Richmond; presentation, European Congress on Obesity, May 12, 2021, online

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